El Ejército y la Policía Nacional de Colombia aplican mano dura contra el Clan Úsuga

Por Dialogo
mayo 14, 2015



El Ejército Nacional, la Policía Nacional y el Ministerio Público de Colombia han establecido varias fuerzas de tarea para recabar informes de inteligencia y coordinar operaciones de seguridad contra el Clan Úsuga y el resto de las bandas criminales, conocidas como BACRIM.

Los Grupos de Acción Unificados por la Libertad Personal (GAULA) del Ejército, una fuerza de élite creada en 1996 con el propósito de detener las extorsiones y los secuestros, se han unido a la Policía Nacional para realizar 31 operativos contra el Clan Úsuga este año. Hasta el 21 de abril, ya han arrestado a 246 presuntos integrantes de la organización criminal, confiscaron 358 kg de cocaína, destruyeron 51 laboratorios de droga y decomisaron 28 armas de largo alance y 7.200 cartuchos de municiones.

Las fuerzas de seguridad realizaron muchos de estos arrestos hacia fines de abril cuando, en un período frenético de 36 horas, capturaron a 72 presuntos miembros del Clan Úsuga en el marco de la Operación Agamemnón. El objetivo principal de la iniciativa fue capturar al líder de la organización criminal, Darío Antonio Úsuga David, alias "Otoniel", pero éste aún permanece en fuga.

Las acciones de seguridad, que tuvieron lugar en Chocó, Antioquia, Atlántico, Valle del Cauca, Sucre y Córdoba – los principales departamentos donde opera el Clan Úsuga – incluyeron el arresto de seis cabecillas. Asimismo arrestaron a una mujer, Briseida Machado - alias “Paola” - quien sería la traficante de blancas de la organización criminal y está acusada de reclutar mujeres menores de edad para que se prostituyan con los líderes del Clan Úsuga.

“Este golpe no solo desarticula la capacidad de esta banda criminal, sino que mejora las condiciones de vida y seguridad de los ciudadanos en varias ciudades del país”, destacó el Ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, el 22 de abril, durante una conferencia de prensa en la que se anunciaron los arrestos.

La Operación Agamemnón forma parte de una estrategia integral promovida por el presidente Juan Manuel Santos para desmantelar todas las BACRIM. Santos ordenó a la Policía Nacional compartir datos de inteligencia y trabajar conjuntamente con el Ejército y el Ministerio Público para desbaratar las principales fuentes de ingresos del Clan Úsuga, que incluyen el narcotráfico, la extorsión, la minería ilegal y la apropiación -a menudo mediante intimidación u otros medios ilegales- de vastas extensiones de tierras cultivables o propiedades de uso comercial.

Funcionarios corruptos ayudan al Clan Úsuga


El Clan Úsuga – antiguamente conocido como Los Urabeños – se divide en pequeños grupos que se dispersan principalmente en aquellos municipios con difícil acceso y escasa presencia policial. Habitualmente trabajan con vigilantes ( campaneros
) que les advierten sobre la llegada de extraños y con equipos especiales de abogados para evitar las acciones legales contra sus miembros. El grupo criminal cuenta con unos 1.500 integrantes en nueve departamentos, si bien la mayoría están ubicados en Antioquia, Chocó y Córdoba, donde combaten por el control de las rutas estratégicas del narcotráfico y centros neurálgicos de la minería ilegal.

En respuesta, el Ejército y la Policía Nacional han lanzado una estrategia, con especial énfasis en 50 municipios donde el Clan Úsuga está activo. La Policía Nacional suele desmantelar pequeños capítulos regionales del grupo del crimen organizado, en tanto que el Ejército brinda apoyo desplegando un segundo círculo de seguridad y suministrando sus Fuerzas Especiales para operativos contra los capítulos más importantes.

Gracias a estos esfuerzos, el presidente Santos anunció en abril que las acciones de todas las pandillas criminales han disminuido casi a la mitad, en comparación con el año anterior. No obstante, el gobierno continúa en estado de alerta.

Colombia y Estados Unidos ofrecen recompensas


En marzo, el gobierno aumentó la recompensa por cualquier información que pueda conducir a la captura de Otoniel, llevándola a casi 600.000 dólares. La Oficina Internacional de Asuntos Antinarcóticos y Procuración de Justicia de los Estados Unidos ofrece una suma adicional de $5 millones de dólares de recompensa por el líder de la banda.

En abril, el presidente Santos anunció una estrategia aún más intensa que asignaría recursos adicionales a las fuerzas de seguridad en 10 municipios de seis departamentos de Colombia. El 23 de abril, ordenó una nueva serie de operativos contra todas las bandas criminales; y unos días después el Ministerio Público logró decomisar 48 propiedades, ocho vehículos y 11 cuentas bancarias vinculadas al Clan Úsuga, por un total aproximado de 44 millones de dólares. A comienzos de mayo, las fuerzas de seguridad capturaron a otros ocho presuntos miembros de la banda en Antioquia. Entre los arrestados se encontraba Franklin Euclides Mosquera Perea, alias “Nene”, quien sería un narcotraficante de alto perfil que lideraba las operaciones del Clan Úsuga en el noroeste de Antioquia.

"Estas organizaciones solo tienen el camino de someterse a la justicia o sus miembros terminarán en la cárcel o en un ataúd", dijo el presidente Santos el día posterior al anuncio de los nuevos operativos de seguridad.




