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Las autoridades médicas federales y las naciones asociadas hablan sobre las perspectivas del ébola, las lecciones aprendidas y las mejores prácticas en Conferencia Médica Militar

Federal Health Authorities and Partner Nations Discuss Ebola Perspectives, Lessons Learned and Best Practices in Military Medical Conference

Por Dialogo
diciembre 22, 2014




La crisis de la enfermedad del virus de ébola (EVD) en África Occidental y el peligro de su dispersión han llevado la seguridad médica mundial a la cima de la lista de prioridades para las autoridades médicas de Europa, los Estados Unidos y Latinoamérica.

Combatir el ébola fue uno de los temas tratados en la conferencia de 2014 de la Asociación de Cirujanos Militares de los Estados Unidos (AMSUS, por sus siglas en inglés) en Washington, D.C., del 2 al 5 de diciembre, donde cientos de autoridades médicas gubernamentales federales de EE. UU. e internacionales, así como invitados, se reunieron para hablar sobre las perspectivas regionales sobre el tema.

Rudolph Cachuela, Cirujano en Jefe del Comando Sur de EE. UU. (SOUTHCOM), dirigió una sesión con sus colegas médicos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Oficina Estadounidense de Asistencia en Desastres Extranjeros (USAID/OFDA) y el Centro para Enfermedades y Medicina para Asistencia Humanitaria (CDHAM), para compartir sus perspectivas sobre la prevención y la educación sobre el EVD en Latinoamérica.

Según la introducción de AMSUS, el principal objetivo de la sesión, cuyos participantes incluyeron a los oficiales militares superiores de naciones del continente americano, era tener una conversación sobre los aspectos esenciales de la preparación para el ébola y la respuesta que los militares de cada país deberían tener en cuenta con el fin de desempeñar un papel activo en la preparación y la respuesta a la enfermedad en sus respectivas naciones.

“Realizamos nuestra sesión para representantes de los Ministerios de Defensa de nuestras naciones asociadas y tratamos información generalizada sobre la EVD, así como otra más específica”, dijo el Coronel Cachuela. Pero el mensaje se extendió a los delegados internacionales y representantes del Comando África de EE. UU., el Comando Europeo de EE. UU., el Comando del Pacífico de EE. UU., el Comando Norte de EE. UU. y naciones entre las que se encontraban Alemania, Bélgica, Canadá, Chile, Colombia, Filipinas, Francia, Estados Unidos, Guatemala, Jamaica, México, Nueva Zelanda, Panamá, Perú, Senegal, Singapur y Uruguay, cuyos representantes asistieron a la conferencia.

El Dr. Ciro Ugarte, Director de Preparación para Emergencias y Respuesta a Desastres de la OPS/OMS; Tim Callahan, Asesor Regional Senior de USAID/OFDA; el Dr. Ronald St. John, Gestor de Incidentes de Ébola de la OPS; el Coronel James Czarnik, Cirujano enJefe del Comando África de EE. UU.; el Capitán de la Marina CDe EE. UU. David Tarantino, médico de CDHAM, y Bryna Brennan, Consultora de Comunicaciones para Riesgos y Epidemias de la OPS, se unieron al Coronel Cachuela para tratar sobre temas que incluyeron la gestión de emergencias médicas; la detección, el transporte y el aislamiento de pacientes de EVD confirmados; las lecciones aprendidas sobre el control del contagio, el uso de equipo de protección personal, la gestión de deshechos y materiales contenidos y lel manejo de cadáveres; la planificación civil y militar para la enfermedad; los protocolos y procedimientos para la movilización y el regreso de las tropas que sirven en el extranjero, en particular las que trabajan en operaciones pacificadoras en África Occidental y las comunicaciones de riesgo sobre la enfermedad.

El Dr. St. John presentó una perspectiva interesante, diciendo que las tres naciones de África Occidental afectadas actualmente por la EVD tienen una población total de 20,4 millones de personas en conjunto, entre las cuales se encuentran 16.000 casos reportados de la enfermedad y 7.000 muertes hasta el momento. “Eso significa que unos 20.385.000 de personas no tienen la enfermedad, pero pueden estar contagiados e incubándola”, comentó el Dr. St. John. “¿Cuántos de los que están incubando el EVD están lo suficientemente bien para subirse a un avión y salir de uno de los tres aeropuertos?”, preguntó. Con datos que incluían el hecho de que el tráfico aéreo de los tres aeropuertos fue de 550.000 en 2009, aunque es mucho menor ahora debido a la limitación de vuelos, indicó que la selección de salida tiene sus limitaciones y por ello, “es improbable que una de esas personas sea detectada en el punto de entrada [de su destino]”.

