Campaña de desmovilización colombiana apela a regalar en Navidad

Colombian Demobilization Campaign Appeals to Giving at Christmas

Por Dialogo
diciembre 08, 2014





En los últimos ocho años, miles de guerrilleros colombianos se han desmovilizado y han vuelto a la vida civil como miembros productivos de la sociedad. Al hacerlo, estas personas se han regalado la oportunidad de una nueva vida.

Ese es precisamente el tema de la campaña de desarme y desmovilización de este año del Grupo de Atención Humanitaria al Desmovilizado (GAHD) del Ministerio de Defensa Nacional Colombiano. La agrupación ha estado realizando variadas campañas en diferentes medios de difusión contra el reclutamiento ilegal de menores por parte de grupos armados ilegales, así como para fomentar el desarme y la desmovilización entre sus miembros por años, apelando a la emoción humana, los valores familiares y el espíritu navideño para inculcar el deseo de una vida libre de armas y de las acciones ilegales con las que viven los guerrilleros como parte de la vida en las filas.

La campaña continúa esta temporada navideña. Titulada, “En Navidad, todo es posible”, la iniciativa anual está empleando medios masivos para difundir anuncios televisivos y de radio sobre un evento que invita a los guerrilleros a utilizar la temporada navideña como una oportunidad de cambiar sus armas por sus familias, un trabajo, un deporte, una vida.

“Los guerrilleros desmovilizados se han regalado la vuelta a sus familias, o la creación de nuevas familias, un trabajo, comenzar un negocio, comprar o alquilar una casa, visitar nuevos lugares, comenzar un grupo de música, y simplemente, crear la posibilidad de convertir sus sueños en realidad”, afirmó Iveth Carmen, directora de comunicaciones del GAHD. “No hay nadie mejor que ellos para invitar a sus excamaradas guerrilleros a hacer lo mismo”.

Para lograr esto y mostrar a la comunidad los efectos positivos que puede tener un cambio de vida tan radical, exguerrilleros desmovilizados están acompañando el evento, dando sus testimonios individuales, destacando el hecho de que cada guerrillero tiene el poder de cambiar su propia vida, y recordándoles que luchen por ello, explicó Carmen.

El GAHD hizo algo similar en 2010 con la Operación Navidad, en la cual miembros del Comando de Fuerzas de Despliegue Rápido del Ejército Colombiano descendieron a la jungla una noche con 2.000 luces LED para decorar un árbol de más de 22 metros de alto, activadas por sensores de movimiento, para que se encendiese cuando pasase alguien cerca. Mostrando un gran rótulo con el mensaje, “Si la Navidad puede venir a la jungla, usted también puede venir a casa. Desmovilícese. En Navidad, todo es posible”, la operación apelaba al espíritu navideño para fomentar el desarme y la desmovilización entre los miembros de los grupos armados ilegales del país, incluida la organización terrorista Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Según datos del Ministerio de Defensa Nacional, 331 guerrilleros desmovilizados admitieron que el árbol y el mensaje los habían motivado a dejar la organización terrorista, un aumento del 30 por ciento en comparación con las desmovilizaciones en diciembre de 2009.

El grupo recurrió nuevamente a la emoción humana para promover la desmovilización en 2013, con la campaña “Juega por la vida”, en la cual aprovechó el impulso creado por la fiebre futbolística nacional (y mundial) ante el Mundial de la FIFA, celebrado en Brasil en junio de 2014, y repartió miles de balones de fútbol con mensajes anti-reclutamiento simultáneamente en 14 municipios en zonas rurales en donde los grupos armados ilegales como las FARC ejercen su poder al forzar a menores a abandonar sus familias y hogares para integrarse a sus filas.

Además de entregar los balones de fútbol de regalo, la campaña incluía actividades educativas y familiares en las cuales los niños participaban en torneos deportivos, artes y manualidades, teatros de marionetas, etc., mientras que autoridades civiles, gubernamentales y militares se unían para fomentar los valores familiares, el respeto por Colombia y por una vida legal con el apoyo de los padres, las escuelas y la comunidad en general. De hecho, “Juega por la vida” tuvo tanto éxito originalmente, que se ha repetido durante 2014.

La campaña de este año emplea la alegría —específicamente la alegría de miembros desmovilizados al haberse dado a sí mismos la oportunidad de una nueva vida desmovilizándose— como la fuerza emocional para alentar a los guerrilleros a desarmarse y a seguir el ejemplo. Los testimonios de los miembros desmovilizados están cargados emocionalmente y detallan su lucha diaria por continuar cumpliendo sus objetivos.

“Al desmovilizarme, me di una madre”, comentó Ramiro Vélez, quien dejó las filas de las FARC hace siete meses. Al hacerlo recuperó su familia y un lugar en su hogar. Otros como él se regalaron recuperar sus estudios, una familia, un hogar, un equipo de fútbol y una novia, según la campaña del GAHD.

“Estas declaraciones de los anuncios utilizarán los medios masivos para llegar a los guerrilleros que están todavía en activo por todo el país, y sirven de llamadas convincentes para continuar alimentando nuestro concepto de decirles a los guerrilleros que esta debe ser la Navidad en la que se dan el regalo de una oportunidad de una nueva vida”, concluyó Carmen.




