Cientos de militares de Colombia, los Estados Unidos, Brasil y República Dominicana, se dieron cita para participar en Relámpago – Ángel de los Andes 2025, el ejercicio multinacional más grande de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC). Las maniobras conjuntas, que combinan escenarios de superioridad aérea, rescate y asistencia humanitaria, comenzaron el 28 de julio y concluirán el 9 de agosto en diversos lugares de Colombia.
Participan unos 700 militares entre pilotos, tripulación, personal técnico, médicos y fuerzas de operaciones especiales, además de observadores internacionales.
El Teniente Coronel de la FAC Mauricio Palacios Cortés, subdirector de Operaciones de Combate, dijo que se desplegaron más de 30 aeronaves de ala fija y rotatoria.
Entre ellas se encuentran aviones de combate F-16 de los EE. UU. y cazas Kfir de la FAC, así como aviones cisterna y de transporte estratégico como el KC-135, KC-767 y C-130. También participan aeronaves de inteligencia y alerta temprana como el E-99 de Brasil y aviones CN-235 de la FAC, junto con helicópteros UH-60 y HH-60 de Colombia y de los EE. UU. para tareas de búsqueda y rescate, evacuación médica y operaciones especiales.

“Este despliegue convierte a la edición 2025 en uno de los ejercicios aéreos más grandes realizados en Colombia, con un enfoque integral que abarca operaciones aéreas ofensivas y defensivas, cooperación civil-militar, ciberdefensa y escenarios espaciales, bajo estándares de la Organización del Tratado del Atlántico Norte [OTAN]”, dijo a Diálogo el Tte. Cnel. Palacios.
La preparación del ejercicio 2025, implicó meses de coordinación entre todas las naciones participantes. Esto incluyó conferencias de planificación iniciales, intermedias y finales; para definir escenarios, objetivos, procedimientos de seguridad y logística. Los participantes también recibieron capacitación teórica y virtual en doctrinas de la OTAN y comunicaciones estandarizadas, planificación de misiones y guerra electrónica. El uso de documentos operativos internacionales ayudó a estandarizar los procedimientos, con una coordinación centralizada por parte del Comando de Operaciones Aéreas de la FAC, lo que garantizó la interoperabilidad y seguridad antes del despliegue.
Entre las misiones que se llevan a cabo se encuentran la defensa aérea; el apoyo aéreo cercano; la interdicción aérea; la búsqueda y rescate en combate (CSAR); las operaciones especiales y las misiones cibernéticas y espaciales, lo que refleja el nivel de sofisticación de los conflictos actuales, explicó el Tte. Cnel. Palacios, quien destacó dos actividades importantes este año: la asistencia médica humanitaria y un ejercicio de búsqueda y rescate marítimo (MSAR).
La actividad de asistencia médica humanitaria proporciona atención médica y dental a comunidades vulnerables, lo que reafirma cómo el poder aéreo está al servicio de la población civil. El ejercicio de MSAR, realizado en la zona caribeña de Coveñas, integra capacidades de la FAC, la Armada Nacional y de los militares de los EE. UU. Simula la localización y rescate de personal en aguas abiertas, utilizando medios aéreos y marítimos bajo un escenario exigente y realista, aplicando los estándares de la OTAN.
Una mirada al pasado
“El Ejercicio Relámpago se realiza anualmente desde 2014. Su nombre honra al Teniente Coronel Luis Francisco Llanes Ferreira, piloto instructor de T-37, A-37 y Kfir, conocido por su indicativo ‘Relámpago’, quien falleció en cumplimiento del deber en 2014”, explicó el Tte. Cnel. Palacios. “La primera edición se realizó en el Comando Aéreo de Combate N.º 5 – CACOM-5, en Rionegro, Antioquia, como un ejercicio bilateral entre la FAC, en ese entonces, y la Fuerza Aérea de los EE. UU.
En esa primera versión se practicaron misiones aire-aire y combate básico, enfocadas en el fortalecimiento táctico de ambas fuerzas”.
A lo largo del tiempo el ejercicio ha evolucionado en alcance, complejidad y participación, hasta convertirse en un ejercicio multinacional. Ahora, incluye operaciones aire-superficie, CSAR, apoyo aéreo cercano, operaciones especiales, guerra electrónica, ciberdefensa y misiones espaciales, todas bajo escenarios de conflicto híbrido. “Relámpago se ha consolidado como un entrenamiento clave de la FAC, enfocado en operaciones de combate aéreo y entrenamiento avanzado bajo estándares de la OTAN, junto a aliados como los Estados Unidos”, enfatizó el Tte. Cnel. Palacios.
El ejercicio internacional Ángel de los Andes, también liderado por la FAC, se inició en el 2015 como entrenamiento multinacional para operaciones de CSAR y misiones de apoyo humanitario, en las que participaron inicialmente delegaciones militares de 10 países y de la Defensa Civil Colombiana.
En 2023, Relámpago y Ángel de los Andes se llevaron a cabo conjuntamente por primera vez, integrando escenarios de superioridad aérea, rescate y asistencia humanitaria. Este formato combinado se ha mantenido anualmente. Incluso a pesar de las restricciones derivadas de la pandemia en el 2020, se realizó una versión innovadora con la participación de la FAC, la Fuerza Aérea Francesa; y Brasil como observador.
Durante esta edición de 2020, Relámpago V incluyó por primera vez misiones con gafas de visión nocturna y un entrenamiento más complejo de operaciones combinadas. Abarcó el contrapoder aéreo ofensivo y defensivo, interdicción, apoyo aéreo cercano y misiones de búsqueda y rescate.
Tras la pandemia, los ejercicios continuaron su evolución al incorporar avances tecnológicos que hoy forman parte de la edición de 2025. Entre ellos se incluyen operaciones en múltiples dominios que abarcan misiones aéreas tradicionales, así como operaciones cibernéticas, cooperación civil-militar y componentes espaciales, como apoyo satelital y navegación protegida.
El Tte. Cnel. Palacios señaló que la edición de 2024 fue un hito importante, al integrar por primera vez aeronaves de quinta generación F-35 y un portaaviones de la Marina de los EE. UU., elevando la complejidad táctica y la cooperación con fuerzas aéreas y navales estadounidenses. Concluyó diciendo que la edición 2025 reunirá el mayor despliegue de aeronaves de la FAC hasta la fecha y contará con observadores internacionales de múltiples países, “consolidando su posición como un escenario clave para la cooperación regional y la modernización operativa”.



