Armada Nacional de Colombia incauta gasolina al crimen organizado

El combustible es empleado en el procesamiento de clorhidrato de cocaína, o para hacer extracciones ilegales en minas.
Myriam Ortega/Diálogo | 5 abril 2018

Amenazas Transnacionales

La embarcación incautada por las autoridades transportaba 505 galones de combustible en recipientes pequeños, en el fondo de la lancha, para darle mayor estabilidad. (Foto: Batallón Fluvial de Infantería de Marina N.º 16, Armada Nacional de Colombia)

Una canoa que transportaba 21 recipientes de plástico con 1050 galones de combustible fue incautada por la Armada Nacional de Colombia en las inmediaciones de Cabo Manglares, Nariño, el 22 de febrero de 2018. Ese mismo día, otra lancha que llevaba 505 galones de gasolina fue interceptada en la misma zona del Pacífico colombiano.

“Una de las problemáticas que tenemos es el tráfico de combustible, que es importante en el procesamiento tanto de pasta base como de clorhidrato de cocaína”, dijo a Diálogo, el Capitán de Navío de la Armada Nacional de Colombia Orlando Grisales Franceschi, comandante de la Fuerza de Tarea Contra el Narcotráfico Poseidón. “Una buena parte del combustible viene de la extracción ilícita que hacen grupos al margen de la ley al oleoducto trasandino de la empresa colombiana de petróleos Ecopetrol”.

El combustible de contrabando fue puesto a disposición de un fiscal en el municipio de Tumaco, Nariño. En las dos operaciones fueron capturadas cinco personas, y las dos embarcaciones en las que se desplazaban fueron inmovilizadas, aseguró la Armada en un comunicado.

“Las organizaciones al margen de la ley logran conseguir combustible a bajo costo y obtienen altas ganancias. El [lanchero] compra el galón de gasolina en US$ 1,50; cuando lo vende en alta mar para actividades ilícitas su costo puede oscilar entre US$ 10 y US$ 50”, aseguró el Cap. de Nav. Grisales. “[Hasta] marzo de 2018, la Fuerza Naval del Pacífico incautó más de 44 000 galones de gasolina”.

La gasolina, además de ser utilizada en grandes cantidades como componente básico en la producción del clorhidrato de cocaína, es también pieza clave en su transporte. “Las lanchas por lo regular utilizan dos motores fuera de borda, que tienen un alto promedio de consumo de combustible, pues cargan dos o tres toneladas [de droga] en navegaciones de unas 400 millas náuticas”, explicó el Cap. de Nav. Grisales.

Vigilancia sin tregua

Los 1050 galones de gasolina incautados en el segundo operativo, destinados a la producción de clorhidrato de cocaína, estaban almacenados en recipientes de diferente capacidad. (Foto: Armada Nacional de Colombia)

Las constantes incautaciones afectan también a los grupos dedicados a la explotación ilegal de yacimientos mineros en la región, que utilizan el combustible para operar sus maquinarias, continuó en su informe la Armada. En febrero de 2018, el Batallón Fluvial de Infantería de Marina N.º 16, incautó 542 galones de gasolina en el Departamento del Chocó. El combustible que era transportado en dos embarcaciones sobre un afluente del río Atrato, fue puesto a disposición de la Policía Nacional de Colombia en Quibdó, Chocó.

“En la zona del río Atrato hay presencia de grupos armados organizados como el Ejército de Liberación Nacional y el Clan del Golfo”, dijo a Diálogo el Teniente Coronel de la Armada Nacional de Colombia Wisner Paz Palomeque, comandante del Batallón Fluvial de Infantería de Marina N.º 16. “Tanto la minería ilegal como el narcotráfico proveen recursos económicos, que mantienen la capacidad delincuencial de estos grupos”.

Bloqueo a la ilegalidad

Los golpes a la delincuencia son el resultado de la estrategia de la Armada Nacional que utiliza los elementos militares, presentes en todos los afluentes colombianos, para impedir las actividades ilegales en las vías más comunes para el transporte de los insumos. Las incautaciones en el Chocó forman parte del trabajo diario de la Fuerza de Tarea Conjunta Titán, un esfuerzo conjunto e interagencial que realiza operaciones en diferentes ríos, para vigilar 22 municipios del Chocó y dos municipios de Antioquia.

Para el caso de las incautaciones hechas en Cabo Manglares, al sur de Tumaco y al norte de la frontera con Ecuador, las estrategias para la lucha contra la ilegalidad tienen diferentes frentes. “A nivel de la Armada Nacional tenemos operaciones combinadas con la Armada del Ecuador en la zona norte, ellos tienen ahí a su Armada y su Guardacostas”, comentó el Cap. de Nav. Grisales. “Hacemos intercambio de información de inteligencia y hacemos uso de los recursos, cada uno en sus respectivas guías jurisdiccionales”.

La presencia de la Armada Nacional genera además confianza entre la población. Es así como en la región del río Atrato, en donde viven unas 400 000 personas, la sola existencia de los puestos de control de los militares disminuyeron los robos e intimidaciones que los habitantes de la zona selvática soportaron durante años, mientras estuvieron bajo el dominio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. “Pocos colombianos saben la inmensa dosis de valor, de resistencia y de desesperado optimismo que demanda el ser colombiano en el Atrato”, finalizó el Tte. Cnel. Paz.

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