El Capitán de Navió Érick Othmaro Granados Morán es un oficial altamente condecorado con amplia experiencia en las Fuerzas Armadas de El Salvador. Después de servir como comandante de la Base Naval de la Unión, asumió el mando de la Infantería de Marina de El Salvador. Su carrera refleja un profundo compromiso con la defensa nacional, que actualmente se destaca por los logros sin precedentes de la Fuerza Naval de El Salvador en la lucha contra el narcotráfico.
Bajo su mando, la Infantería de Marina se ha convertido en un referente de la eficacia centroamericana en la incautación de cargamentos de drogas lejos de la costa, una misión fundamental para defender el dominio marítimo de El Salvador contra las amenazas transnacionales.
Diálogo tuvo la oportunidad de hablar con el Cap. de Nav. Granados durante la Conferencia de Líderes de Infantería de Marina de las Américas a principios de agosto, donde analizó los desafíos que plantean las organizaciones criminales transnacionales (OCT) y destacó el papel vital de la colaboración con los Estados Unidos en el desarrollo de capacidades, entre otros temas.
Diálogo: Dada su amplia experiencia en la Fuerza Naval de El Salvador, ¿cuáles son los retos de seguridad más urgentes que enfrentan los infantes de marina salvadoreños en su misión de proteger el dominio marítimo y las costas de El Salvador?
Capitán de Navío Érick Granados Morán, comandante de la Infantería de Marina de El Salvador: La amenaza más importante continúa siendo el tráfico de sustancias ilícitas. Seguimos incautando muchos cargamentos de drogas que vienen del sur hacia el norte. Creo que en los últimos cinco años hemos establecido un punto de referencia para Centroamérica, en cuanto a nuestra eficacia en la incautación de embarcaciones a distancias significativas de la costa. Hemos realizado incautaciones a más de 1000 millas náuticas, una hazaña que requiere un sacrificio y compromiso considerables. Seguimos dedicados a combatir el tráfico de drogas y el crimen internacional que lo alimenta.
Diálogo: El Salvador y los Estados Unidos mantienen una alianza sólida y duradera basada en el respeto mutuo, la confianza y el compromiso compartido con la seguridad en la región. ¿De qué manera los ejercicios de entrenamiento conjunto, como los que se centran en operaciones antinarcóticos y de interdicción, mejoran directamente la preparación operativa y las capacidades de la Fuerza Naval de El Salvador y de sus infantes de marina?
Cap. de Nav. Granados: Las operaciones reales nos permiten poner en práctica todo el adiestramiento que hemos compartido con los Estados Unidos. Se trata, en esencia, de un combate real contra las amenazas, lo que nos permite aplicar los conocimientos y habilidades adquiridos en el adiestramiento proporcionado por el Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU.
Diálogo: De cara al futuro, ¿dónde ve las oportunidades más importantes para una asociación más profunda con el Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. y el Comando Sur (SOUTHCOM)? ¿Hay áreas específicas, como el intercambio de tecnología, la educación militar profesional o el apoyo logístico? ¿Cuáles serían más beneficiosas para la Fuerza Naval de El Salvador?
Cap. de Nav. Granados: Pienso que, a largo plazo, la inversión en educación y adiestramiento es crucial, ya que consolida las relaciones entre nuestros países y nuestras fuerzas, en particular dentro de la Infantería de Marina. Le daré un ejemplo: hace 34 años, yo estaba en el alistamiento básico de Infantería que también es el curso de Infantería de Marina. Además, hice el curso de Estado Mayor con la Infantería de Marina. Cada vez que interactúo con algún miembro del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. durante ejercicios o intercambios, me resulta más fácil comprender su doctrina, sus métodos operativos y su cultura organizacional. Nuestros países tienen importantes necesidades en materia de desarrollo de capacidades, lo que hace que esta sea una oportunidad ideal para intercambiar ideas e identificar en qué aspectos los EE. UU. pueden apoyarnos mejor.
Diálogo: Los desafíos de seguridad están en constante evolución. ¿Qué amenazas emergentes —nuevas tecnologías, nuevas tácticas criminales— cree que requieren un nivel aún mayor de colaboración entre la Fuerza Naval salvadoreña y sus contrapartes estadounidenses?
Cap. de Nav. Granados: La ciberseguridad es una realidad; todos estamos expuestos a estas amenazas impulsadas por la tecnológica. Nuestro país debe avanzar en esta área para proteger todas nuestras instituciones: militares, económicas y gubernamentales. Es un área muy importante en la que los EE. UU. podrían colaborar para fortalecer y asegurar nuestras instituciones, de modo que no sean vulnerables a agentes externos.
Diálogo: El Salvador ha logrado avances significativos en la mejora de la seguridad internacional. Sin embargo, las OCT y grupos terroristas como la MS-13 siguen representando una amenaza. ¿Cuáles son los principales desafíos marítimos y costeros que plantean estos grupos, y cómo trabajan la Fuerza Naval salvadoreña y sus infantes de marina con los socios regionales para contrarrestarlos?
Cap. de Nav. Granados: Es importante mencionar el modus operandi de los grupos transnacionales en esa ruta: el movimiento de diferentes sustancias ilícitas, principalmente desde el sur hacia el norte. Este proceso requiere una cadena logística, y ahí es donde intervienen los grupos criminales locales. Cabe destacar que se han desmantelado todas las estructuras logísticas conocidas que apoyan esta ruta dentro del territorio del Salvador. Es un problema que no solo afecta al Salvador, sino a todos los países a lo largo de esa ruta, por lo que es importante el intercambio de información. Es fundamental poder conectar, adiestrar y utilizar centros de monitoreo en conjunto que nos permitan dar seguimiento a las diferentes rutas que existen, principalmente en el Pacífico, y así estar al día sobre las nuevas formas en que se comporta el crimen organizado y poder establecer estrategias para combatirlo.
Diálogo: ¿Que ejercicios junto al Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. y en coordinación con el Comando Sur se planean para el futuro cercano?
Cap. de Nav. Granados: El próximo año [2026] está previsto un adiestramiento por parte de una unidad de Infantería de Marina de los EE. UU. en El Salvador, junto a la Fuerza Armada de El Salvador. Nuestro objetivo es seguir fortaleciendo estas relaciones, alineándonos con los objetivos de entrenamiento de los Estados Unidos, y satisfaciendo al mismo tiempo nuestras propias necesidades de ese conocimiento especializado.


