Ejército de Colombia golpea minería ilegal en 2016

Grave delito ambiental cometido por organizaciones criminales y particulares genera deterioro permanente al medio ambiente.
Julieta Pelcastre/Diálogo | 9 enero 2017

Amenazas Transnacionales

Foto aérea de una mina ilegal ubicada en las inmediaciones de un tributario del río Magdalena, entre los departamentos de Santander y Bolívar, demuestra los daños ambientales a la zona. (Foto: Cnel. Christopher Muller, comandante de la Oficina de Cooperación en Seguridad en la Embajada de los EE. UU. en Bogotá)

La Brigada Contra la Minería Ilegal del Ejército Nacional de Colombia asestó duros golpes a las organizaciones delictivas dedicadas a este delito ambiental que genera daños irreversibles al ecosistema en todo el país a casi un año de adelantar esfuerzos operacionales para erradicar este flagelo.

La Brigada Contra la Minería Ilegal del Ejército Nacional de Colombia realizó una operación contra este ilícito en el país. (Foto: Cnel. Christopher Muller, comandante de la Oficina de Cooperación en Seguridad en la Embajada de los EE. UU. en Bogotá)

La brigada, con el despliegue de todas las capacidades de su fuerza, en conjunto con la Armada Nacional, la Fuerza Aérea de Colombia, la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, capturó a 872 personas dedicadas a esas actividades. El esfuerzo coordinado tuvo lugar del 1.º de enero al 30 de noviembre del 2016 en 26 de los 32 departamentos del país.

La minería ilegal contamina las fuentes importantes de agua, y es mucho más dañina para el medio ambiente que el daño causado por los contaminantes utilizados en la producción de drogas ilegales. Para detener la parte técnica con la cual las organizaciones criminales contaminan importantes fuentes hídricas, quedaron inhabilitadas 171 excavadoras y retroexcavadoras, 89 dragas, 317 motores y 240 motobombas. Los militares hallaron más de 4.000 galones de combustible en los lugares dedicados a excavar minas ilícitas.

En agosto del 2016, efectivos de la Tercera División del Ejército, Infantes de Marina, agentes policiales y agentes de la Fiscalía, incautaron 25 retroexcavadoras y dos dragas que talaban una enorme extensión de bosques nativos para buscar oro sobre el río Timbiquí en la costa pacífica caucana. La explotación estaba controlada por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y producía unos 18 kilos de oro por día.

El esfuerzo realizado en el departamento del Valle de Cauca ha permitido que poco a poco la minería ilegal sea menor en el parque Los Farallones, según el Ejército de Colombia. En octubre, luego de un mes de trabajo coordinado, el ejército rescató el cauce de varias quebradas que surten al río Cali, como la quebrada La Mina, que había sido desviado hacia el Pacífico por la minería ilegal para lavar oro.

El gobierno de los Estados Unidos reafirmó su apoyó a Colombia en la lucha contra el ilícito. En septiembre del 2016, el Coronel Robert Wagner, Oficial Sénior de Defensa de los EE. UU. para Colombia, realizó una visita a la Brigada Contra la Minería Ilegal, creada en octubre de 2015, para conocer de primera mano la problemática actual del flagelo en el país, causada por las estructuras delincuenciales.

Durante la reunión, el Cnel. Wagner y el Coronel Federico Mejía Torres, Comandante de la Brigada Contra la Minería Ilegal en Colombia, establecieron compromisos de capacitación, y para compartir información en el desarrollo de operaciones militares contra las estructuras dedicadas a este delito.

La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, anunció el pasado mes de marzo el apoyo a programas de minería responsable en Antioquia y Chocó. El programa Oro Legal propone rehabilitar 11.500 hectáreas de tierras destruidas por la minería ilegal. Este programa es continuidad del plan piloto BioREDD, realizado entre 2011 y 2013.

