La Fuerza Aérea colombiana combate incendios forestales causados por El Niño

Colombian Air Force Battles El Niño Inspired Forest Fires

Por Dialogo
febrero 23, 2016





La Fuerza Aérea colombiana (FAC) está desempeñando un papel importante en la lucha contra los incendios forestales, los cuales suponen un creciente peligro en la nación a causa del fenómeno de El Niño. Los incendios forestales han mantenido a Colombia en alerta alta desde 2015, cuando se registraron 4.505 incendios en toda el país. La ausencia de precipitaciones en lo que va del año en la mayor parte de Colombia está agravando la situación: en menos de dos meses ya se han producido 765 incendios.

El fenómeno meteorológico de El Niño, que comenzó en julio del año pasado y que se espera que prolongue hasta bien entrado el año, es la causa de la reducción en el volumen de lluvia y del creciente peligro de incendios forestales. El terreno seco, el calor del sol y el efecto de la sequía en la vegetación han facilitado la detonación y propagación de los incendios forestales, ya sean espontáneos o provocados. También se ha producido una reducción considerable de los niveles de agua en las vías acuáticas, circunstancia que ha llevado a una emergencia de escasez de agua que ha puesto en peligro a diferentes pueblos.

La capacidad de la FAC de responder a emergencias en toda la nación es vital, dado que los incendios forestales más graves requieren el transporte de agua por aire. La FAC también ha estado distribuyendo agua potable a pueblos en Cundinamarca, La Guajira, Boyacá y Antioquia, los departamentos más afectados por la sequía en los últimos meses.

“La FAC tiene a su disposición los recursos necesarios para enfrentar la oleada de incendios que se ha venido presentando”, dijo el Teniente Coronel Rodrigo Zapata, Director del Centro Nacional de Recuperación de la FAC. “Contamos con helicópteros tipo Bell UH-1 Iroquois y UH-60 Black Hawk en la Unidades Aéreas de todo el país. Son aeronaves potentes y versátiles, que pueden cargar grandes volúmenes de agua para ayudar a extinguir incendios”.

Operaciones de extinción de incendios


La FAC ayudó a combatir 79 de los 4.505 incendios que ocurrieron en Colombia en 2015. Este año ha respondido a nueve de los 765 incendios, incluido uno del 2 al 5 de febrero en Cerros Orientales, en Bogotá, que destruyó 25 hectáreas. Una densa capa de humo se concentró en el centro de la ciudad, forzando a los residentes a dejar sus lugares de trabajo temporalmente como precaución.

La operación de lucha contra incendios fue dirigida por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastre y contó con el apoyo de varias aeronaves: dos de la FAC, dos del Ejército Nacional y dos de empresas privadas. La parte aérea fue liderada por la FAC, teniendo como base el lago del Parque Simón Bolívar para el abastecimiento de todas las aeronaves.

“La FAC no hace presencia en todas las conflagraciones, porque la mayor parte de la operación de extinción de incendios se realiza en tierra por parte del Cuerpo de Bomberos y otras autoridades regionales”, explicó el Tte. Cnel. Zapata. “No obstante, cuando se trata de incendios forestales en las copas de los árboles, a más de 2 metros de altura, la aspersión de agua por encima de la llama es fundamental para ayudar a extinguirlos y evitar que se propaguen”.

Los Bambi Bucket


En Colombia, la operación de extinción de incendios se realiza en helicópteros con la ayuda de los Bambi Bucket, un dispositivo para cargar grandes cantidades de agua en el aire. Cada balde cuenta con una válvula en el fondo que está controlada por la tripulación y el balde puede llenarse en un lago o una fuente de agua cercana. Cuando el helicóptero está en posición, se descarga el agua para extinguir el fuego.

Una de las ventajas de tener a la FAC como aliado de primera mano en la extinción de incendios es la posibilidad de realizar descargas de agua durante 12 horas seguidas. Las operaciones de extinción de incendios por parte de la FAC son únicamente diurnas. Sin embargo, el cuerpo de bomberos especializado de la FAC puede realizar recarga de combustible a las aeronaves en pleno vuelo sin correr ningún riesgo, precisó el Tte. Cnel. Zapata.

“El llenado del Bambi Bucket dura unos dos minutos. Cada uno tiene capacidad de cargar 640 galones, pero en Bogotá no los llenamos por completo porque se hacen demasiado pesados a esa altura”, comentó el capitán de la FAC Juan Pablo Castrillón, quien pilotó un Black Hawk para combatir el incendio en Bogotá. “Aunque el recorrido era corto porque el punto del incendio estaba a seis millas y el helicóptero tarda solo 3 minutos en llegar, preferimos llenar una fracción del tanque para una hora y cuarto pera cargar la mayor cantidad de agua posible, casi el 60 por ciento del Bambi”.

El Cap. Castrillón, quien ha trabajado extinguiendo incendios por dos años en los departamentos de Cundinamarca, Antioquia, Costa Atlántica y Boyacá, dijo que la geografía impacta directamente los vuelos de los helicópteros.

“La altura implica menor cantidad de oxígeno en el aire y la cercanía de las montañas generan una dinámica de vientos que requiere mayor destreza por parte del piloto", agregó. "Hay baja visibilidad por las nubes y las altas temperaturas son condiciones que influyen en la potencia del motor de la aeronave. En Bogotá volamos a una altura de 10.500 pies”.

Durante 2016, la FAC ha descargado un Bambi Bucket 435 veces, dispensando colectivamente más de 225.000 galones de agua con un líquido retardan de fuego. La FAC ha desplegado a 80 efectivos para responder a 10 municipios que estaban siendo consumidos por las llamas en enero y aproximadamente la primera mitad de febrero.

Efectos de El Niño en Colombia


El fenómeno El Niño es un ciclo climático relacionado con el calentamiento del Pacífico tropical central y oriental y que se caracteriza por la aparición de aguas superficiales relativamente más cálidas que lo normal, frente a las costas del norte de Perú, Ecuador y Colombia. En esa región, la ausencia de lluvias es el efecto más visible del fenómeno El Niño, el cual también causa el calentamiento del ambiente.

Este fenómeno meteorológico también ha tenido un efecto histórico en las temperaturas en Colombia, conocida como el país con mayor pluviosidad del mundo, con una precipitación promedio anual de 3.240 milímetros. Bogotá tuvo el día más caliente de su historia, alcanzando una temperatura de 26 grados Celsius el 27 de enero. Este clima es inusual a los 2.600 metros de altura sobre el nivel del mar a los que se encuentra la capital de Colombia. Asimismo, la temperatura ambiente se ha incrementado en todo el territorio nacional. Ningún departamento se ha salvado de tener incendios forestales durante el ciclo actual de El Niño.

El fenómeno se mantendrá con intensidad fuerte durante el primer trimestre de 2016 y su fase de debilitamiento tendrá efectos hasta junio, de acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales.
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