El Ejército Nacional, la Policía Nacional y el Ministerio Público de Colombia han establecido varias fuerzas de tarea para recabar informes de inteligencia y coordinar operaciones de seguridad contra el Clan Úsuga y el resto de las bandas criminales, conocidas como BACRIM.

Los Grupos de Acción Unificados por la Libertad Personal (GAULA) del Ejército, una fuerza de élite creada en 1996 con el propósito de detener las extorsiones y los secuestros, se han unido a la Policía Nacional para realizar 31 operativos contra el Clan Úsuga este año. Hasta el 21 de abril, ya han arrestado a 246 presuntos integrantes de la organización criminal, confiscaron 358 kg de cocaína, destruyeron 51 laboratorios de droga y decomisaron 28 armas de largo alance y 7.200 cartuchos de municiones.

Las fuerzas de seguridad realizaron muchos de estos arrestos hacia fines de abril cuando, en un período frenético de 36 horas, capturaron a 72 presuntos miembros del Clan Úsuga en el marco de la Operación Agamemnón. El objetivo principal de la iniciativa fue capturar al líder de la organización criminal, Darío Antonio Úsuga David, alias "Otoniel", pero éste aún permanece en fuga.

Las acciones de seguridad, que tuvieron lugar en Chocó, Antioquia, Atlántico, Valle del Cauca, Sucre y Córdoba – los principales departamentos donde opera el Clan Úsuga – incluyeron el arresto de seis cabecillas. Asimismo arrestaron a una mujer, Briseida Machado - alias “Paola” - quien sería la traficante de blancas de la organización criminal y está acusada de reclutar mujeres menores de edad para que se prostituyan con los líderes del Clan Úsuga.

“Este golpe no solo desarticula la capacidad de esta banda criminal, sino que mejora las condiciones de vida y seguridad de los ciudadanos en varias ciudades del país”, destacó el Ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, el 22 de abril, durante una conferencia de prensa en la que se anunciaron los arrestos.

La Operación Agamemnón forma parte de una estrategia integral promovida por el presidente Juan Manuel Santos para desmantelar todas las BACRIM. Santos ordenó a la Policía Nacional compartir datos de inteligencia y trabajar conjuntamente con el Ejército y el Ministerio Público para desbaratar las principales fuentes de ingresos del Clan Úsuga, que incluyen el narcotráfico, la extorsión, la minería ilegal y la apropiación -a menudo mediante intimidación u otros medios ilegales- de vastas extensiones de tierras cultivables o propiedades de uso comercial.

Funcionarios corruptos ayudan al Clan Úsuga


El Clan Úsuga – antiguamente conocido como Los Urabeños – se divide en pequeños grupos que se dispersan principalmente en aquellos municipios con difícil acceso y escasa presencia policial. Habitualmente trabajan con vigilantes ( campaneros
) que les advierten sobre la llegada de extraños y con equipos especiales de abogados para evitar las acciones legales contra sus miembros. El grupo criminal cuenta con unos 1.500 integrantes en nueve departamentos, si bien la mayoría están ubicados en Antioquia, Chocó y Córdoba, donde combaten por el control de las rutas estratégicas del narcotráfico y centros neurálgicos de la minería ilegal.

En respuesta, el Ejército y la Policía Nacional han lanzado una estrategia, con especial énfasis en 50 municipios donde el Clan Úsuga está activo. La Policía Nacional suele desmantelar pequeños capítulos regionales del grupo del crimen organizado, en tanto que el Ejército brinda apoyo desplegando un segundo círculo de seguridad y suministrando sus Fuerzas Especiales para operativos contra los capítulos más importantes.

Gracias a estos esfuerzos, el presidente Santos anunció en abril que las acciones de todas las pandillas criminales han disminuido casi a la mitad, en comparación con el año anterior. No obstante, el gobierno continúa en estado de alerta.

Colombia y Estados Unidos ofrecen recompensas


En marzo, el gobierno aumentó la recompensa por cualquier información que pueda conducir a la captura de Otoniel, llevándola a casi 600.000 dólares. La Oficina Internacional de Asuntos Antinarcóticos y Procuración de Justicia de los Estados Unidos ofrece una suma adicional de $5 millones de dólares de recompensa por el líder de la banda.

En abril, el presidente Santos anunció una estrategia aún más intensa que asignaría recursos adicionales a las fuerzas de seguridad en 10 municipios de seis departamentos de Colombia. El 23 de abril, ordenó una nueva serie de operativos contra todas las bandas criminales; y unos días después el Ministerio Público logró decomisar 48 propiedades, ocho vehículos y 11 cuentas bancarias vinculadas al Clan Úsuga, por un total aproximado de 44 millones de dólares. A comienzos de mayo, las fuerzas de seguridad capturaron a otros ocho presuntos miembros de la banda en Antioquia. Entre los arrestados se encontraba Franklin Euclides Mosquera Perea, alias “Nene”, quien sería un narcotraficante de alto perfil que lideraba las operaciones del Clan Úsuga en el noroeste de Antioquia.

"Estas organizaciones solo tienen el camino de someterse a la justicia o sus miembros terminarán en la cárcel o en un ataúd", dijo el presidente Santos el día posterior al anuncio de los nuevos operativos de seguridad.


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