En medio de la noche y en condiciones marinas adversas, unidades de la Armada de Colombia, con el apoyo de una aeronave de los Estados Unidos, lograron la interdicción de un semisumergible, que transportaba 2276 kilogramos de clorhidrato de cocaína en el Pacífico Colombiano. La embarcación ilegal, el primer semisumergible interceptado del año, estaba tripulada por dos colombianos y un ecuatoriano, informó la Armada de Colombia.
“Se tenía conocimiento de un posible transporte de alcaloides de un sector específico del Pacífico Sur colombiano, en el Departamento de Nariño”, dijo a Diálogo el Capitán de Corbeta de la Armada de Colombia Julián Mauricio Díaz Barragán, comandante de la Estación de Guardacostas de Tumaco. “[Luego] empezaron las coordinaciones desde la Fuerza Naval del Pacífico, en Bahía Málaga, para tener otras capacidades que nos permitieran incrementar el esfuerzo y detectar este artefacto”.
Así fue como la Armada de Colombia obtuvo apoyo aéreo de la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur, dependiente del Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM), para vigilar una zona especfica desde el aire, explicó el Cap. de Corb. Díaz. “Paralelamente, una Unidad de Reacción Rápida (URR), Guardacostas de Tumaco, se desplazó hacia el área de operaciones, para orientar a la unidad del Guardacostas durante la interdicción marítima”.

Según la Armada, durante el procedimiento, la embarcación ilegal sufrió fallas en los motores, lo que provocó su hundimiento en el lugar.
El narcotráfico plantea retos importantes a las autoridades en el Pacífico Sur, en una zona que comprende más de 97 200 kilómetros cuadrados, bajo la responsabilidad de la Estación de Guardacostas de Tumaco. “Las embarcaciones cargadas con narcotráfico salen de las costas, desde los ríos. Esta área del Pacífico Sur es muy rica en afluentes, o sea hay muchas salidas, muchas desembocaduras fluviales. Eso lo aprovechan las organizaciones al servicio del narcotráfico para esconderse, para no ser detectadas”, puntualizó el Cap. de Corb. Díaz.
A pesar de tales desafíos, en 2023 fueron incautados seis semisumergibles y dos en 2024. En el momento de redacción, en lo corrido de 2025, las autoridades ya habían interceptado dos artefactos y más de 50 toneladas de cocaína. “Esto es gracias no solamente al esfuerzo operacional de Colombia, sino a la estrategia multinacional Orión, que permite que otros países también participen en la lucha contra el narcotráfico. Esto permite trabajar a todas las naciones de la mano, por un mismo fin”, agregó el Cap. de Corb. Díaz, subrayando el apoyo de los EE. UU.
Por ejemplo, en 2024, el Gobierno de los EE. UU. donó, por medio de la Sección de Asuntos Internacionales contra el Narcotráfico y Aplicación de la Ley (INL), una estación de combustible a la Estación de Guardacostas de Tumaco, dijo el Cap. de Corb. Díaz. “Esto nos permite reforzar la capacidad de aprovisionamiento logístico de las unidades de guardacostas y de infantería de marina”, explicó. “Permanentemente, también los Estados Unidos nos apoyan con donaciones de otro tipo de material, para mantener las URR del guardacostas y poder contar con esa capacidad para hacer interdicción en el mar”.
Cooperación de larga data
Durante décadas, las Fuerzas Militares de Colombia han mantenido una estrecha relación de cooperación bilateral en seguridad y defensa con sus homólogos estadounidenses y otras agencias de seguridad de los EE. UU, dijo a Diálogo el Vicealmirante Orlando Grisales Franceschi, jefe de Estado Mayor Naval de Operaciones. Estas han servido para fortalecer capacidades y coordinar esfuerzos, que ayudan a afrontar conjuntamente un amplio espectro de desafíos que amenazan intereses comunes en la región, como las organizaciones de crimen organizado trasnacional y las crisis humanitarias ocasionadas por eventos naturales o antrópicos.
“En materia de lucha contra el tráfico ilícito de drogas, la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur ha sido un aliado indispensable. Durante 2024 se logró la incautación de más de 500 toneladas de cocaína en operaciones coordinadas, de las cuales alrededor del 80 por ciento fueron logradas gracias a la información de inteligencia, suministrada por la Armada de Colombia”, abundó el Valmte. Grisales. “Todo esto, sumado a la integración de esfuerzos y capacidades en iniciativas como la estrategia multinacional Orión, demuestra el interés de Colombia en contribuir a la estabilidad de la región. La cooperación es nuestra mejor defensa para mantener la seguridad y estabilidad regional”.
Con la ayuda de SOUTHCOM, fueron identificadas unas 35 organizaciones del crimen organizado transnacional, dedicadas al tráfico ilícito de drogas, personas, armas, flora y fauna, tala de bosques, minería, pesca ilegal, contrabando y falsificación de bienes, entre otras actividades, aseguró el Valmte. Grisales. “Varias de estas, vinculadas directamente a grupos armados organizados de Colombia; entre ellas las disidencias de las [Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia] FARC y el Ejército de Liberación Nacional”.
Por ello, las Fuerzas Militares de Colombia buscan preparar y fortalecer continuamente las capacidades de sus tropas, para interoperar en cualquier momento. Por ejemplo, en el transcurso del 2024, las tropas colombianas participaron en entrenamientos y ejercicios organizados por SOUTHCOM, como FUSED RESPONSE, PANAMAX y UNITAS, que buscan brindar oportunidades para que las naciones trabajaran juntas.
“[También se lograron] avances tecnológicos para combatir al crimen, en coordinación con la 4.ͣ Flota de los EE. UU. [Fuerzas Navales del Comando Sur]”, resaltó el Valmte. Grisales. “Se está operando con una flota híbrida, compuesta por buques y sistemas no tripulados, así como con herramientas de inteligencia artificial; para fortalecer la concienciación del dominio marítimo y combatir diferentes manifestaciones criminales en el mar, como el tráfico ilícito de drogas y la pesca INDNR, entre otros”.
“Las amenazas y los desafíos que el mundo nos presenta hoy en día requieren de acciones colectivas entre aliados. Las fuerzas militares de Colombia y los EE. UU., hemos demostrado tener la férrea voluntad y las capacidades para generar condiciones favorables, para el desarrollo económico y la prosperidad regional”, concluyó el Valmte. Grisales. “El poder de la cooperación permitirá liberar el gran potencial de nuestra región. Unidos por un mismo territorio, guiados por valores comunes y comprometidos en un propósito común, lograremos un mejor y más seguro futuro para todos”.



