El Salvador: El problema de las pandillas se convierte en una amenaza regional

El Salvador: Gang Problem Becoming Regional Threat

Por Dialogo
abril 26, 2016




El problema de las pandillas se ha intensificado tanto en El Salvador que el gobierno ha designado a las pandillas como grupos terroristas, a partir del 23 de agosto del 2015. El gobierno no puede negociar con las pandillas y debe utilizar todos los recursos disponibles para combatirlas, según una orden de la Corte Suprema de Justicia del país.

El asunto definitivamente es alarmante. Cuando se revisa el número de homicidios desde 1999, el año en que los homicidios empezaron a contabilizarse, la tasa anual nunca ha bajado del 25 por cada 100.000 habitantes, según datos de la Organización de las Naciones Unidas. Esta cifra es el doble de la tasa de mortalidad que usa la Organización Mundial de la Salud para catalogar una enfermedad como epidemia.

Para hablar sobre este y otros problemas que afectan a El Salvador, Diálogo
conversó con el General de División Félix Núñez Escobar, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de ese país, durante la Conferencia Centroamericana de Seguridad (CENTSEC) 2016 realizada en San José, Costa Rica, entre el 6 y 8 de abril.

Diálogo:
¿Por qué es importante que El Salvador participe de una conferencia como CENTSEC?

General Félix Núñez Escobar:
Yo creo que estos foros son muy interesantes dentro de la región porque integran todos estos esfuerzos que son necesarios, como decía el señor presidente [de Costa Rica] Solís, para buscar compromisos regionales hacia las amenazas que prácticamente son comunes, el narcotráfico, el crimen organizado
y, en la región del Triángulo Norte, las pandillas. Entonces, participar en este tipo de foros es muy importante, pues nosotros podemos aportar y lograr esos compromisos a nivel de Fuerzas Armadas y ministerios de Seguridad Pública, donde realmente se busquen esas soluciones que estén orientadas a buscar el bienestar de la sociedad y el desarrollo de nuestros países.

Diálogo:
¿Cuál es la situación actual en la región en cuanto al narcotráfico?

General Núñez:
Hay una gran actividad de narcotráfico a nivel regional, tanto en la parte norte como en la parte del Pacífico, con respecto a mi país. Últimamente hemos tenido unos decomisos muy significativos que son indicadores y muestras de que el narcotráfico se ha activado en una forma diferente a años anteriores, donde está buscando rutas ya más viables y seguras, como es la parte de los océanos tanto Atlántico como Pacífico y se ha reducido en la parte terrestre, por lo menos en la región centroamericana.

Diálogo:
¿Cómo encaja el tema de las pandillas en esta reunión? Entiendo que El Salvador está haciendo un gran esfuerzo por controlar el problema, pero ¿puede el país hacerlo solo, o necesita algún tipo de esfuerzo conjunto para lograrlo?

General Núñez:
Yo creo que ninguno de los países podríamos decir que somos autosuficientes para buscar la solución a este tipo de problemas. En el caso de las pandillas que usted menciona, en El Salvador se ha dimensionado. Ha llegado a unas dimensiones considerables porque las pandillas ya casi se están integrando a lo que es el crimen organizado. Por lo tanto, no podemos ver a las pandillas como una amenaza propiamente de los países centroamericanos o específicamente de El Salvador, porque hemos identificado nexos con organizaciones que están muy ligadas al narcotráfico.

Diálogo:
Nos cuenta que el tema no es solo de El Salvador, sino del Triángulo Norte. ¿Ustedes, los tres países [que conforman el Triángulo], tienen algún plan para discutir aquí en sentido de la seguridad, narcotráfico, pandillas, todo esto que estamos mencionando?

General Núñez:
Esperamos que al final del foro cada quien traiga las experiencias, lo que estamos haciendo, o lo que nos ha dado resultado. Esperamos que al final de este foro se planteen realmente en consenso algunas combinaciones que tengan un efecto regional positivo.

Diálogo:
¿Qué puede compartir El Salvador con los demás países presentes en CENTSEC?

General Núñez:
Por la parte de El Salvador, la experiencia que hemos ganado en la lucha contra las pandillas que se ha prolongado desde hace muchos años, la participación de las Fuerzas Armadas involucradas casi al cien por ciento en el apoyo de la seguridad pública, creo que hemos ganado mucha experiencia en cómo tratar de reducirle su accionar [a las pandillas]. Y yo creo que eso es muy importante. Al final, creo que vamos a plantear alguna recomendación por parte de nosotros orientada a eso específicamente.

Diálogo:
El combate al crimen organizado y a las maras o pandillas es considerado parte de las “nuevas” amenazas. Muchos de los países de Latinoamérica tienen a sus Fuerzas Armadas y policía trabajando en conjunto, pero hay países como Costa Rica y Panamá que sólo tienen policía. ¿Hay alguna iniciativa en que las fuerzas armadas y de policía se unan y hagan un frente común policía-militar a nivel regional?

General Núñez:
Nosotros somos un ejemplo de que sí; está comprobado que el trabajo debe ser un trabajo conjunto. Nosotros trabajamos con la policía apoyándole en toda su planificación específicamente para reducir toda esa criminalidad que se genera, ya sea por las pandillas o por otro tipo de grupos ilícitos. Pero es evidente que ante situaciones como esa, como de Centroamérica, es necesaria la integración y el trabajo muy estrecho de las fuerzas armadas con las fuerzas públicas.

Diálogo:
¿Pero el rol principal de las Fuerzas Armadas no es combatir el narcotráfico, correcto?

General Núñez:
Claro.

Diálogo:
Pero eso pasa en El Salvador hace años. Las Fuerzas Armadas están involucradas en esta lucha. ¿Hay planes de cambiar eso, o sea, dejar que la Policía haga su trabajo?

General Nuñez:
Es muy interesante su pregunta, pero hay que irnos al contexto de por qué nosotros seguimos haciendo eso. Hay que saber el contexto de por qué las Fuerzas Armadas y desde cuándo estamos obligados a participar en el ámbito de la seguridad pública. Si usted recuerda, después de la firma de los Acuerdos de Paz en el 1992, uno de los acuerdos fue crear una Policía Nacional civil nueva. Por lo tanto, todo aquel territorio que no tenía presencia de policía, de alguna forma tenía que ser asegurado. Y es ahí donde después de esos Acuerdos de Paz se disolvieron todos los cuerpos de seguridad pública que antes existían. Las Fuerzas Armadas crean grupos conjuntos con la nueva Policía que no tiene experiencia. Y desde ahí venimos nosotros acompañando a la Policía hasta las dimensiones que ustedes han visto que estamos participando, muy involucrados en el ámbito de la seguridad pública. Pero eso es un contexto diferente al de otros países. Nosotros venimos apoyando de esa manera porque la misma Policía es una institución, en relación a la de otros países, nueva, que ha venido ganando experiencia y en determinados momentos ha necesitado de ese apoyo incondicional de las Fuerzas Armadas para reducir toda esa criminalidad.

Diálogo:
¿Cuál es el papel del Comando Sur de los EE.UU. en esta cooperación policial-militar a nivel regional?

General Núñez:
El Comando Sur siempre ha estado pendiente de las situaciones que estén relacionadas con toda la actividad ilícita, delincuencial y de narcotráfico, y siempre han apoyado el fortalecimiento de capacidades
, tanto de Policía como de Fuerzas Armadas con aquella visión de que se tenga un trabajo coordinado y conjunto para reducir la actividad dentro de la región.
Share