Desde que el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, declaró un «conflicto armado interno» contra el crimen organizado y las pandillas a principios de enero, las fuerzas de seguridad delpaís sudamericano se han dedicado a recuperar la paz y la seguridad y a frenar la violencia en todo el territorio. En este marco, las Fuerzas Armadas del Ecuador lograron incautar unas 30 toneladas de drogas ilícitas en los primeros seis meses del año, informó el Ministerio de Defensa en un comunicado del 13 de septiembre.
En el mismo lapso de tiempo, los militares incautaron cerca de 3000 armas, más de 55 000 artefactos explosivos y destruyeron nueve estructuras de procesamiento de coca, entre otras hazañas. Las unidades militares también patrullan continuamente las fronteras y permanecen activas en centros penitenciarios y prisiones para mantener el orden, añade el comunicado.
A pesar de los recientes asesinatos de dos directores de prisiones a principios de septiembre, en un intento de las bandas criminales por recuperar el control, Carla Álvarez, docente de la Escuela de Seguridad y Defensa del Instituto de Altos Estudios Nacionales de Ecuador, reconoce que las cárceles de su país experimentan un período de pacificación bajo el control militar. Sin embargo, sugiere implementar medidas para cuando las fuerzas armadas ya no intervengan.
“Si queremos que las cárceles funcionen sin el dispositivo militar, tenemos que pensar qué es lo que éstas necesitan. Deberíamos tener distintos tipos de metodología y tecnología”, dijo Álvarez a Diálogo el 28 de septiembre. “Dentro de los recintos carcelarios necesitamos dispositivos de control, como escáneres o inhibidores de señal de celular y tecnología para detectar y derribar drones, que introducen explosivos y otro tipo de artefactos de contrabando”.
En su afán por recuperar la paz y la seguridad, Ecuador solicitó y recibió el apoyo de países amigos. Entre ellos, los Estados Unidos, que mantienen una larga amistad con el país sudamericano, intensificaron sus esfuerzos para ayudar a Ecuador a reforzar la seguridad en un amplio espectro. A raíz del aumento de la violencia, en enero, los Estados Unidos entregaron más de USD 1 millón en equipos críticos de seguridad y respuesta de emergencia, desplegó varios equipos desde el FBI hasta la Seguridad Nacional y la Guardia Costera de los Estados Unidos, entre muchos otros, para ayudar a apoyar la formación continua del personal de seguridad ecuatoriano. En marzo, los Estados Unidos se comprometieron a invertir USD 10 millones en la lucha contra el narcotráfico, según indicó un comunicado del Departamento de Estado de los EE. UU.
El apoyo también llegó desde más lejos. En agosto por ejemplo, , el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores, recibió de la Unión Europea equipos de seguridad para aumentar el control y la vigilancia penitenciaria, valorados en USD 2,5 millones, detalló el periódico ecuatoriano Expreso.
“Hemos reducido los índices de violencia en más del 20 por ciento en casi todas sus formas; pero para seguir mejorando este combate, les extendemos la mano y les pedimos su apoyo”, dijo el presidente Noboa a las naciones socias que participaron en la Cumbre Latinoamericana de Seguridad 2024, realizada en Guayaquil. “Derrotar al terrorismo y a sus redes criminales es una misión urgente, que requiere de la cooperación internacional y de la ayuda de todos los organismos multilaterales”.
Metodología y tecnología de seguridad
El Bloque de Seguridad, un equipo policial y militar élite constituido en 2023 para enfrentar al crimen organizado, mantiene control de los centros penales. De acuerdo con El País, las autoridades avanzaron en la erradicación de disturbios y masacres, así como en la eliminación con el exterior de toda comunicación no reglamentada.
Las intervenciones del Bloque, dio como resultado la disminución del 18 por ciento de la violencia en el país, aseguró en agosto el Ministerio del Interior. Esto representa una reducción de 804 homicidios intencionales en lo que va del 2024, en comparación con el mismo periodo del año anterior.
“Haber declarado terroristas a las bandas criminales ya es una acción de mérito”, dijo Wilson Goyes, experto ecuatoriano en seguridad, a la cadena France 24. “Además, lo es haber controlado la violencia en las cárceles”.
El Bloque, frustró un atentado con un dron cargado de explosivos, en la cárcel de máxima seguridad La Roca, construida en 2008 en las afueras de Guayaquil, para aislar a los criminales más peligrosos del país, detalló el 5 de septiembre el Ministerio de la Defensa de Ecuador.
“Sospechamos que la intención del atentado era provocar el traslado de prisioneros fuera de La Roca, hacia otros centros penitenciarios”, dijo a la prensa el ministro de Defensa Giancarlo Loffredo. “Pero este gobierno no permitirá que mande la voluntad de la delincuencia”.
Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, a través del Plan de Recompensas 131, ofrecieron remuneración económica a quien proporcione datos, para ubicar a los autores del atentado a La Roca, informó la cadena Ecuavisa.
“Es importante también hacer contrainteligencia dentro de las prisiones, para desarticular las bandas del exterior”, explicó a Diálogo Daniel Adler, consultor argentino especialista en Seguridad y Contraterrorismo Urbano. “Paralelamente, ofrecer una estrategia de reinserción social; porque si no la probabilidad de que vuelva a caer en el mundo del crimen simple u organizado es bastante alta”.