Entonces, ¿dónde aparecerá el próximo caso? En la puerta del hospital o clínica donde terminen esas personas, precisó. “Los nuevos puertos de entrada de las enfermedades contagiosas son estos hospitales o clínicas donde el trabajador médico astuto es el nuevo ‘agente de inmigración’, y si no se es astuto, es posible que se convierta en el segundo caso”, concluyó.

Claramente, la información y la comunicación precisa y oportuna son la clave para evitar una alarma innecesaria en la población. Según la charla de Brennan sobre las comunicaciones del riesgo de ébola, enviar mensajes ambiguos de las autoridades se traduce en un estado de alarma y una falta de confianza por parte de la población. “La alarma en la población lleva a la incertidumbre, el miedo, la ira y la ansiedad, creando con ello la necesidad de información oportuna, clara y útil.”

La comunicación del riesgo, según las Reglas de Salud Internacional de la OMS, se define como un componente integral del manejo del riesgo de la salud pública. Se centra en el diálogo con los afectados e interesados y se esfuerza por garantizar que las estrategias de comunicación se basen en la evidencia.

El papel de las comunicaciones del riesgo durante las emergencias de salud pública, por lo tanto, tiene la finalidad de ayudar a las poblaciones en riesgo a tomar decisiones informadas, alentar las conductas protectoras del público y de los trabajadores médicos, complementar los sistemas de vigilancia existentes, coordinar a los socios médicos y no médicos, minimizar la perturbación social y económica y crear la confianza requerida para prepararse para, responder a y recuperarse de peligros graves para la salud pública”, agregó Brennan.

El informe del Capitán Tarantino sobre la preparación y la planificación de la respuesta a emergencias médicas fue un buen resumen de la presentación en general, indicando que la salud equivale a seguridad. “Ninguna nación puede lograr seguridad médica global por sí sola. La vitalidad de la economía global es solamente tan segura como la salud colectiva de nuestra gente y en el mundo de hoy, cada vez más conectado, seguimos siendo vulnerables”, señaló.





La crisis de la enfermedad del virus de ébola (EVD) en África Occidental y el peligro de su dispersión han llevado la seguridad médica mundial a la cima de la lista de prioridades para las autoridades médicas de Europa, los Estados Unidos y Latinoamérica.

Combatir el ébola fue uno de los temas tratados en la conferencia de 2014 de la Asociación de Cirujanos Militares de los Estados Unidos (AMSUS, por sus siglas en inglés) en Washington, D.C., del 2 al 5 de diciembre, donde cientos de autoridades médicas gubernamentales federales de EE. UU. e internacionales, así como invitados, se reunieron para hablar sobre las perspectivas regionales sobre el tema.

Rudolph Cachuela, Cirujano en Jefe del Comando Sur de EE. UU. (SOUTHCOM), dirigió una sesión con sus colegas médicos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Oficina Estadounidense de Asistencia en Desastres Extranjeros (USAID/OFDA) y el Centro para Enfermedades y Medicina para Asistencia Humanitaria (CDHAM), para compartir sus perspectivas sobre la prevención y la educación sobre el EVD en Latinoamérica.

Según la introducción de AMSUS, el principal objetivo de la sesión, cuyos participantes incluyeron a los oficiales militares superiores de naciones del continente americano, era tener una conversación sobre los aspectos esenciales de la preparación para el ébola y la respuesta que los militares de cada país deberían tener en cuenta con el fin de desempeñar un papel activo en la preparación y la respuesta a la enfermedad en sus respectivas naciones.

“Realizamos nuestra sesión para representantes de los Ministerios de Defensa de nuestras naciones asociadas y tratamos información generalizada sobre la EVD, así como otra más específica”, dijo el Coronel Cachuela. Pero el mensaje se extendió a los delegados internacionales y representantes del Comando África de EE. UU., el Comando Europeo de EE. UU., el Comando del Pacífico de EE. UU., el Comando Norte de EE. UU. y naciones entre las que se encontraban Alemania, Bélgica, Canadá, Chile, Colombia, Filipinas, Francia, Estados Unidos, Guatemala, Jamaica, México, Nueva Zelanda, Panamá, Perú, Senegal, Singapur y Uruguay, cuyos representantes asistieron a la conferencia.

