Autoridades colombianas sacuden al narcotráfico

Confiscan más de una tonelada de cocaína en una de las principales salidas de droga del país.
Julieta Pelcastre/Diálogo | 19 junio 2017

La Armada Nacional de Colombia, con apoyo de unidades del Ejército, la Policía y la Fiscalía, logró incautar 1.124 kilos de clorhidrato de cocaína en un embarcadero en el mar Caribe. (Foto: Comando General, Fuerzas Militares de Colombia)

Elementos de la Fuerza de Tarea Contra el Narcotráfico No. 73 “Neptuno” de la Armada Nacional de Colombia, con la ayuda del Batallón de Infantería No. 46 “Voltígeros del Ejército”, la Policía Antinarcóticos de Urabá y el Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, lograron incautar 1.124 kilogramos de clorhidrato de cocaína en Carepa, en la región del Golfo de Urabá. La unidad operativa de la Armada y la Policía Nacional realizaron el 5 de mayo una inspección a los contenedores de un buque de carga y encontraron la droga camuflada en cajas con bananos que iban a ser exportadas a Bélgica. La Marina colombiana resaltó que la operación conjunta evitó la entrada de más de US$ 67 millones a los grupos de narcotráfico.

“Esta incautación es resultado de la estrategia de trabajo desarrollada entre las Fuerzas Armadas, Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación contra las organizaciones criminales transnacionales que usan buques de alto bordo a fin de llevar la droga a los mercados más importantes de consumo localizados en Norteamérica, África, Asia y Oceanía”, dijo a Diálogo el Contraalmirante Juan Francisco Herrera Real, comandante de la Fuerza de Tarea Contra el Narcotráfico No. 73 “Neptuno”. Por otro lado, las autoridades locales también confiscaron el 22 de abril 400 kilogramos de clorhidrato de cocaína en uno de los contenedores de otro buque. La embarcación en el que fue encontrada la droga valorada en más de US$ 13 millones tenía como destino el Puerto de Río Haina en República Dominicana.

Casi el 90 por ciento del comercio internacional es transportado por medio de contenedores marítimos. La gran cantidad de contenedores que navega por los mares alrededor del mundo es un gran objetivo para el narcotráfico, reporta el sitio web de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (www.unodc.org).

Cambia la dinámica de las organizaciones criminales

“Hasta el año anterior [2016] el mayor envío de estupefacientes se realizaba por medio de embarcaciones de menor porte tipo Go Fast. Lo que hemos visto este año es que la dinámica cambió mucho”, comentó el Contralmte. Herrera. “Hoy día el envío de estupefacientes a través de los puertos colombianos va en ascenso en el Caribe colombiano”.

De acuerdo con la autoridad naval, la dinámica de cambio es validada con las más de 6 toneladas de cocaína que fueron incautadas el 2 de abril de 2017 en el Puerto de Barranquilla. Este decomiso oculto en cajas metálicas dentro de un contenedor con destino a Europa es considerado el más grande desde 2008, cuando 10,5 toneladas de cocaína iban a ser descargadas en ese mismo puerto con el fin de enviarlas al puerto mexicano de Veracruz.

“El narcotráfico es altamente mutable, se adapta a las circunstancias y emplea todo su ingenio para transportar y ocultar la droga en su afán de evadir a las fuerzas de seguridad y policiales”, comentó a Diálogo Néstor Alfonso Rosanía, director del Centro de Estudios en Seguridad y Paz en Colombia. “La transportación marítima permite mover una mayor cantidad de carga a las estructuras criminales a un menor costo de operación y obtener beneficios económicos en un tiempo corto”, agregó.

Las Fuerzas Militares colombianas han multiplicado sus esfuerzos en la lucha contra el narcotráfico. (Foto: Comando General, Fuerzas Militares de Colombia)

Fortalecer el sistema portuario, una responsabilidad compartida

Con el propósito de evitar que las organizaciones del crimen transnacional utilicen contenedores de compañías legalmente constituidas para el transporte de droga, Colombia aplica desde 2004 el código internacional para la protección de los buques y las instalaciones portuarias PBIP. La iniciativa PBIP o ISPS establece un marco internacional para detectar y valorar posibles amenazas para la protección marítima y tomar medidas preventivas que protejan a las embarcaciones e instalaciones portuarias frente al terrorismo, el narcotráfico, la piratería y otras amenazas. “Aunque hemos tenido logros a nivel local y nacional, es importante fortalecer el plan de protección de contenedores e instalaciones portuarias para neutralizar la salida de drogas porque, así como puede ser utilizado un contenedor y un buque para introducir droga, de la misma manera se puede introducir un explosivo”, indicó el Contralmte. Herrera.

Luego del material incautado en lo que va de 2017, las fuerzas de seguridad y autoridades locales fortalecieron los lazos de comunicación con sus agencias portuarias internacionales en los países de la Unión Europea, Centroamérica y los Estados Unidos para facilitar la cooperación contra la delincuencia. De la misma manera reforzaron las líneas portuarias desde cómo llega la mercancía hasta identificar las empresas que pueden ser de riesgo.

“Colombia, el mayor productor de hoja de coca del mundo necesita un respaldo jurídico legal para ir más allá en la protección portuaria a fin de neutralizar la salida de droga por medio del uso de contenedores y buques comerciales. Se debe sancionar a todas aquellas personas que los utilicen para el tráfico ilícito de mercancías”, dijo Rosanía. “Esta labor no solo es responsabilidad de las fuerzas de seguridad”. Igualmente dijo que las empresas de los puertos deben adquirir un mayor compromiso y responsabilidad.

“No podemos seguir aceptando que los buques transporten droga. Estamos trabajando para que algunos temas que tienen carácter de sanciones administrativas, se vuelvan delitos, como lo hicimos con la Ley 1311”, resaltó el Contralmte. Herrera.

La Ley 1311 de 2009 penaliza el uso, construcción, transporte y comercialización de sumergibles y semisumergibles con fines ilícitos, con penas que van de seis a 12 años de prisión. La legislación, surgida de la problemática que existía para sancionar el uso de esos vehículos marinos, permite identificar sin ambigüedad la identidad de los implicados.

“Con un marco jurídico, las operaciones contra el uso de contenedores y buques para la salida de droga se verán favorecidas. No será fácil, se requiere voluntad del aparato jurisdiccional para avanzar. Por el momento, la Armada de Colombia seguirá con su estrategia en la lucha contra esta actividad ilegal”, concluyó Rosanía.

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