Error en la seguridad del Papa sugiere un cambio urgente en el Sistema de Comando y Control

Por Dialogo
julio 26, 2013


En ocasión de la llegada del Papa Francisco a Río de Janeiro, toda la escolta permaneció detenida durante más de 35 minutos en una concurrida avenida en el centro de la ciudad.



Esa grave vulnerabilidad resultó por la falta de coordinación entre la Secretaría Extraordinaria de Seguridad para Grandes Eventos (del Ministerio de Justicia) y la Secretaría de Transporte de la Prefectura del Municipio de Río de Janeiro.



En el incidente impensado, los motociclistas de la guardia quedaron confundidos respecto al itinerario y los policías federales salieron de sus vehículos para intentar impedir el acceso al papa.



Las imágenes fueron transmitidas en vivo al mundo entero y generaron gran temor, debido al peligro al que se expuso al sumo pontífice, y a la posible perpetración de un atentado en su contra.



En ocasión de la evaluación de las fallas, la falta de consenso entre los dos órganos responsables caracteriza claramente la falta de unidad del comando en la conducción del proceso.



Se trata de una estructura de comando y control muy distinta de la que se utilizó en la Conferencia Río+20 en el año 2012, y en los V Juegos Mundiales Militares en 2011, ambos eventos desarrollados sin inconvenientes.



La motivación, probablemente de carácter político-ideológico, fue articulada entre los ministros de Defensa y de Justicia, desatendiendo el asesoramiento del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.



Esa estructura experimental e inédita tiende a presentar problemas en la coordinación, el control, la matriz de sincronización y la neutralización de las amenazas terroristas (de forma reactiva, el contraterrorismo y de forma proactiva, el antiterrorismo).



La falta de unidad del comando probablemente provocó la negligencia en el aprovechamiento del estudio de la escena promovido por la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN), sobre todo, considerando la inestabilidad en la ciudad desde la Copa Confederaciones, en la que se produjeron innumerables tumultos provocados por multitudes de insatisfechos que buscaron la visibilidad de los grandes eventos para llamar la atención pública para sus protestas, para desgastar al gobierno del estado de Río de Janeiro.



Es claro que para la Copa del Mundo 2014 será necesario volver al método adoptado sistemáticamente en los últimos eventos de éxito, como los Juegos Olímpicos de Londres y la Conferencia Río+20, por ejemplo.






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