Industria de Defensa colombiana se suma al proceso de desminado en Colombia

Colombian Defense Firm Joins Demining Efforts

Por Dialogo
agosto 11, 2015

BUENA LA NOTICIA DE HOY


La Industria Militar de Colombia (INDUMIL), una empresa estatal que fabrica explosivos y municiones, está apoyando en la actualidad el proceso de desminado humanitario en Colombia.

INDUMIL está apoyando los esfuerzos del Comité Técnico y Científico para el Desminado Humanitario, que fue creado durante el primer semestre de 2015 por la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal (DAICMA), para proponer estrategias que permitan reducir el riesgo y aumentar la velocidad del proceso de desminado.

El objetivo de la iniciativa es poner fin a las muertes y lesiones causadas por las minas terrestres en 688 municipios para el año 2025, ya que los artefactos explosivos han matado y herido a miles de personas durante los últimos 15 años. Desde 1990 hasta el 6 de agosto de 2015, las minas terrestres mataron a 2.224 personas, entre ellas 809 civiles, y lesionaron a casi 9.000, según DAICMA.

Desde el 1 de enero las minas terrestres han lesionado o matado a 130 personas, entre ellas 43 civiles y 87 miembros de las fuerzas de seguridad del país, según el gobierno, que no proporcionó de inmediato el número de personas que murieron durante ese período. Los departamentos de Antioquia, Cauca, Meta, Caquetá y Nariño registraron el mayor número de víctimas.

Muchas de las víctimas resultaron gravemente heridas o muertas, con poca o ninguna advertencia previa.

Por ejemplo, el 15 de julio, Wilson de Jesús Martínez, un soldado de 37 años, falleció al pisar uno de estos artefactos explosivos cuando se encontraba realizando una inspección técnica en la vereda El Orejón, departamento de Antioquia.

Iniciativa de colaboración


Las autoridades esperan evitar este tipo de tragedia reuniendo a profesionales de diferentes sectores, entre ellos científicos de la Universidad Nacional de Colombia, la Pontificia Universidad Javeriana, la Universidad de Los Andes, la Universidad Militar de Nueva Granada, y funcionarios de la industria de defensa, informó Oscar Andrés Orduz Salamanca, investigador de INDUMIL.

“La industria militar está interesada 100 % en el tema de desminado humanitario, apoyar la parte técnica desde la parte científica con los ingenieros y con la parte de investigación que tiene la industria militar para desarrollar nuevos sistemas de detección de minas y técnicas para su destrucción”, explicó.

Miembros del Comité Técnico y Científico para el Desminado Humanitario participaron en su primera sesión de entrenamiento en explosión de minas antipersonales el 18 de junio en el Campo de Pruebas Técnico y Científico para el Desminado Humanitario, un complejo de 18 hectáreas ubicado en la fábrica de explosivos de INDUMIL Antonio Ricaurte en el municipio de Sibaté, a 40 km de Bogotá.

“Es muy importante que los científicos interesados en desarrollar investigación alrededor del desminado humanitario conozcan de cerca primero como son una detonación de una posible mina o un artefacto improvisado”, agregó Orduz Salamanca.

El campo de pruebas, que fue escogido por ser similar geográficamente a la mayoría de lugares minados en Colombia, tiene la infraestructura necesaria para la capacitación en cinco áreas:


Entrenamiento, en la que se prueban herramientas como la máquina barreminas;

Neutralización y desactivación de explosivos, y estudio de suelos, donde se estudia el impacto de las diferentes clases de minas en diversos terrenos;

Clases de capacitación en electrónica;

Balística y pruebas reales con minas;

Entrenamiento y adiestramiento de caninos para detección de minas.


Iniciativa lanzada por sobrevivientes de minas terrestres


La iniciativa de Colombia para eliminar las muertes y lesiones por minas terrestres fue lanzada en 1991 por un grupo de sobrevivientes de minas, entre ellos el Capitán (R) del Ejército de Colombia Óscar Buitrago, gerente de desminado humanitario de INDUMIL.

“Pisé una mina antipersonal en 1991 y a partir de esa época iniciamos un proceso con varios de los sobrevivientes para lograr acercamientos con el mundo para que direccionaran su mirada hacia Colombia y propendieran nuevas técnicas y tecnologías para el desminado”, relató el Capitán (R) Buitrago.

El Capitán Buitrago celebró el hecho de que el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) hayan llegado a un acuerdo para limpiar totalmente de minas el territorio colombiano y que no sólo las Fuerzas Armadas sino sectores como el académico se sumen al Ejército en esta labor que salvará miles de vidas.

Diversidad de estrategias para evitar accidentes provocados por minas terrestres


El esfuerzo por salvar vidas de las minas terrestres utilizará una variedad de tácticas, señaló el capitán Buitrago.

“Vamos a utilizar los canes que van a traer unos chips como lo utiliza la Ayuda Popular Noruega o la DDG (Grupo de Desminado Danés), que utiliza estos canes con esos chips satelitales para poder ubicar los artefactos explosivos improvisados o minas antipersonas”, explicó. “Adicionalmente a eso, tendremos los roedores que se utilizaron en otras partes del mundo. Vamos a ver si aquí también los podemos utilizar”.

Además, INDUMIL está trabajando en la elaboración de un químico que destruya la mina sin generar ruido para no alarmar a la comunidad. La empresa estatal también está trabajando para desarrollar técnicas que permitan hallar minas hechas con plástico, que son más difíciles de detectar.

Luis Alberto Garzón, jefe de la división de producción de la fábrica de explosivos Antonio Ricaurte de INDUMIL, hizo un llamado a la comunidad internacional para que se sume a esta labor de desminado humanitario en Colombia.

“Cualquier organismo que esté interesado en aportar, esa ayuda siempre será bienvenida a esta labor tan importante”, expresó. “El país necesita de organizaciones de investigación, universidades, organizaciones que han tenido acercamiento a estas actividades y que nos ayuden a entregarle a los colombianos un territorio libre de minas”.

Estados Unidos está ayudando a Colombia para alcanzar su meta, con el aporte de US$2.000.000 desde 2006 para los esfuerzos de desminado en varias partes de la nación andina.


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