Ejército Nacional de Colombia destruye semilleros de coca en el Guaviare

El Gobierno de Colombia avanza en el programa para sustituir cultivos ilícitos.
Myriam Ortega/Diálogo | 5 julio 2018

Amenazas Transnacionales

La destrucción de los semilleros de coca afectan las finanzas de los grupos armados organizados, que utilizan el dinero del narcotráfico para adquirir armas y explosivos. (Foto: Ejército Nacional de Colombia)

En diversas operaciones entre enero y junio de 2018, el Ejército Nacional de Colombia destruyó casi cinco millones de plantas de coca en 29 semilleros en diferentes lugares del departamento del Guaviare, al sur oriente de Colombia. “El resultado frustró la siembra de coca en 477 hectáreas”, dijo a Diálogo el Coronel del Ejército Federico Alberto Mejía Torres, comandante de la 22.ª Brigada de Selva, desplegada en el departamento del Guaviare.

En la zona se da la transición entre la selva del Amazonas y los llanos orientales colombianos; existen condiciones geográficas que favorecen la presencia de grupos que se benefician del narcotráfico. “El departamento del Guaviare se convierte en un lugar atractivo para todas las cadenas criminales que quieran generar algún tipo de finanza con las drogas ilícitas”, aseguró el Cnel. Mejía.

Corredores en la selva

Los ríos Apaporis, Guaviare, Inírida y Vaupés recorren territorios extensos y poco habitados, dentro de los que se cuentan los parques nacionales Nukak y Chiribiquete, de intrincada topografía. Es una región donde es difícil que las autoridades mantengan control permanente. Los ríos sirven de corredores para el crimen organizado, y facilitan la salida de droga hacia otros departamentos de Colombia y hacia países fronterizos como Venezuela y Brasil.

“Existen cuatro grandes corredores de movilidad en el Guaviare que, por su ubicación geográfica, se convierten prácticamente en áreas de difícil acceso por la situación logística y de alcance operacional que tienen las unidades del Ejército y la Armada Nacional”, precisó el Cnel. Mejía. “Los corredores estratégicos son empleados por los grandes narcotraficantes”.

Soldados del Ejército Nacional de Colombia patrullan un área de la selva del Amazonas en el departamento de Guaviare, el 8 de junio de 2018. La región cobijó a grupos guerrilleros durante el conflicto armado. (Foto: Guillermo Legaria, AFP)

Según el informe de Monitoreo de territorios afectados por cultivos ilícitos 2016, publicado por la Organización de las Naciones Unidas, en 2016 el departamento del Guaviare tuvo un incremento del 18 por ciento en el cultivo de coca, en comparación con el 2015. “El aumento ha causado que [el Guaviare] tenga altos índices de producción; que sea un área para que vengan todas las estructuras [del crimen] a enquistarse en la zona, precisamente por todos los corredores que les permiten sacar sin problema los productos”, puntualizó el Cnel. Mejía.

Últimos hallazgos

“Encontramos los dos semilleros [más recientes] el 16 de mayo; uno de 500 000 matas y el otro de 400 000 matas, por el sector de Guanapalo, en San José del Guaviare”, dijo a Diálogo el Mayor del Ejército Carlos Francisco Reyes Rodríguez, comandante del Batallón de Operaciones Terrestres N.º 77 Héroes de Arauca. “Iniciamos el movimiento a las 3:00 a. m. Alcanzamos a caminar unos 15 kilómetros porque los lugares son retirados y es en plena selva. Realizaron la intervención 60 hombres de la Compañía Búfalo, al mando del Capitán Forero. Se llegó al objetivo a las 5:00 p.m., y al otro día se inició la destrucción de los semilleros”.

La erradicación se hace de forma manual; primero extraen las plantas para agruparlas en un solo punto y luego las rompen con barretones. Por último las queman, para garantizar que no sean reutilizadas.

“Lo que hemos hecho es llegar a los epicentros donde la tropa antes no llegaba. Llegamos a los semilleros que es el principio de la cadena del narcotráfico”, aclaró el May. Reyes. “Hemos encontrado semilleros bien organizados con sus polisombras, con sus surcos organizados, abonados, con matas de entre 25 a 30 centímetros de altura, ya listas para empezar a llenar los campos o los territorios que ellos deforestan para la siembra de coca”.

Como en otras zonas afectadas por el conflicto armado, el Gobierno implementó en el Guaviare el Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito. Es una oferta en efectivo y en especie que el Estado hace a los campesinos que se comprometen a sustituir sus cultivos de uso ilegal por cultivos productivos alternativos dentro de la ley. “El final del proyecto es desincentivar la producción de hoja de coca mediante la implantación de nuevas economías de subsistencia que le permitan al campesino generar otras alternativas, para que les permitan vivir allá en estas áreas”, finalizó el Cnel. Mejía.

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