Demuestran tecnologías para respuesta a desastres

GeoSHAPE muestra en un mapa información clave para la toma de decisiones durante las distintas fases de la respuesta a un desastre y la pone al alcance de cualquier persona con un navegador web y los permisos apropiados.
Other | 5 septiembre 2014

Capacitación y Desarrollo

Durante un simulacro de huracán, personal de gestión de desastres de la Comisión Permanente de Contingencias de Honduras, así como representantes de la Cruz Roja, los bomberos, las fuerzas militares, la policía y otras organizaciones hondureñas utilizan GeoSHAPE para compartir información y apoyar el proceso de toma de decisiones. La división de Ciencia, Tecnología y Experimentación del Comando Sur de los EE. UU. llevó a cabo la demostración operacional de GeoSHAPE en Honduras del 10 al 12 de junio de 2014. (Foto: División de Ciencia, Tecnología y Experimentación del Comando Sur de los EE. UU.)

Un huracán de categoría 5 azota Honduras antes del atardecer, arrasando ciudades y gente a su paso. Como secuela, deja casas sin techo, vidas truncadas y miles de personas sin nada más que la esperanza de recibir ayuda de inmediato.

Militares Americanos usaram o GeoSHAPE durante um exercício de simulação de resposta a um furacão na Base Aérea José Enrique Soto Cano, Honduras, no dia 12 de junho de 2014 para documentar a rota para o site médico simulado, anotar obstruções encontradas no caminho e compartilhar informação para prover uma análise situacional para outros usuários. (Foto: Capitão Steven Stubbs da Guarda Nacional dos EUA)

Afortunadamente, el huracán Gonzalo fue una “tormenta perfecta” diseñada por representantes de la división de Ciencia, Tecnología y Experimentación del Comando Sur de los Estados Unidos (USSOUTHCOM) y de la Comisión Permanente de Contingencias de Honduras (COPECO) para demostrar y evaluar GeoSHAPE, una aplicación de software que apunta a revolucionar el modo en que organizaciones de todo tipo colaboran en caso de desastres.

Recordemos el terremoto que devastó Haití en 2010, por ejemplo. Toneladas de insumos fueron enviados al país caribeño y cientos de organizaciones llegaron para prestar ayuda. Sin embargo, no contaban con una herramienta de intercambio de información geoespacial no clasificada que facilitara la coordinación de sus esfuerzos. “Operaciones similares a la realizada durante el terremoto de Haití han puesto en evidencia brechas en los métodos de generación e intercambio de datos georeferenciados sobre aspectos críticos de la respuesta a emergencias”, afirma Juan Hurtado, asesor científico del USSOUTHCOM.

¿Dónde se encuentran los puntos de distribución de agua y alimentos? ¿Cuál es el estado de las carreteras y puentes? ¿Dónde están el personal y los recursos enviados para respaldar las labores de rescate?

En agosto de 2012, USSOUTHCOM inició la búsqueda de una solución que facilitara la respuesta a esas preguntas y contribuyera a acortar esas brechas, cuando la Oficina del Subsecretario de Defensa para Implementación Rápida, en el Departamento de Defensa de los EE. UU., proporcionó financiamiento para el proyecto de Demostración Tecnológica de Capacidades Conjuntas (JCTD) Rapid Open Geospatial User-driven Enterprise (ROGUE, por su sigla en inglés).

GeoSHAPE, que nació del proyecto ROGUE, combina una aplicación basada en la web y una aplicación portátil para la recolección de datos e imágenes en campo, llamada Arbiter.

“Con GeoSHAPE, la información georeferenciada se puede compartir casi en tiempo real si se dispone de una conexión a Internet. De lo contrario, la información se almacena y se puede enviar enseguida que se establezca una conexión”, explica Donald Jones, quien estuvo al frente del proyecto ROGUE por parte de USOUTHCOM.

GeoSHAPE muestra en un mapa información clave para la toma de decisiones durante las distintas fases de la respuesta a un desastre y la pone al alcance de cualquier persona con un navegador web y los permisos apropiados. “Esto redunda en mayor conciencia situacional y mayor disponibilidad de datos para la toma de decisiones, por lo que la respuesta debe llegar de forma más rápida y eficaz”, agregó.

El programa de desarrollo de GeoSHAPE avanzó rápidamente y, dos años después, el software estaba listo para una demostración en un entorno operativo. El lugar elegido: Honduras.

“Centroamérica a menudo sufre el azote de huracanes, aludes, inundaciones... y nuestro Comando tiene un largo historial de colaboración con Honduras en muchas áreas”, afirma Hurtado, quien estuvo destacado en ese país al comienzo de su carrera militar.

