EE. UU. sanciona a hijastros de Maduro por explotar el hambre en Venezuela

EE. UU. sanciona a hijastros de Maduro por explotar el hambre en Venezuela

Por ShareAmerica.gov
agosto 10, 2019

Los EE. UU. sancionaron a tres hijastros de Nicolás Maduro el 25 de julio, por su rol en un fraude que robó cientos de millones de dólares por contratos de importaciones de alimentos, en tiempos en que el hambre azota Venezuela.

“Existe un programa de asistencia social del que dependen muchos venezolanos para sobrevivir”, manifestó el secretario de Estado de los EE. UU. Mike Pompeo. “Maduro y sus secuaces convirtieron el programa en un arma política y un mecanismo de auto enriquecimiento”.

El creador del fraude fue Alex Saab, un empresario colombiano también sancionado, quien acumuló una gran cantidad de contratos con el Gobierno socialista de Maduro.

Según el Departamento del Tesoro de los EE. UU., Saab utilizaba una red de empresas fantasmas en todo el mundo –Colombia, Emiratos Árabes Unidos, Hong Kong, México, Panamá  y Turquía–, para ocultar las ganancias de contratos no licitados y sobrevaluados, obtenidos mediante sobornos.

“Saab trabajó con allegados de Maduro para crear una gran red de corrupción que utilizaron cruelmente para sacar provecho de la hambrienta población venezolana, manifestó Steven Mnuchin, secretario del Tesoro. “Usaban los alimentos como herramientas de control social, para recompensar a sus partidarios políticos y castigar a sus adversarios, siempre quedándose con cientos de millones de dólares a través de diversos esquemas fraudulentos”.

Según el Departamento del Tesoro, Saab obtenía algunos contratos mediante sobornos pagados a Yoswal, Yosser y Walter Flores, hijos de una relación anterior de Cilia Flores, actual esposa de Maduro.

Con estas medidas las autoridades prohibieron hacer negocios en los EE. UU. a un total de 10 personas, incluyendo a Álvaro Pulido, socio y compatriota de Saab y a varios familiares, así como a los hijastros de Maduro.

A medida que el hambre se profundiza en Venezuela Maduro ha decidido ejercer mayor control sobre la importación y distribución de alimentos. En 2016 comenzó a vender mensualmente cajas con alimentos básicos subsidiados, que se han convertido en el débil medio de salvación de millones de ciudadanos, que sufren escasez y una hiperinflación que alcanzó el 130 000 por ciento el año pasado.

Los críticos del régimen acusan a Maduro, además de facilitar una corrupción rampante, de utilizar los alimentos como armas, ya que empleados y simpatizantes del gobierno tienen prioridad en la distribución de las cajas. Estas acusaciones motivaron las peticiones de varios gobiernos latinoamericanos así como de Canadá y Francia, para que Maduro sea juzgado en la Corte Penal Internacional por crímenes contra la humanidad.

“Esto supera la corrupción”, dijo el secretario adjunto del Tesoro Marshall Billingslea en una entrevista que concedió en 2018 a Associated Press. “Es saquear, literalmente, el único programa de seguridad social que queda en Venezuela”.

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