Costa Rica incorpora barco patrullero interceptor a su lucha contra el crimen organizado

Costa Rica Adds Interceptor Patrol Boat to Fight Organized Crime

Por Dialogo
febrero 02, 2016




El Servicio Nacional de Guardacostas de Costa Rica (SNGC) recientemente anunció el fortalecimiento de su inversión en la lucha antinarcóticos mediante la adición de un bote patrullero modelo Eduardoño 450 a la flota que el país utiliza para proteger sus aguas territoriales de las actividades criminales transnacionales.

El bote patrullero Eduardoño 450 ayudará a proteger el país contra el crimen organizado y los grupos narcotraficantes. Las organizaciones criminales transnacionales explotan la ubicación geográfica de este país, utlizándolo como un centro para transportar cocaína desde Latinoamérica hacia México, Estados Unidos y Europa.

“Costa Rica está consciente de que debe proporcionar mayor seguridad dentro de su mar territorial, así como mayor vigilancia dentro de su Zona Económica Exclusiva”, afirmó José Miguel Madrigal López, subdirector del Servicio Nacional de Guardacostas del Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica. “Costa Rica en el corto plazo está comprometida con esta meta. Debido a que no tenemos buques oceánicos ni el presupuesto necesario para comprarlos o construirlos, hemos optado por este tipo de embarcación con el fin de mejorar nuestra presencia en estas áreas”.

Nuevo equipo e infraestructura


Costa Rica adquirió la embarcación a finales del 2015, pocos meses después de construir el puente de guardacostas en Barra de Colorado, en la costa extrema noreste del Caribe. La adquisición fue la última en una serie de inversiones realizadas por Costa Rica en equipos e infraestructura de apoyo para los servicios de seguridad.

En el 2012, Costa Rica utilizó US$160.000 aportados por el Ministerio de Seguridad Pública para reconstruir la base del SNGC en Barra del Colorado. Estas instalaciones incluyen nuevos dormitorios y capacidad adicional de almacenaje y oficinas, según un informe del periódico militar del Comando Sur de EE.UU. (SOUTHCOM), Nosotros
.

En el 2011, Costa Rica compró por primera vez cuatro barcos interceptores para operaciones antinarcóticos. Antes de que el país se hiciera de estas embarcaciones, las fuerzas de seguridad utilizaban embarcaciones donadas o confiscadas a criminales en operaciones de interdicción de drogas. También en el 2011, el SNGC invirtió US$600.000 en la reparación de un barco patrulla de 65 pies de largo y que estaba asignado al terminal Moin de Puerto Limón, en la costa Atlántica. El SNGC también gastó US$200.000 en la reparación de un interceptor de 36 pies de largo, y US$700.000 adicionales para dotar otros dos interceptores con nuevos equipos.

Estas inversiones han rendido sus frutos, ya que el
SNGC decomisó 16.433 kg de drogas en el 2015, de los cuales 11.431 kg fueron confiscados en el Pacífico y otros 5.001 en operaciones en el Caribe, según Madrigal López. En el 2014, Costa Rica decomisó más de 26 toneladas de cocaína, lo cual representa una cantidad récord para un solo año y superior a las 21,8 toneladas decomisadas en el 2013. Durante el año, los servicios de seguridad de Costa Rica confiscaron US$13 millones a los narcotraficantes y desarticularon 124 organizaciones criminales nacionales e internacionales.

Alianzas internacionales


Costa Rica disolvió su Ejército en 1948, lo que dejó al SNGC a la cabeza de la lucha antinarcóticos en el mar, mientras que la Policía de Control de Drogas ha estado al frente de tal lucha en tierra. El país también ha contado con cooperación internacional como parte de su estrategia para impedir que los grupos narcotraficantes o del crimen organizado exploten el territorio de Costa Rica y los cerca de 590 kilómetros cuadrados de aguas territoriales.

“Tenemos alianzas estratégicas con los gobiernos de Colombia, México y Estados Unidos. Con Colombia y México tiene que ver básicamente [con] información; con EE.UU. tiene que ver con patrullaje conjunto e intercambio de información, lo cual ha dado como resultado el éxito de las operaciones”, explicó Madrigal López. “Estamos haciendo esfuerzos para adquirir más embarcaciones de este tipo en el corto y mediano plazo, y para mejorar la capacitación del personal y reforzar las relaciones en esta área con los gobiernos mencionados”.

Costa Rica forma parte de la Operación MARTILLO, una misión multinacional para acabar con las rutas del tráfico ilícito de drogas en las aguas costeras del istmo centroamericano. La operación, que las autoridades iniciaron en enero del 2012, combina las fuerzas de 10 países de América —Belice, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Canadá, y Estados Unidos— conjuntamente con Francia, Holanda, España y Reino Unido, con el fin de combatir las organizaciones criminales transnacionales mediante la limitación de su capacidad de utilizar América Central como zona de tránsito. Las fuerzas de seguridad de dichos países trabajan conjuntamente para combatir el narcotráfico internacional, aumentar la seguridad regional, y promover la paz, estabilidad y prosperidad en todo el Caribe y América Central y del Sur.

Los 14 países de manera combinada han decomisado más de 71.000 kg de cocaína en el marco de la Operación MARTILLO en la zona de tráfico de drogas del Pacífico oriental durante el año fiscal 2015, lo cual sobrepasó los totales combinados de los años anteriores. La operación ha logrado impedir que, hasta marzo del 2015, más de 400 toneladas de cocaína alcancen su destino, lo cual ha privado a los narcotraficantes de US$8.000 millones en potenciales ganancias, según el SOUTHCOM de EE.UU.

Las interdicciones en el mar son altamente coordinadas, y las fuerzas de seguridad de los países participantes cooperan para identificar, detener e inspeccionar embarcaciones sospechosas. Cerca del 80% de la cocaína que llega a Estados Unidos se trafica a través de México y Centroamérica, informó la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de las Naciones Unidas en su Informe 2015.
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