La división de Ciencia, Tecnología y Experimentación que Hurtado encabeza en el USSOUTHCOM se creó en 2002 y, desde entonces, se ha dedicado a desarrollar soluciones tecnológicas que respondan a las necesidades operativas de los militares estadounidenses y que, al mismo tiempo, fortalezcan la capacidad de los EE. UU. y los países amigos para enfrentar el tráfico ilícito y el crimen organizado transnacional, brindar ayuda en casos de desastres y crisis humanitarias, entre otras.

La herramienta GeoSHAPE comprende una plataforma web para crear, actualizar y compartir información georeferenciada, así como una aplicación portátil para recolectar datos y fotos en el terreno con el fin de proporcionar conocimiento situacional y facilitar la toma de decisiones en respuesta a emergencias. (Foto: División de Ciencia, Tecnología y Experimentación del Comando Sur de los EE. UU.)

Los principales actores en el simulacro de huracán creado en Honduras para poner a prueba GeoSHAPE fueron COPECO y la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo (JTF-B). Emplazada en Honduras, JTF-B puede despachar transporte aéreo, logística, asistencia médica, equipos para sofocar incendios y otros, en respaldo a misiones de ayuda en caso de desastres. Por su parte, COPECO se encarga de la respuesta nacional a emergencias en el país centroamericano.

Otros participantes fueron la Cruz Roja y la Cruz Verde de Honduras; representantes de las fuerzas militares, policiales y de bomberos; la organización no gubernamental World Vision, y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.

Trabajando en forma simultánea, aunque a 84 kilómetros de distancia, operadores de JTF-B y COPECO usaron tabletas y celulares para ingresar información relacionada con el huracán. Símbolos para indicar zonas de aterrizaje de helicópteros, puntos de distribución de agua, hospitales, caminos bloqueados y pueblos inundados comenzaron a aparecer en los mapas de los centros de operaciones de JTF-B y COPECO, cada vez que sus servidores se sincronizaban.

“La simulación puso a prueba la capacidad de GeoSHAPE de permitir que distintas organizaciones, desde distintos puntos geográficos, editen información y la sincronicen con otros servidores con el fin de crear un panorama común del desastre y los recursos disponibles”, explica Scott Clark, director de programas geoespaciales de LMN Solutions, la empresa contratada por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos para desarrollar el software.

Clark también destacó que GeoSHAPE es un software de código y estándar abiertos, lo que significa que no hay que pagar por licencias de uso y que los usuarios pueden modificarlo y adaptarlo a sus necesidades.

La demostración operativa también ofreció la oportunidad de exponer otras tecnologías que pueden resultar útiles en la respuesta a desastres. Entre ellas el CommCube, un hotspot de Internet portátil diseñado para proporcionar comunicaciones de datos y voz para 50 usuarios, en un radio de 304 metros.

Y también InstantEye, un sistema aéreo no tripulado, similar a un helicóptero de control remoto, que pesa aproximadamente una libra (unos 500 gr), alcanza hasta 365 metros de altura y puede volar en forma ininterrumpida por aproximadamente media hora. El sistema posibilita el reconocimiento aéreo de áreas afectadas, sin arriesgar la vida del personal de rescate.

Además, se mostraron tres aplicaciones móviles que forman parte del kit GlobalMedAid, desarrollado por el Centro de Telemedicina e Investigación Tecnológica Avanzada del Ejército de los EE. UU. Se trata de un sistema de traducción simultánea inglés-español que facilita la comunicación entre personal médico y víctimas de desastres, una solución de captura de datos para documentar la atención y el tratamiento de los lesionados, y una aplicación para la capacitación del personal médico desplegado.

Más allá de la oportunidad de mostrar tecnologías para la respuesta a desastres, Hurtado considera que la demostración ofreció un espacio para crear y reforzar relaciones entre organizaciones y países. “Los vínculos y contactos que desarrollamos y afianzamos a través de la cooperación en ciencia y tecnología generan lazos que serán inestimables cuando realmente los necesitemos”, afirma Hurtado.

A fines de septiembre de 2014, después de que la Escuela de Posgrado Naval de los Estados Unidos publique la evaluación final de GeoSHAPE, la herramienta se integrará a la plataforma DisasterAWARE del Centro de Desastres del Pacífico, y al proyecto CyberGIS de la Unidad de Información Humanitaria del Departamento de Estado de los EE. UU.

Con la mirada puesta en el futuro, Hurtado imagina una gran cantidad de iniciativas y aplicaciones derivadas de GeoSHAPE que complementarán otros esfuerzos del USSOUTHCOM en el campo del apoyo a desastres.

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