Comando de Fuerzas Especiales de Chile finaliza entrenamiento con equipo de la Armada de los EE. UU.

Chile tiene más de 4.270 kilómetros de extensión de norte a sur y apenas 445 km de este a oeste, en su punto más ancho. Las fuerzas militares chilenas tienen el deber de defender más de 6.400 km de frontera marítima.
WRITER-ID | 11 octubre 2011

Miembros del Comando de Fuerzas Especiales de Chile realizan un ejercicio de Visita, Abordaje, Búsqueda e Incautación, el 27 de septiembre, en Viña del Mar, Chile. (Foto: Comando de Operaciones Especiales Sur/Sgto. de 1.a Clase Alex Licea del Ejército de los Estados Unidos)

Chile tiene más de 4.270 kilómetros de extensión de norte a sur y apenas 445 km de este a oeste, en su punto más ancho. Las fuerzas militares chilenas tienen el deber de defender más de 6.400 km de frontera marítima.

Con el objetivo de extender sus capacidades para enfrentar este desafío, oficiales militares chilenos recibieron a un grupo de operaciones especiales compuesto por marineros estadounidenses en un Entrenamiento de Intercambio Conjunto y Combinado (JCET) de cuatro semanas, que tuvo lugar durante el mes de septiembre en Viña del Mar, Chile.

Este JCET constituyó el primer entrenamiento formal entre personal del Equipo Especial de a Bordo de la Armada de los Estados Unidos asignados a la Unidad Cuatro de Combate Naval Especial, con sede en Virginia Beach, Virginia, y miembros del Comando de Fuerzas Especiales de Chile, a quienes se les conoce como COMFUES.

Dentro de las fuerzas militares chilenas se considera a los COMFUES un elemento de primera entre las fuerzas de seguridad de la nación. El Capitán de Corbeta César Aguirre Rivera, quien se desempeña como jefe de entrenamiento de COMFUES, manifestó que el comando y su personal siempre buscan formas de mejorar sus habilidades. “Solicitamos este entrenamiento para crear un Equipo Especial de a Bordo en el comando”, indicó. “Ha sido una experiencia enriquecedora para nosotros y esperamos seguir comunicándonos en esta excelente forma con nuestros aliados estadounidenses.”

El JCET forma parte del programa de Cooperación de Seguridad del Comando de Operaciones Especiales Sur, el cual permite a naciones amigas proteger más eficientemente sus fronteras, así como también aumentar su capacidad de conducción de operaciones especiales. El Comando de Operaciones Especiales Sur es responsable de todas las actividades de Operaciones Especiales de los Estados Unidos que tienen lugar en el Caribe, Centroamérica y Sudamérica. Además, funciona como componente del Comando Sur de los Estados Unidos.

A través del JCET, miembros del Equipo Especial de a Bordo se entrenaron con sus contrapartes chilenos en capacidades y tácticas, como Visita, Abordaje, Búsqueda e Incautación (VBSS), una acción de abordaje marítimo ideada para capturar buques enemigos y objetivos importantes que puedan estar a bordo. Durante el entrenamiento también se abarcaron inserciones y técnicas de extracción de embarcaciones, y maniobras de manejo de embarcación en navíos tácticos pequeños.

Los miembros de COMFUES afirmaron que este JCET fue una gran oportunidad para aprender de una de las Fuerzas de Operaciones Especiales más experimentadas de los Estados Unidos. “Ha sido fantástico trabajar con nuestros colegas estadounidenses, ya que ellos tienen muchos conocimientos y habilidades”, afirmó el Teniente de Infantería de Marina de Chile Patricio Arriagada.

El COMFUES se estableció en 2005 y constituye un comando a nivel operacional que se compone de diez Unidades de Operaciones Especiales: seis regimientos de comandos de infantería de marina y cuatro elementos de conducción de combate. La misión del COMFUES es parecida a la de sus homólogos de las Fuerzas de Operaciones Especiales de los Estados Unidos, en cuanto puede realizar acción directa, patrullaje y otras tareas como la asistencia humanitaria.

El COMFUES ha participado en eventos de alto nivel, como por ejemplo operaciones de ayuda humanitaria en Haití luego del terremoto de magnitud 7.0 en enero de 2010, y ayuda a su propio país apenas semanas después, luego de que un sismo de magnitud 8.8 sacudiera a Chile.

El JCET finalizó con una ceremonia de cierre en la que cada participante chileno recibió un certificado de entrenamiento de parte de sus homólogos estadounidenses. “Su motivación y dedicación son excepcionales y lucharía codo a codo con estos hombres, en cualquier momento”, expresó el jefe del Equipo Especial de a Bordo a cargo del JCET.

El Capitán de Corbeta Aguirre Rivera coincidió con ese criterio y dijo que anhela que este sea solamente el primero de varios intercambios entre ambas naciones.

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