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Entrevista exclusiva de VOA con el Almirante Craig S. Faller, jefe del Comando Sur de los EE. UU.

Entrevista exclusiva de VOA con el Almirante Craig S. Faller, jefe del Comando Sur de los EE. UU.

Por Carla Babb / Voz de América
diciembre 13, 2019

El máximo comandante de los Estados Unidos para Latinoamérica y el Caribe dice que, en la actualidad, el dinero ilícito del narcotráfico constituye gran parte del financiamiento que ayuda a sostener al régimen de Nicolás Maduro.

“Si usted es líder de un cártel, le parecerá muy fácil utilizar el transporte comercial y aéreo para distribuir su producto a través de Venezuela, y Maduro y su régimen obtienen una buena tajada de esto”, dijo el Almirante de la Marina de los EE. UU. Craig S. Faller, comandante del Comando Sur de los EE. UU., en una entrevista exclusiva para Voz de América.

El Almte. Faller agregó que el tráfico ilícito de drogas a través de Venezuela entorpece el trabajo de los EE. UU. y sus socios para detectar, monitorear e interceptar drogas ilegales.

El Comando Sur colaboró en la interceptación de 280 toneladas métricas de drogas ilegales el año pasado, mientras que las muertes por drogas en los EE. UU. disminuyeron por primera vez en 25 años, aunque solo en un 5 por ciento.

“Tuvimos un excelente año fiscal en 2019, pero nunca es suficiente. Tenemos que trabajar más en los esfuerzos de interdicción”, señaló el Almte. Faller.

La entrevista está editada para resumir su contenido:

Almirante de la Marina de los EE. UU. Craig S. Faller, jefe del Comando Sur de los EE. UU.: Estamos haciendo importantes avances en la interdicción [de drogas]. Gran parte de esta asistencia cuenta con la participación de nuestros socios, y no hay mejor socio que El Salvador. El Salvador se compromete de forma activa a defender la soberanía de los EE. UU., ayudándonos a detener el flujo de drogas ilícitas.

Carla Babb, VOA: Si perdiéramos el acceso que tenemos gracias a la asociación con El Salvador, ¿qué consecuencias habría? ¿Nos quedaríamos ciegos en la guerra contra las drogas en el Pacífico?

Almte. Faller: Es fundamental que conservemos nuestro acceso, nuestra ubicación y la información que obtenemos aquí, gracias a los aviones de patrullaje marítimo que salen de este lugar; son absolutamente esenciales para reconstruir ese proceso. ¿Nos quedaríamos ciegos? No nos quedaríamos ciegos, pero tendríamos una imagen distorsionada del problema. Y eso afectaría las interceptaciones, lo que a su vez afectaría vidas y familias en los EE. UU. Tuvimos un excelente año en 2019, en el año fiscal 2019, pero no es suficiente. Tenemos que hacer más en las interdicciones. Tenemos que ejercer más presión en el lado del suministro; socios nuestros realmente buenos, como los colombianos, han dado un paso adelante. Vienen erradicando la coca con las Fuerzas de Defensa de Colombia y trabajando arduamente, porque saben lo importante que es esto para los EE. UU., y además es algo que afecta a su seguridad.

VOA: ¿Se perfila el 2019 como año récord por la cantidad de drogas incautadas?

Almte. Faller: Estamos analizando las estadísticas. Lo logramos, tuvimos éxito. Hicimos la diferencia. Sabemos que hemos salvado vidas. Es muy pronto para decir cuáles serán las cifras pero el equipo trabajó duro, porque saben lo importante que es la misión. Nosotros también trabajamos duro con nuestros socios. Entre el 40 y el 50 por ciento de nuestras incursiones se hicieron mediante asociaciones con países como El Salvador, Guatemala, Colombia, donde trabajamos juntos.

Ninguna nación trabaja por su cuenta cuando se trata de la seguridad de este vecindario. Este es nuestro hemisferio, es nuestro vecindario, estos son nuestros vecinos. Todos somos americanos. Y una de las áreas reales de progreso es la cantidad de asociaciones que construimos, la forma en que otras naciones intensificaron su trabajo para llegar a esto, porque saben que el flujo de mercaderías a través de El Salvador también afecta su seguridad.

VOA: Cuando hablamos de hacer la diferencia, en los EE. UU. las muertes por consumo de drogas bajaron por primera vez en 25 años. ¿Qué conclusión saca al respecto?

Almte. Faller: Se trata de un esfuerzo que es de todo el Gobierno. Lo atribuyo al arduo trabajo de nuestro equipo de Comando Sur. La Guardia Costera, nuestra Guardia Costera de los EE. UU. es fundamental en esto; evolucionaron de forma tal que todos los estadounidenses debemos sentirnos orgullosos. Nuestra Marina ha suministrado recursos críticos como los P/8 [aeronaves Poseidón]. Este equipo trabaja en conjunto con los socios. Nuestros programas de cooperación en seguridad han desarrollado asociaciones con El Salvador. Son profesionales confiables, que no sucumben ante la corrupción y hacen lo que corresponde. Están trabajando con nosotros porque es importante para ambos países.