El Dr. Ciro Ugarte, Director de Preparación para Emergencias y Respuesta a Desastres de la OPS/OMS; Tim Callahan, Asesor Regional Senior de USAID/OFDA; el Dr. Ronald St. John, Gestor de Incidentes de Ébola de la OPS; el Coronel James Czarnik, Cirujano enJefe del Comando África de EE. UU.; el Capitán de la Marina CDe EE. UU. David Tarantino, médico de CDHAM, y Bryna Brennan, Consultora de Comunicaciones para Riesgos y Epidemias de la OPS, se unieron al Coronel Cachuela para tratar sobre temas que incluyeron la gestión de emergencias médicas; la detección, el transporte y el aislamiento de pacientes de EVD confirmados; las lecciones aprendidas sobre el control del contagio, el uso de equipo de protección personal, la gestión de deshechos y materiales contenidos y lel manejo de cadáveres; la planificación civil y militar para la enfermedad; los protocolos y procedimientos para la movilización y el regreso de las tropas que sirven en el extranjero, en particular las que trabajan en operaciones pacificadoras en África Occidental y las comunicaciones de riesgo sobre la enfermedad.

El Dr. St. John presentó una perspectiva interesante, diciendo que las tres naciones de África Occidental afectadas actualmente por la EVD tienen una población total de 20,4 millones de personas en conjunto, entre las cuales se encuentran 16.000 casos reportados de la enfermedad y 7.000 muertes hasta el momento. “Eso significa que unos 20.385.000 de personas no tienen la enfermedad, pero pueden estar contagiados e incubándola”, comentó el Dr. St. John. “¿Cuántos de los que están incubando el EVD están lo suficientemente bien para subirse a un avión y salir de uno de los tres aeropuertos?”, preguntó. Con datos que incluían el hecho de que el tráfico aéreo de los tres aeropuertos fue de 550.000 en 2009, aunque es mucho menor ahora debido a la limitación de vuelos, indicó que la selección de salida tiene sus limitaciones y por ello, “es improbable que una de esas personas sea detectada en el punto de entrada [de su destino]”.

Entonces, ¿dónde aparecerá el próximo caso? En la puerta del hospital o clínica donde terminen esas personas, precisó. “Los nuevos puertos de entrada de las enfermedades contagiosas son estos hospitales o clínicas donde el trabajador médico astuto es el nuevo ‘agente de inmigración’, y si no se es astuto, es posible que se convierta en el segundo caso”, concluyó.

Claramente, la información y la comunicación precisa y oportuna son la clave para evitar una alarma innecesaria en la población. Según la charla de Brennan sobre las comunicaciones del riesgo de ébola, enviar mensajes ambiguos de las autoridades se traduce en un estado de alarma y una falta de confianza por parte de la población. “La alarma en la población lleva a la incertidumbre, el miedo, la ira y la ansiedad, creando con ello la necesidad de información oportuna, clara y útil.”

La comunicación del riesgo, según las Reglas de Salud Internacional de la OMS, se define como un componente integral del manejo del riesgo de la salud pública. Se centra en el diálogo con los afectados e interesados y se esfuerza por garantizar que las estrategias de comunicación se basen en la evidencia.

El papel de las comunicaciones del riesgo durante las emergencias de salud pública, por lo tanto, tiene la finalidad de ayudar a las poblaciones en riesgo a tomar decisiones informadas, alentar las conductas protectoras del público y de los trabajadores médicos, complementar los sistemas de vigilancia existentes, coordinar a los socios médicos y no médicos, minimizar la perturbación social y económica y crear la confianza requerida para prepararse para, responder a y recuperarse de peligros graves para la salud pública”, agregó Brennan.

El informe del Capitán Tarantino sobre la preparación y la planificación de la respuesta a emergencias médicas fue un buen resumen de la presentación en general, indicando que la salud equivale a seguridad. “Ninguna nación puede lograr seguridad médica global por sí sola. La vitalidad de la economía global es solamente tan segura como la salud colectiva de nuestra gente y en el mundo de hoy, cada vez más conectado, seguimos siendo vulnerables”, señaló.


eso tienen que verlo xq horita estamos en un mundo que nadie creen en nadie señores porf...
pieneslo y anlizen Esperems q se akabe ese virusss
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