Ante la creciente amenaza de los grupos armados que utilizan drones comerciales con explosivos, las Fuerzas Militares de Colombia trabajan activamente para contrarrestar estos ataques.
Grupos armados organizados como el Estado Mayor Central de las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN), y el Clan del Golfo, han adaptado estos aparatos no tripulados para atacar a la fuerza pública y a la población civil en los departamentos de Guaviare, Caquetá, Nariño, Cauca, Huila, Tolima, Caldas, Norte de Santander y Cesar. Según un reporte reciente de El Tiempo, exmilitares rusos estarían entrenando a grupos armados, entre ellos disidentes de las FARC y miembros del ELN, en el uso de drones explosivos procedentes de Venezuela. Los datos obtenidos por el medio colombiano indican que este entrenamiento cuenta con el apoyo del régimen de Nicolás Maduro. En respuesta, el Ejército Nacional puso en marcha medidas proactivas.

Un paso clave fue la primera capacitación especializada del Ejército, enfocada en la detección y neutralización de estas amenazas aéreas. El evento de cinco días, organizado por del Centro de Comando de Educación y Doctrina del Ejército, realizado a finales de abril, equipó a 35 militares. Estos participantes, seleccionados por su perfil profesional y sus habilidades críticas, ahora están mejor preparados para contrarrestar eficazmente esta forma cambiante de terrorismo.
“El Ejército Nacional inició un entrenamiento operacional contra ataques de sistemas de aeronaves no tripuladas (UAS), para resaltar las capacidades operacionales de los miembros de la fuerza para detectar, identificar, neutralizar y mitigar amenazas hostiles, en el desarrollo de operaciones militares en el contexto nacional”, dijo a Diálogo el Brigadier General Jorge Ricardo Hernández Vargas, comandante del Comando de Educación y Doctrina, del Ejército Nacional de Colombia. “Lo anterior, con el fin de preservar la integridad del personal y garantizar el cumplimiento de la misión institucional”.
El entrenamiento cubrió aspectos esenciales de las operaciones contra drones, incluidos los protocolos de vigilancia, técnicas de interferencia y anulación de señales. El plan de estudios también incluyó módulos sobre el reconocimiento de patrones de ataque y respuesta operativa en escenarios rurales y urbanos, indicó el diario argentino Infobae. También se incorporaron ejercicios prácticos con simulaciones de incursiones reales. Estos ayudan a preparar a los soldados tanto en lo técnico como en la toma rápida de decisiones bajo presión.
A la capacitación sobre contramedidas contra UAS realizada por el Centro de Comando de Educación y Doctrina, se sumó de forma paralela otra en el manejo de UAS, para enseñar a operar y dirigir estos sistemas, explicó el Brig. Gral. Hernández. “Esto como parte de las acciones estratégicas que continuamos adelantando para atacar cualquier amenaza que planteen los grupos armados”.
Hasta finales de mayo, 160 militares ya fueron capacitados para maniobrar dichas aeronaves, con las cuales se fortalecen las capacidades al momento de reaccionar. Por su parte, los asistentes al entrenamiento operacional contra ataques de UAS, continuarán con la tarea de replicar lo aprendido a sus pares en las diferentes unidades de brigadas y batallones que integran.
“Los entrenamientos mencionados son dirigidos por todas las escuelas del Ejército Nacional de Colombia”, explicó el Brig. Gral. Hernández. “Cabe resaltar que sí. Tenemos militares que han sido capacitados en países amigos miembros de la OTAN, sobre el manejo de sistemas de aeronaves no tripuladas”.
El ministro de Defensa de Colombia Pedro Sánchez, en entrevista concedida al diario colombiano El Tiempo, señaló que se está impulsando un proyecto de ley para regular los drones y los anti drones. Para la fabricación de los sistemas se ha recibido transferencia de tecnología de los Estados Unidos, agregó.
Las cifras de la escalada de violencia en esta modalidad de terrorismo son contundentes. En el transcurso del 2025 (hasta el 20 de mayo), fueron perpetrados 73 ataques con estos explosivos; 59 en el departamento del Cauca, Pacífico colombiano y 14 en Norte de Santander, en la frontera con Venezuela, reportaron las Fuerzas Militares de Colombia.