VOA: A comienzos de este mes [noviembre] usted dijo que el tráfico de drogas en Venezuela había aumentado en un 50 por ciento. ¿Qué significa eso para la guerra contra las drogas, la guerra de los EE. UU. contra las drogas?

Almte. Faller: Es triste; el régimen ilegitimo de Maduro, a expensas de su pueblo, ha facilitado el incremento de toda clase de actividades ilícitas. Hablamos de flujo de drogas, de terrorismo, de minería ilegal. Este flujo de drogas ha sido parte de eso. Entonces, si usted es líder de un cártel, verá que es fácil transportar la droga a través de Venezuela y embarcarla por vías comerciales y por aire para distribuir el producto, mientras Maduro y su régimen obtienen su tajada. Maduro hace lo que sea para mantener a su equipo en el poder, y esto es una gran parte de lo que alimenta sus ingresos: el dinero proveniente de las drogas ilícitas.

VOA: ¿Cómo nos afecta?

El almirante Craig Faller (c) habla con el coronel Isaac Davidson (l) y el teniente coronel Vrettos Notaras (r) durante un recorrido por la Academia Interamericana de la Fuerza Aérea en la Base de la Fuerza Aérea Lackland en San Antonio, TX, el 15 de julio de 2019 (Foto: Sabrina Fine / Fuerza Aérea de EE. UU.)

Almte. Faller: Esto complica nuestra capacidad de interdicción de drogas, porque cuando los cargamentos parten de Venezuela pueden hacerlo ocultos en una embarcación pesquera comercial, o bien a través de una aerolínea o aeronave. Y esto definitivamente complica nuestra capacidad de detección, monitoreo e interdicción. Lo vemos particularmente en el aire y en el mar, vemos que aumentó este tráfico. Y esto es para beneficio de Maduro, para nadie más.

VOA: Usted dijo recientemente que Venezuela está agravando la situación en su región. ¿A qué se refería?

Almte. Faller: La migración, ahora cerca de los 5 millones, ha colapsado los servicios sociales del hemisferio. Eso por un lado. Entonces esa es una. Ciertamente, el tráfico ilícito de drogas, que ahora es uno de los movimientos más difíciles de detectar, monitorear y detener, es otra.

Los vínculos con Cuba, los vínculos con Rusia, los vínculos con Irán, y en cierta medida con China, no ayudan; ya que contribuyen a dar suporte al régimen y prestan apoyo a una nación que no es una democracia. Nuestra respuesta se ha enfocado principalmente en la planificación y el despliegue del buque hospital USNS Comfort de la Marina de los EE. UU. dos veces en un año, en donde el USNS Comfort ha llevado esperanza a la gente que más lo necesita, aquellos que están afectados por esa crisis y los sistemas sociales. Desafortunadamente, esta ayuda no fue a Venezuela, donde más se necesita; porque estamos hablando de una nación no democrática, y no podemos atracar nuestro buque en sus puertos para brindar ayuda. Esperemos poder hacerlo algún día.

VOA: Usted mencionó los dos despliegues. ¿Hay algo más que puedan hacer las fuerzas militares de los EE. UU.? Digo, es una crisis real. La gente se muere de hambre. No tiene adonde ir. Creo que el número de refugiados venezolanos va a superar el número de refugiados sirios en 2020. Se estima que crecerá exponencialmente. ¿Qué más pueden hacer las fuerzas armadas?

Almte. Faller: Es difícil haber estado en el USNS Comfort un par de veces y ver las caras de la gente y el sufrimiento de madres y padres. Aquí estamos en vísperas del Día de Acción de Gracias y les traemos esperanzas. Nuestras Fuerzas Militares trabajan con el resto de nuestro Gobierno para traerles esperanza; estamos con el pueblo de Venezuela. Creo que ayudamos mucho, hay mucho peso en eso.

También estamos planificando para un tipo determinado de contingencias. Es lo que se espera de nosotros. Es lo que nuestra cadena de mando nos ha pedido que hagamos, por eso debemos estar listos. No voy a dar detalles al respecto. Habrá un día después. Habrá un gobierno legítimo. Lamentablemente para los venezolanos, no será en un futuro cercano. Y cuando ocurra, tendrán que trabajar mucho para restaurar los servicios sociales, alcantarillado, agua potable, energía eléctrica, todo lo que el régimen inepto y corrupto de Maduro ha destruido y arruinado. Todo debe reconstruirse. No estamos hablando de un rol militar, sino de brindar apoyo con tareas que puede hacer los militares: planificación, tal vez trasporte aéreo, lo que necesiten.

VOA: Usted habló de esperanza, lo que me hace pensar sobre otra crisis que tenemos, no solo con los refugiados venezolanos, sino con la gente que trata de entrar a los EE. UU. desde aquí, desde Honduras. Usted habló con sus homólogos. ¿Qué hacen estos países para resolver los problemas que envían a los migrantes hacia la frontera de los EE. UU.?