En los últimos ocho años, miles de guerrilleros colombianos se han desmovilizado y han vuelto a la vida civil como miembros productivos de la sociedad. Al hacerlo, estas personas se han regalado la oportunidad de una nueva vida.

Ese es precisamente el tema de la campaña de desarme y desmovilización de este año del Grupo de Atención Humanitaria al Desmovilizado (GAHD) del Ministerio de Defensa Nacional Colombiano. La agrupación ha estado realizando variadas campañas en diferentes medios de difusión contra el reclutamiento ilegal de menores por parte de grupos armados ilegales, así como para fomentar el desarme y la desmovilización entre sus miembros por años, apelando a la emoción humana, los valores familiares y el espíritu navideño para inculcar el deseo de una vida libre de armas y de las acciones ilegales con las que viven los guerrilleros como parte de la vida en las filas.

La campaña continúa esta temporada navideña. Titulada, “En Navidad, todo es posible”, la iniciativa anual está empleando medios masivos para difundir anuncios televisivos y de radio sobre un evento que invita a los guerrilleros a utilizar la temporada navideña como una oportunidad de cambiar sus armas por sus familias, un trabajo, un deporte, una vida.

“Los guerrilleros desmovilizados se han regalado la vuelta a sus familias, o la creación de nuevas familias, un trabajo, comenzar un negocio, comprar o alquilar una casa, visitar nuevos lugares, comenzar un grupo de música, y simplemente, crear la posibilidad de convertir sus sueños en realidad”, afirmó Iveth Carmen, directora de comunicaciones del GAHD. “No hay nadie mejor que ellos para invitar a sus excamaradas guerrilleros a hacer lo mismo”.

Para lograr esto y mostrar a la comunidad los efectos positivos que puede tener un cambio de vida tan radical, exguerrilleros desmovilizados están acompañando el evento, dando sus testimonios individuales, destacando el hecho de que cada guerrillero tiene el poder de cambiar su propia vida, y recordándoles que luchen por ello, explicó Carmen.

El GAHD hizo algo similar en 2010 con la Operación Navidad, en la cual miembros del Comando de Fuerzas de Despliegue Rápido del Ejército Colombiano descendieron a la jungla una noche con 2.000 luces LED para decorar un árbol de más de 22 metros de alto, activadas por sensores de movimiento, para que se encendiese cuando pasase alguien cerca. Mostrando un gran rótulo con el mensaje, “Si la Navidad puede venir a la jungla, usted también puede venir a casa. Desmovilícese. En Navidad, todo es posible”, la operación apelaba al espíritu navideño para fomentar el desarme y la desmovilización entre los miembros de los grupos armados ilegales del país, incluida la organización terrorista Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Según datos del Ministerio de Defensa Nacional, 331 guerrilleros desmovilizados admitieron que el árbol y el mensaje los habían motivado a dejar la organización terrorista, un aumento del 30 por ciento en comparación con las desmovilizaciones en diciembre de 2009.

El grupo recurrió nuevamente a la emoción humana para promover la desmovilización en 2013, con la campaña “Juega por la vida”, en la cual aprovechó el impulso creado por la fiebre futbolística nacional (y mundial) ante el Mundial de la FIFA, celebrado en Brasil en junio de 2014, y repartió miles de balones de fútbol con mensajes anti-reclutamiento simultáneamente en 14 municipios en zonas rurales en donde los grupos armados ilegales como las FARC ejercen su poder al forzar a menores a abandonar sus familias y hogares para integrarse a sus filas.

Además de entregar los balones de fútbol de regalo, la campaña incluía actividades educativas y familiares en las cuales los niños participaban en torneos deportivos, artes y manualidades, teatros de marionetas, etc., mientras que autoridades civiles, gubernamentales y militares se unían para fomentar los valores familiares, el respeto por Colombia y por una vida legal con el apoyo de los padres, las escuelas y la comunidad en general. De hecho, “Juega por la vida” tuvo tanto éxito originalmente, que se ha repetido durante 2014.

La campaña de este año emplea la alegría —específicamente la alegría de miembros desmovilizados al haberse dado a sí mismos la oportunidad de una nueva vida desmovilizándose— como la fuerza emocional para alentar a los guerrilleros a desarmarse y a seguir el ejemplo. Los testimonios de los miembros desmovilizados están cargados emocionalmente y detallan su lucha diaria por continuar cumpliendo sus objetivos.

“Al desmovilizarme, me di una madre”, comentó Ramiro Vélez, quien dejó las filas de las FARC hace siete meses. Al hacerlo recuperó su familia y un lugar en su hogar. Otros como él se regalaron recuperar sus estudios, una familia, un hogar, un equipo de fútbol y una novia, según la campaña del GAHD.

“Estas declaraciones de los anuncios utilizarán los medios masivos para llegar a los guerrilleros que están todavía en activo por todo el país, y sirven de llamadas convincentes para continuar alimentando nuestro concepto de decirles a los guerrilleros que esta debe ser la Navidad en la que se dan el regalo de una oportunidad de una nueva vida”, concluyó Carmen.
muy bueno
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