Narcotráfico corrompe poblaciones indígenas de Nicaragua

Por Dialogo
febrero 07, 2013


La presencia del narcotráfico y una proverbial pobreza exacerban la corrupción, la delincuencia y los problemas sociales en las comunidades indígenas del Caribe de Nicaragua, según un estudio divulgado el 5 de enero.

El diagnóstico fue realizado en 2011 por el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP) en el municipio indígena de Bilwi, cabecera de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), la más grande y pobre del país.

Según el estudio, Bilwi es el municipio “más delictivo” de Nicaragua con una tasa de 667 delitos por cada 10.000 habitantes, en su mayoría robos con intimidación y abusos sexuales.

Las autoridades atribuyen el incremento de la delincuencia a la extrema pobreza (60% de la población); la deserción escolar (58%); el consumo de drogas y el apoyo que brindan los lugareños a los narcotraficantes a cambio de dinero o armas.

“La situación ha ido empeorando”, afirmó uno de los investigadores del IEEPP, Alfonso Malespín, durante la presentación del estudio en Managua.

El apoyo a los narcos “se da de diferentes maneras como esconder lanchas, pasar información sobre movimiento de tropas, trasegar drogas, proporcionar combustibles y/o servir de exploradores”, indicó.

Según el documento, en Bilwi con más de 66.000 habitantes de la etnia miskina, en su mayoría menores de 24 años también han proliferado las pandillas que se dedican a cometer delitos, atemorizar a la población o colaborar con los narcos.

“En algunas ocasiones los narcos han utilizado a estos grupos juveniles para introducir droga en la ciudad o para trasegarla a lo largo del litoral” a cambio de 200 o 300 dólares por misión, precisó Malespín.

Durante el estudio, los investigadores entrevistaron niños cuya expectativa es llegar a ser “políticos y narcos” porque aseguran “tienen mucho poder y dinero, hacen lo que les da la gana y no le rinden cuentas a nadie”.

“La iglesia morava (de mayor influencia en la zona) acepta que varios pastores de las comunidades que fueron destruidas por el huracán Félix en 2007, recibieron donaciones de los narcos para reconstruir sus iglesias” y que “incluso llegan en ocasiones a entregar ofrendas de 200 o 300 dólares al pastor”, reveló Malespín.

Bilwi es el segundo puerto de importancia de la Costa Atlántica de Nicaragua después de Bluefields, que registra la tasa de homicidios más alta del país (44 por cada 100.000 habitantes) como consecuencia de la presencia del crimen organizado.



Maravilloso texto
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