Almte. Faller: A comienzos de este año tuvimos la oportunidad de ir a algunos barrios de El Salvador y Honduras y hablamos con algunos jóvenes, hombres y mujeres, que habían estado en una caravana, que habían ido hasta México y habían regresado. Fueron hasta allá y regresaron. Entonces les preguntas ¿por qué te fuiste de tu casa? Y las respuestas son simples, muy simples. No tenía esperanza, no me sentía seguro, no había comida, no había trabajo.

¿No sabías que iba a ser peligroso? Lo sabíamos. Pero cuando no tienes nada y necesitas algo, te mudas. ¿Por qué volviste? Porque la ruta migratoria es más peligroso de lo que esperaba. Y con ayuda encontraron trabajo y ahora tienen alguna esperanza. Y hay una gama compleja de factores que entran en juego. Cuando hablo con militares en estos países como Honduras, El Salvador, Guatemala, éstos apoyan a sus gobiernos.

Cumplen con su rol de explicarle a la gente que ésta no es la mejor opción. Es difícil convencer a alguien que no tiene para comer que ésta no es la mejor opción. Pero estamos viendo avances; las cifras están bajando. Y trabajamos duro para cumplir con nuestro deber en las Fuerzas Armadas y en el Comando Sur de los EE. UU., y trabajamos con nuestros socios. Mucho de eso es intercambiar información, identificar donde se cruzan otras actividades ilícitas con la migración. Por ende, existe una conexión entre las organizaciones criminales transnacionales que operan no solo en el narcotráfico, sino también en otros delitos. Harán lo que puedan para hacer dinero. Y si eso significa que si tienen que trabajar con la inmigración ilegal de personas, lo harán.

VOA: ¿Tenemos equipos que luchan contra estos delincuentes?

Almte. Faller: Asistimos a nuestros socios en la Embajada de los EE. UU. intercambiando información, principalmente de inteligencia, sobre lo que sabemos y lo que no sabemos. También trabajamos en la construcción de las capacidades de nuestros socios, redes de inteligencia, patrullajes en apoyo a la nación. Pero todo es asistencia.

VOA: ¿Deberíamos hacer más que eso? ¿Deberíamos tener más intercambio de información? ¿Deberíamos salir de la zona segura?

Almte. Faller: Creo que estamos haciendo lo que debemos hacer. En estas naciones se trata principalmente de un esfuerzo de mantenimiento del orden para las naciones socias o fronterizas. La mayor parte de sus fuerzas armadas apoyan este esfuerzo. Esto es, creo yo, el balance perfecto. Y no, no creo que debamos involucrarnos en eso. Vea a naciones como El Salvador. Son Fuerzas Armadas sumamente capaces. Lucharon junto a nosotros en Irak. Lucharon junto a nosotros en Afganistán. Y actualmente están desplegando una compañía de helicópteros en Malí, como misión de paz de la ONU. Gran parte de sus fuerzas ahora se enfocan en cuestiones internas para ayudar a sus fuerzas policiales, pero saben que cumplen un rol en la región y más allá. Esto es gracias al entrenamiento y asistencia que les proporcionamos.

VOA: Estamos en El Salvador, país que China intenta seducir con la instalación de un puerto. ¿A usted le preocupa como oficial militar que China esté tan cerca de los EE. UU.?

Almte. Faller: No interfiero en las elecciones de nuestros socios. No lo hago, pero sí hablamos de valores, democracia, derechos humanos, estado de derecho, respeto, integración de las mujeres y suboficiales en nuestras filas. Lo vemos de la misma manera. Estos oficiales y suboficiales se formaron con nosotros en nuestras escuelas de los EE. UU. Estamos en la misma sintonía, en la misma línea cuando se trata de esos principios básicos. Entonces les digo: “Es probable que China les presente una oferta muy tentadora, pero recuerden lo que piensan de las reglas democráticas como el orden y el respeto por la propiedad; ustedes eligen”.

VOA: ¿Cuál es la mayor amenaza de la región? En cuanto al problema creciente de la violencia, por ejemplo en Bolivia ahora mismo vemos violencia. ¿Le preocupa que una protesta pueda pasar a mayores?

Almte. Faller: Existe un círculo vicioso de amenazas que afectan la seguridad de los EE. UU.; que ponen en riesgo la paz y la prosperidad y la democracia aquí mismo, en nuestro vecindario. Justo aquí. Y ese círculo vicioso está en los gobiernos jóvenes. Estos gobiernos son democracias jóvenes; guerras civiles contemporáneas aquí mismo. Tienen instituciones jóvenes, emergentes, y las instituciones son la fuerza de nuestra democracia, como las Fuerzas Armadas de los EE. UU. Estas instituciones jóvenes son susceptibles a la corrupción. Son susceptibles a las organizaciones criminales transnacionales, que se sostienen a través de la corrupción y harán lo posible para hacer dinero y seguir fuertes y poderosos. Suelen contar con más dinero que las instituciones de seguridad a las que se enfrentan. Estas potencias externas de las que hablábamos, como China, Rusia, se aprovechan de estas mismas condiciones. Y eso constituye una amenaza.

Esta entrevista fue publicada originalmente por la VOA el 29 de noviembre de 2019

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