FAC terminó 2016 con cero accidentes

La Fuerza Aérea colombiana impone altos niveles de seguridad en la región.
Yolima Dussán/Diálogo | 24 febrero 2017

Capacitación y Desarrollo

En 2016 las aeronaves de la FAC realizaron más de 67.000 horas de vuelo en misiones de que van desde controlar el espacio aéreo y defensa de la soberanía nacional, hasta misiones de transporte de presidencia, de personal, evacuación aeromédica y otras. (Foto: Fuerza Aérea de Colombia)

Para la Fuerza Aérea de Colombia (FAC), 2016 fue el mejor año en materia de seguridad operacional. Es el primer año, desde 1933, sin ningún tipo de accidente, sin vidas humanas ni aeronaves perdidas.

Volaron más de 67.000 horas, cumplieron con éxito y altos niveles de seguridad operacional todas las misiones a las que fueron asignados a lo largo del territorio nacional y también alrededor del mundo. Fueron 63.338 operaciones que abarcan 59 tipos de misiones diferentes. En ninguno de los 365 días del año hubo un impacto que pueda clasificarse dentro de la categoría de accidente, un indicador poco común en las fuerzas aéreas del mundo y un orgullo para Colombia.

La contundencia del hecho llevó a Diálogo a investigar qué hicieron para lograrlo. En la Dirección de Seguridad Operacional de la Fuerza Aérea de Colombia, nos reunimos con su director, el Coronel Jaime Andrés Betancur Londoño, un apasionado piloto de la FAC, administrador aeronáutico, especialista en Defensa y Seguridad, Comando y Estado Mayor.

A la reunión asistieron también la Teniente Coronel Janeth Castellanos, subdirectora de Factores Humanos FAC; el Teniente Coronel Alejandro Duarte, subdirector de Investigación de Accidentes y el Teniente Coronel Luis Fernando Giraldo, subdirector de Prevención.

Diálogo: Cero accidentes desde 1933, año en el que las estadísticas empiezan a registrar datos confiables, ¿cómo lo lograron?

Coronel Jaime Andrés Betancur Londoño: La seguridad es una evolución permanente de mejoramiento. Hemos logrado estructurar un sistema de seguridad que integra todas las variables que intervienen en el proceso de una operación. Hoy la seguridad de la FAC es producto de un sistema articulado que no deja nada al alzar. Nuestro trabajo es analizar, investigar, procesar e integrar con cuidado en todas las bases todo lo que sucede, sin importar su dimensión.

Teniente Coronel Alejandro Duarte: Aquí todos los días hay algo que mejorar, porque todos los días volamos y puede o no suceder algo. Inclusive, en una operación exitosa puede existir un hecho que nos permite identificar un riesgo que pudo salirse de control.

Teniente Coronel Luis Fernando Giraldo: Nos concentramos en encontrar ese riesgo y minimizarlo. Trabajamos en la construcción de un panorama de riesgo que nos permita evitarlo o reducirlo a su mínima expresión. Queremos ser fuertes en prevención, no en investigación.

Diálogo: ¿Existió una circunstancia que determinó trabajar en un sistema de seguridad?

Cnel. Betancur: No podemos hablar de un momento específico. Sería desconocer que en el pasado la institución también pensaba en seguridad. Cada comandante piensa en salvar a su gente, mantener las aeronaves listas y completas. La FAC tiene ya 97 años. No ha habido un solo día en que no pensemos en seguridad. Es una cadena en la que cada eslabón es igual de importante al otro, y es cuidado, investigado, controlado, etc.

Teniente Coronel Janeth Castellanos: No es el resultado de una práctica especial sino la combinación de muchas, sumadas en una evolución de experiencia. Cada vez calibramos mejor el sistema.

Diálogo: ¿Cómo funciona desde el interior el sistema de seguridad?

Cnel. Betancur: Con tareas fijas, metas, responsables, mecanismos de medición. Aún estamos en perfeccionamiento pero ya tenemos más claro que no solo es crear cultura. La cultura es mucho pero no es nada si no está amarrada a un sistema articulado.

