Narcotraficantes se convierten en productores en México y Centroamérica

Por Dialogo
febrero 06, 2012


Los cada vez más frecuentes decomisos de químicos utilizados en la fabricación de drogas sintéticas en México y Centroamérica son prueba de que los narcotraficantes que trasiegan droga de esa región hacia los Estados Unidos se están volviendo productores, según expertos y autoridades.

En México se está produciendo “un giro del negocio de las organizaciones criminales hacia la producción de drogas sintéticas”, subrayó el General Ricardo Trevilla, vocero de la Secretaría de la Defensa mexicana, en un informe divulgado recientemente.

Las autoridades mexicanas no han revelado las cifras de producción, pero cada vez son más frecuentes los decomisos de drogas sintéticas y de precursores químicos para su producción, lo mismo que los hallazgos de laboratorios clandestinos.

Durante 2011, México incautó más de 1.200 toneladas de químicos destinados a la fabricación de drogas sintéticas tipo anfetamina, como la monometilamina, precursor químico derivado del amoníaco.

“Las drogas sintéticas representan una oportunidad muy atractiva para las organizaciones criminales porque, a diferencia de las drogas naturales, pueden ser producidas en cualquier lado, una vez que la organización tenga acceso a los precursores químicos y a un know-how [conocimiento] básico”, dijo a la AFP Antonio Mazzitelli, director de la oficina de Naciones Unidas contra la Droga para México, Centroamérica y El Caribe.

El experto añade que estas drogas pueden ser enviadas hacia los puntos de consumo a un costo muy bajo.

En Guatemala, donde los carteles ya se han establecido, las fuerzas de seguridad interceptaron 30 toneladas de productos químicos en 2011, y en lo que va de 2012 ya suman seis las toneladas decomisadas, de acuerdo con cifras oficiales.

En Estados Unidos, la metanfetamina conocida como meth o cristal, cuyos efectos son devastadores, ha desplazado a la cocaína y la heroína entre los consumidores más pobres.

Esta droga, de precio asequible y altamente adictiva, puede generar trastornos mentales como la esquizofrenia o la paranoia y contribuye a la propagación del VIH, el virus causante del sida, señalan expertos.





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