Perú, el país que acoge a la mayor población de migrantes venezolanos después de Colombia, es un objetivo clave para el aparato criminal venezolano.
La nación está luchando contra una crisis de seguridad alimentada por dos amenazas venezolanas entrelazadas: el Tren de Aragua (TdA), cuyo reinado de terror, extorsión y tráfico de personas es percibido por muchos ciudadanos como una plaga; y la red más amplia del Cártel de los Soles (CdS), ampliamente citado en los medios de comunicación como liderado por Nicolás Maduro, que utiliza el territorio peruano para la distribución mundial de cocaína.
La tasa de criminalidad en Perú se ha disparado, con una duplicación de los homicidios y una multiplicación por siete de las denuncias de extorsión desde 2019, según indican los datos de la policía peruana y los informes de organizaciones como Human Rights Watch. En 2025, casi el 75 por ciento de los peruanos afirman tener miedo de salir de sus casas, lo que crea un clima de temor que amenaza con abrumar el frágil sistema político del país.
Designación como organización terrorista y amenaza financiera
La comunidad internacional de seguridad ha endurecido su postura contra las empresas criminales respaldadas por el régimen de Maduro. El Congreso de Perú tomó medidas decisivas. En primer lugar, designó al TdA como organización terrorista en marzo de 2025, lo que le otorgó una ventaja legal inicial contra las operaciones violentas del grupo. A esto le siguió la designación del CdS en septiembre de 2025, que el Congreso justificó alegando “el grave riesgo que sus operaciones suponen para la estabilidad democrática del país, así como para la seguridad de todos los ciudadanos”.
Estas designaciones, que reflejan una clasificación similar adoptada por países de todo el hemisferio entre ellos Argentina, Ecuador y Trinidad y Tobago, proporcionan a las fuerzas del orden locales las facultades y los recursos legales más amplios posibles para perseguir tanto las operaciones violentas del TdA en las calles como las redes de narcotráfico de alto nivel del CdS.
El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos designó en febrero de 2025 al TdA como Organización Terrorista Extranjera (FTO), seguida en julio por el CdS como organización Terrorista Global Especialmente Designada (SDGT). Estas sanciones financieras refuerzan aún más la estrategia de seguridad de la región. Es fundamental señalar que las autoridades estadounidenses afirman que el CdS aprovecha para sus operaciones de tránsito la condición de Perú como uno de los principales productores mundiales de cocaína, asegurando rutas vitales para su enorme red de distribución de drogas.
El brutal modelo operativo y la diversificación del TdA
El TdA estableció su control en Perú explotando sin piedad a la enorme diáspora venezolana. Sus ganancias iniciales se generaron sometiendo a mujeres y niñas venezolanas vulnerables a la explotación sexual mediante la “servidumbre por deudas”, obligando a las víctimas a servir como trabajadoras sexuales para pagar los costos cada vez mayores de su viaje migratorio, según un informe reciente de InSight Crime. “Los ataques con granadas en hoteles, los cuerpos desmembrados abandonados en las calles en bolsas de plástico y las innumerables víctimas engañadas para ser explotadas sexualmente, han hecho que el Tren de Aragua quede profundamente grabado en la conciencia pública de Perú”, indicó InSight Crime.
Para consolidar su dominio e intimidar a sus rivales peruanos, la banda TdA recurrió a una violencia espantosa. Sus integrantes, cuyo número ha aumentado considerablemente en las cárceles peruanas, son conocidos por imponer un código estricto y violento del mundo del hampa llamado “rutina”, que refuerza sus brutales jerarquías.
Estas organizaciones criminales transnacionales también están diversificando sus ingresos más allá de los narcóticos. La minería ilegal es ahora una fuente fundamental de ingresos que financia al TdA y a sus aliados, a medida que profundizan su control sobre vastas zonas remotas y explotan los recursos ambientales. Su principal motor económico es la extorsión masiva, que ha pasado por los migrantes venezolanos para dirigirse a las empresas peruanas y a los trabajadores informales.
Éxitos judiciales
A pesar de estos retos, las autoridades peruanas han puesto en marcha respuestas operativas eficaces. Según el sitio web de investigación periodística peruano Ojo Público, entre 2015 y octubre de 2023, la policía peruana detuvo a 219 personas vinculadas al TdA. En febrero de 2025, la Policía Nacional de Perú (PNP) llevó a cabo una importante operación conjunta en Lima. Esta acción se llevó a cabo con el apoyo directo de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HIS) del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de los Estados Unidos. El esfuerzo conjunto condujo al arresto de 23 presuntos miembros del TdA por sospecha de tráfico sexual, y al rescate de más de 100 víctimas de trata de personas, entre ellas menores de edad. Estos éxitos operativos suelen contar con la ayuda del intercambio de información de inteligencia.
Batalla por la seguridad
La lucha de Perú contra el TdA y el CdS es una batalla crucial para la seguridad regional. El TdA, originario de Venezuela y respaldado por la red del CdS que incluye altos funcionarios venezolanos, está exportando el caos y la violencia organizada en todo el continente. Los éxitos obtenidos en operaciones específicas como la liberación de víctimas de trata, demuestran que estas redes venezolanas pueden desmantelarse; pero la seguridad duradera requiere una intensidad operativa sostenida y una sólida coordinación internacional para eliminar la amenaza de las organizaciones criminales transnacionales.


