Fuerza Aérea Colombiana intensifica programa de Aeronaves Remotamente Tripuladas

Impulsados por sus resultados en la lucha contra amenazas nacionales y transnacionales, la fuerza amplía el número de escuadrones y fabrica modelos propios.
Yolima Dussán/Diálogo | 18 junio 2018

Capacitación y Desarrollo

La Fuerza Aérea Colombiana cuenta con las Aeronaves Remotamente Tripuladas ScanEagle y Hermes 450 y 900, utilizadas en misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento. (Foto: Fuerza Aérea Colombiana)

La Fuerza Aérea Colombiana (FAC) adelanta un programa diseñado para incrementar el uso de Aeronaves Remotamente Tripuladas (ART), que proporcionan información en tiempo real a un equipo en tierra. La FAC activó el escuadrón de ART como uno de los componentes esenciales para la Fuerza de Tarea Hércules, unidad militar creada para atender al departamento de Nariño, al suroccidente del país.

La ceremonia de activación del escuadrón ART y de su base de lanzamiento tuvo lugar el 14 de mayo de 2018, en la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez, del Comando Aéreo de Combate N.º 7, en Cali, Colombia. La FAC prevé tener bases y escuadrones de ART en todo el territorio nacional para el 2030, como parte de un proyecto que incluye su fabricación.

“Hemos incrementado las [maniobras] de inteligencia y reconocimiento en el suroccidente del país, con el apoyo del Gobierno de los Estados Unidos”, dijo en la ceremonia el Mayor General de la FAC Rodrigo Alejandro Valencia Guevara, jefe del Comando de Operaciones Aéreas. “Las tripulaciones pondrán a disposición todas sus capacidades para contribuir como operadores de aeronaves ScanEagle, NightEagle y analistas de videos”.

Inteligencia, vigilancia y reconocimiento

Colombia ingresó a la era de las ART en el 2006 con la ScanEagle, adquirida por conducto de la compañía estadounidense Insitu. Gracias al entrenamiento facilitado por el Comando Sur de los EE. UU., la FAC adquirió destrezas en el manejo, experiencia en el proceso operativo, y conocimiento de todas las capacidades de la pequeña aeronave de un metro de largo por tres metros de ancho y un peso de 19 kilogramos.

“Cada una de las Fuerzas Armadas maneja un nivel de capacidad. El Ejército la utiliza a nivel táctico; la FAC a nivel táctico, operacional y estratégico; la Armada Nacional a nivel operacional en el mar; la Policía Nacional la emplea a nivel táctico y operacional”, explicó a Diálogo el Mayor de la FAC Adolfo Salamanca Guzmán, subdirector de modernización de la Dirección de Potenciales de la Jefatura de Operaciones Especiales.

La eficacia de las ART ha sido comprobada en misiones antiterroristas, antinarcóticos y contra la insurgencia, en zonas sensibles del interior del país y en zonas de frontera. Su uso se extiende a labores de extinción de incendios forestales y prevención de desastres naturales.

“Tener la herramienta nos permite ser más efectivos en cada una de las operaciones. Contar con autonomía suficiente y tener información al instante facilita tomar decisiones inmediatas”, dijo a Diálogo el Coronel de la FAC John Jairo López Oviedo, jefe de la Dirección de ART.

Gran autonomía y menor costo

Las Aeronaves Remotamente Tripuladas pueden volar de día o de noche, a alturas de hasta 6000 metros donde no pueden ser vistas, y en periodos de 25 a 30 horas continuas. (Foto: Fuerza Aérea Colombiana)

Las operaciones están a cargo de 200 especialistas organizados en equipos de cinco elementos: un comandante de misión, un operador, un analista de imágenes y dos técnicos. “Las [misiones] con ART ofrecen gran autonomía. En los conceptos tácticos, operacionales y estratégicos, tenemos modelos que pueden desenvolverse en cada teatro de operación. Podemos volar 25 a 30 horas seguidas; autonomía que ningún avión tripulado nos daría”, explicó el Cnel. López.

Sus fortalezas radican en tiempo, cobertura, seguridad y costo. Pueden volar de día o de noche, a alturas de 6000 metros. “No pueden ser vistas, lo cual facilita los trabajos de inteligencia. Con la herramienta no tenemos personal en el aire, situación que siempre implica un riesgo. El costo lo calculamos en un 40 por ciento menos que el invertido en una operación con naves tripuladas”, aseguró el Cnel. López.

“Hemos mejorado técnicas y procedimientos y somos la primera fuerza en el mundo que vuela en aeropuertos internacionales”, informó a Diálogo el Cnel. López. “Significa estar en espacios aéreos de aeronaves comerciales tripuladas y controladas por la aeronáutica civil, gracias al desarrollo de un alto componente de seguridad operacional. [Es] una experiencia significativa para el desarrollo de la aviación de este tipo de aeronaves dentro de la fuerza aérea. La herramienta es el futuro de la [aeronáutica] en el mundo”.

Quimbaya, Atlante y Coelo

La FAC cuenta con las ART ScanEagle y Hermes 450 y 900, que cumplen con misiones de inteligencia, vigilancia, reconocimiento, control aéreo avanzado, monitoreo de emergencias y desastres naturales, y protección de la infraestructura crítica del Estado. La capacidad adquirida derivó en el desarrollo de modelos propios a través del Ministerio de Defensa y el concurso de la Corporación de la Industria Aeronáutica Colombiana (CIAC), entidades en las cuales avanzan los proyectos Quimbaya, Atlante y Coleo.

“Quimbaya es un proyecto terminado en su etapa de diseño y desarrollo, cuyo prototipo está listo. Haremos pruebas en el mes de julio [2018] y empezaremos su producción a partir del 2019”, manifestó a Diálogo el General de la FAC (R) Flavio Enrique Ulloa Echeverry, director de la CIAC. “Será un ART táctico de uso común para las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, dedicado en su mayor parte a la vigilancia de la infraestructura crítica del país”.

Atlante II es un avión de fibra de vidrio de 750 kg de peso, con alcance de casi 7000 metros de altura y autonomía de vuelo de 200 kilómetros. La FAC y el Ejército Español prevén su uso para reforzar sus capacidades de vigilancia durante los próximos 20 años.

Por último, el proyecto Coelo está destinado a las tropas del Ejército de Colombia, a los infantes de marina y a los comandos Jungla de la Policía Nacional. “Es un ART liviano con alrededor de 6 kg de peso, para que pueda ser llevado por las tropas en su equipamiento y lanzado con la mano; vigila entre 10 y 15 km dentro del desarrollo de una operación”, aseguró el Gral. Ulloa.

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