Contamos con un laboratorio que es la verdadera “joya de la corona”. Único en Colombia, segundo en Latinoamérica. Este laboratorio está conformado por tecnología y profesionales que nos permiten analizar de forma constante los datos en función de la prevención, que es el corazón de este tema y el objetivo del sistema de seguridad que hemos desarrollado.

La FAC realiza misiones en el desarrollo de la cooperación bilateral con varios países. (Foto: Fuerza Aérea de Colombia)

Diálogo: Una gran estructura al servicio de la seguridad. ¿Detrás de un piloto cuánta gente hay?

Cnel. Betancur: La fuerza entera. Un equipo muy grande que abarca a los encargados de mantenimiento, logística, seguridad, psicología. La proporción es de 10 a 1. En este momento tenemos 1.000 pilotos.

No perdemos detalle. Ni técnicos, ni logísticos, ni de mantenimiento, y mucho menos del factor humano.

Tte. Cnel. Castellanos: El bienestar del piloto es nuestra responsabilidad, cuidamos que esté en el cien por ciento de sus condiciones para que su rendimiento no afecte la seguridad. Todo el personal comprometido en la seguridad recibe entrenamiento en la gestión de error. El factor humano es el 80 por ciento de la ocurrencia del error. Cuando ocurren eventos por toma de decisiones equivocadas, hacemos ejercicios que generen decisiones correctas.

El entrenamiento es otra de las herramientas definitivas del sistema de seguridad para responder a la operación de una Fuerza Aérea como la colombiana, una de las más operativas de la región, con multiplicidad de aviones y de flotas, con 43 tipos de aviones que suman cerca de 400 aeronaves.

Diálogo: ¿Un ciclo permanente de entrenamiento?

Cnel. Betancur: Si, un entrenamiento recurrente, no solo a los pilotos. Toda la cadena recibe entrenamiento constante. La FAC ha hecho un esfuerzo muy importante por mejorar el entrenamiento de las tripulaciones. Mandamos el mayor número de personas a los mejores entrenamientos en simuladores de vuelo, en las mejores escuelas y fuerzas del mundo. Eso implica costos importantes pero necesarios.

La Dirección de Seguridad Operacional de la FAC, realiza campañas en todas las bases que promueven la seguridad, desde la plataforma de la prevención. Tres de ellas ilustran la intensidad del mensaje:

La campaña “21 días”, estuvo orientada en lograr que la persona, dentro de esos 21 días, genere hábitos seguros para no cometer errores, o no demasiado críticos para ocasionar un accidente.

Con la campaña “Volver a lo básico”, buscamos que el personal retomara las bases, los fundamentos aprendidos desde la escuela.

Enfocada en el inicio del arranque seguro, la campaña “Safe Star” apuntó a la importancia de hacer las cosas bien desde el principio y con cuidado. Ojos en la tarea, mente en la tarea, desde el primer momento.

Tte. Cnel. Duarte: En la medida en que yo genero un entorno de seguridad en la cotidianidad mía, desde mi familia, genero un entorno seguro y eso tiene un impacto definitivo en lo que hacemos en la Fuerza.

Cnel. Betancur: La posición que adoptó el comandante de la FAC y el Inspector General, fue la de invitarnos a romper las estadísticas. En el proceso entendimos que debemos forzar esas estadísticas en nuestro favor y no podemos esperar a que las cosas pasen; nosotros debemos hacer que las cosas pasen y hacer que sean positivas. Por eso hablamos de un mejoramiento continuo y un trabajo permanente, sin descanso en función de hacer las cosas muy bien, y cada vez mejor.

Ahora el enorme reto para este grupo es lo que viene. Todos sienten gran satisfacción por lo logrado y ansiedad por mantener el resultado. Sin embargo, saben que están preparados y comprometidos para eso, para responder a la fuerza y al país y continuar con cero accidentes, ninguna pérdida de vida y todas las aeronaves completas, durante al menos otros 83 años.

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