Explosiones sacuden a Colombia y a Ecuador

Ataques realizados por grupos terroristas dejaron siete muertos y más de 70 heridos.
Yolima Dussán/Diálogo | 6 febrero 2018

Amenazas Transnacionales

Un coche bomba explotó el 27 de enero de 2018 en un ataque terrorista a la estación de policía en San Lorenzo, Ecuador. (Foto: Carlos Arias, AFP)

El recrudecimiento de ataques cometidos por grupos ilegales colombianos fue claro a fines de enero de 2018, con una ola de atentados que dejaron muertos y heridos en Colombia y Ecuador. Los hechos prendieron las alarmas en las fuerzas armadas de ambos países, que han estrechado las acciones de cooperación para frenar la arremetida terrorista.

Los atentados, cuatro en total, fueron en serie, aunque en puntos geográficos distantes: tres en el norte de Colombia, otro en Ecuador, cerca de la frontera con Colombia. Todos se llevaron a cabo entre el 27 y el 28 de enero de 2018, con pocas horas de diferencia, y todos con el objetivo de atacar a miembros de la policía de ambos países. La estela de muertos y heridos comprobó que el terrorismo recrudece como arma de los grupos ilegales para alcanzar sus objetivos de desestabilización social.

Explosión en cambio de turno

En la mañana del 27 de enero, en el barrio San José, en el sur de Barranquilla, Colombia, cuando el cuerpo de policía de la comisaría hacía la formación para el cambio del turno, un artefacto explosivo ubicado en una de las paredes del edificio y camuflado detrás de una silla fue detonado a distancia. El saldo fue de varios muertos.

“Condenamos con energía este acto y pronto daremos con los autores intelectuales y materiales”, dijo el General Jorge Hernando Nieto, director de la Policía Nacional de Colombia (PNC), en rueda de prensa. “Toda nuestra solidaridad con las familias de nuestros cinco policías muertos, y con los más de 40 policías que sufrieron lesiones”.

Minutos después de la explosión la PNC capturó a un sospechoso en las inmediaciones del lugar. Cristian Camilo Ballón Galindo tenía en su poder información que lo vincula con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), grupo guerrillero con el que el Gobierno mantenía conversaciones para su desmovilización.

Cerca de la medianoche del mismo 27 de enero un artefacto explotó en la comisaría del municipio de Santa Rosa del Sur, departamento de Bolívar, al sur de Colombia. El saldo fue de dos policías muertos y otro herido.

El 28 de enero, en el barrio Soledad 2000, también en Barranquilla, el Centro de Atención Inmediata fue atacado con un carro bomba, dejando siete patrulleros heridos. La cifra de policías muertos durante el fin de semana subió a siete.

ELN, autor del atentado

En la tarde del 28 de enero, el Frente de Guerra Urbano Nacional del ELN expidió un comunicado adjudicándose los hechos. El presidente de Colombia Juan Manuel Santos, tras validar la autenticidad del comunicado, decidió suspender el quinto ciclo de negociaciones de paz con el ELN, proceso que ha afrontado serios altibajos ante los atentados terroristas perpetrados por esta guerrilla en contra de la población civil, miembros de las Fuerzas Armadas y la infraestructura vial, petrolera y energética del país.

Un hombre camina frente a la estación de policía del barrio San José, en Barranquilla, Colombia, luego de un ataque terrorista en el que cinco policías murieron y 41 resultaron heridos cuando una bomba explotó, el 28 de enero de 2018. (Foto: José Torres, AFP)

Terrorismo en Ecuador

La ola terrorista se extendió a Ecuador. Un coche bomba explotó el 27 de enero, causando la destrucción del puesto de la Policía Nacional del Ecuador (PNE) en San Lorenzo, en la provincia de Esmeraldas, población fronteriza con Colombia. El atentado dejó un saldo de 28 personas heridas y daños materiales en 204 casas aledañas. La detonación tuvo una onda expansiva de 50 metros.

Es el primer atentado terrorista de estas características presentado en Ecuador. Desde los primeros minutos de la tragedia las autoridades ecuatorianas atribuyeron el crimen a exintegrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

"Los responsables son miembros disidentes de las FARC, que han actuado de esta manera como represalia ante recientes operativos que han dado como resultado la incautación de droga y la detención de varios de sus miembros”, dijo en un comunicado Patricio Zambrano, ministro de Defensa del Ecuador. “Lo que buscan es atemorizar a la población".

Néstor Humberto Martínez, fiscal general de Colombia, de visita en Quito para su participación en un encuentro internacional sobre extinción de dominio, ratificó la declaración del Gobierno ecuatoriano sobre la responsabilidad en el atentado terrorista. "El hecho está asociado a una lucha binacional contra las organizaciones criminales, en este caso frente a un disidente de las FARC de origen ecuatoriano, alias 'Guacho', quien utiliza nuestra frontera amable para tratar de obtener impunidad en Colombia frente a los delitos que comete en Tumaco y en toda la zona del sur de Nariño". Las autoridades han relacionado las operaciones criminales de alias “Gaucho” con una banda conformada por 50 hombres.

Ecuador es considerado un país de tránsito de la cocaína producida en Colombia. De acuerdo con la fiscalía colombiana, las FARC adquirieron en territorio ecuatoriano bienes o activos representados en bienes rurales y urbanos valorados en US$ 15 millones.

Tras el atentado a la estación de policía de San Lorenzo, especialistas de la PNE, la PNC y el Buró Federal de Investigaciones de los Estados Unidos llegaron a San Lorenzo para trabajar juntos en la investigación. El Gobierno colombiano a través del ministro de Defensa Luis Carlos Villegas anunció, “Las Fuerzas Militares y de Policía serán aún más implacables para perseguir y combatir al ELN”.

Acciones terroristas constantes

El 6 de abril del 2017, nueve policías y militares fueron asesinados por el ELN en el departamento de Arauca. Según el reporte del Ejército Nacional de Colombia, en ese mismo lapso fueron secuestradas 10 personas por la organización terrorista. Además, dos tramos del oleoducto Caño Limón-Coveñas estallaron como consecuencia de los explosivos instalados en la zona rural de Arauca y Norte de Santander. En la población del Carmen, en el Catatumbo, tras un atentado en las instalaciones petroleras, el petróleo cayó al río que surte al acueducto municipal, contaminando el agua para el consumo humano.

Durante el receso de los diálogos de paz en Quito en mayo de 2017, el ELN cometió 21 actos terroristas en los que su principal objetivo fueron los miembros de la fuerza pública y la infraestructura petrolera. De acuerdo con Ecopetrol, dedicada a la explotación de hidrocarburos, durante el 2017 fueron registrados 44 atentados a la infraestructura petrolera.

En el marco de las negociaciones de Quito, el 9 de enero de 2018 terminó el cese al fuego bilateral pactado con este grupo insurgente. Desde ese día han intensificado sus acciones violentas.

Compartir
Comentarios:
Le Gusta la Historia? Si 21
Cargando las Conversaciones