“El balance puede que sea positivo, pero falta muchísimo camino por recorrer”, dijo a Diálogo el Cnel. Mejía. “Los grupos armados delincuenciales, bandas criminales y estructuras como el ELN y algunas disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia que no quisieron acogerse al tratado de paz, además del Clan del Golfo, continúan a lo largo y ancho del país beneficiándose de las extorsiones provenientes de la extracción ilícita del mineral para crecer y mantener la economía de sus estructuras”, comentó.

Según el informe Explotación de oro de aluvión, emitido por las Naciones Unidas, en junio de 2016, ya para el 2014, Colombia tenía más de 78.000 hectáreas perdidas por efecto de la minería ilegal, distribuidas en 17 departamentos. El 79 por ciento pertenece a dos departamentos: Antioquia y Chocó.

La minería ilegal también es preocupante porque sirve de trasfondo para otros ilícitos, como el narcotráfico. (Foto: Cnel. Christopher Muller, comandante de la Oficina de Cooperación en Seguridad en la Embajada de los EE. UU. en Bogotá)

“Podemos estar en el orden de las 127.000 hectáreas perdidas por efectos de la minería ilegal”, informó el Cnel. Mejía. “Extraer el oro del subsuelo no es ilegal a diferencia de las drogas. Mientras un kilo de cocaína cuesta US$ 2.000 en el mercado colombiano, un kilo de oro cuesta US$ 40.000”, dijo.

En Colombia el 87 por ciento de las unidades productoras de metal operan al margen de la ley, muchas dominadas por grupos armados ilegales, reportó el sitio web InSigth Crime (http://www.insightcrime.org/), el 6 de agosto de 2016.

“Aunque la minería ilegal y criminal es un problema muy complejo, el gobierno debe tener mano dura, debe ser muy fuerte en el combate a la minería criminal”, comentó a Diálogo el economista Álvaro Pardo, director de Colombia Punto Medio, un grupo interdisciplinario de expertos en temas de la industria extractiva.

Según Pardo, en Colombia hay 8 millones de personas desplazadas por la violencia. Mucha de esa gente utiliza la minería como una forma para sobrevivir; “a este tipo de personas no pueden ser aplicadas las mismas normas que a la minería criminal”, dijo.

El Cnel. Mejía confirmó que las acciones “no están enfocadas en generar capturas entre aquellos gambusinos que ven en el oro una forma de subsistencia”, sino que “van detrás de toda la cadena criminal dedicada a extraer de manera ilegal el oro y otros minerales”.

En el desarrollo de las operaciones contra este fenómeno, la brigada trabaja para involucrar a entidades, agencias e instituciones del estado a enfrentar este delito, para que observen el flagelo de manera directa y en el terreno.

“El panorama operacional contra este ilícito podría tornarse alentador si las instituciones, agencias y entidades del país actuaran con la debida trasparencia para erradicar y resquebrajar la cadena que conforman cada uno de los eslabones que componen la industria minera ilegal”, enfatizó el Cnel. Mejía.

La Brigada Contra la Minería Ilegal desarrolla estrategias departamentales con el objetivo de atacar cada uno de los eslabones de manera independiente, y como tal la estructura organizativa que hay detrás de toda esta minería ilegal y criminal manejada en cada departamento del país. Estas estrategias serán implementadas a partir del 2017.

En torno a este tema, el equipo del Cnel. Mejía ha hecho propuestas departamentales como son las plataformas de control ambiental que por medio de drones o aviones no tripulados equipados con un software especial puedan anticipar, mitigar, controlar y generar la capacidad de respuesta ante aquellos fenómenos que puedan atacar el medio ambiente.

Según Pardo, “aunque el estado ha logrado algunos éxitos en algunos lugares, este fenómeno de una profundidad tan grande no es posible atacarlo y reducirlo en el corto plazo. Es necesario contar con el marco jurídico adecuado para frenar la minería ilegal criminal en el país”, finalizó.

Compartir
Comentarios:
Le Gusta la Historia? Si 41
Cargando las Conversaciones