Colombia libra una exitosa batalla contra los secuestros

Por Dialogo
febrero 16, 2015




Los esfuerzos conjuntos del Ejército Nacional de Colombia, la Policía Nacional y organizaciones civiles han logrado reducir los secuestros en Colombia en más de un 90% en los últimos 14 años, según las estadísticas recopiladas por la dirección antisecuestro del país.

En el año 2000 se registraron 3.572 secuestros, lo que equivale a casi diez personas por día, según los datos estadísticos de la Dirección Antisecuestro y Antiextorsión de la Policía Nacional de Colombia.

Sin embargo, en 2014 el número anual de secuestros extorsivos o con fines políticos y terroristas descendió a menos de 300, informó el organismo, cifra que ha permanecido relativamente constante en los últimos tres años.

Menos secuestros por parte de grupos terroristas


Además de la marcada declinación en la cantidad de secuestros, las estadísticas demuestran que la naturaleza de los secuestros en Colombia ha cambiado drásticamente en la última década y media.

En el año 2000, grupos terroristas contrarios al gobierno como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) fueron los responsables de la mayor parte de los secuestros del país, y solían levantar barricadas en caminos rurales para secuestrar gente en masa.

Sin embargo, en los últimos años se estima que los delincuentes comunes han sido responsables de aproximadamente el 75% de todos los secuestros en Colombia. En tanto, el 23% de los casos se adjudica a grupos guerrilleros como las FARC, que se han comprometido a dejar de lado el secuestro como táctica de acción.

Otro cambio drástico en la naturaleza de los secuestros en Colombia es que las víctimas están siendo rescatadas o liberadas con mucha mayor rapidez que en el pasado.

En el año 2000, los secuestrados generalmente eran mantenidos en cautiverio durante años. En 2014, en cambio, unas 190 víctimas de secuestro —más de la mitad del total anual— permanecieron cautivas por 30 días o menos, en tanto que la mayoría de ellas fueron retenidas solamente durante uno o dos días.

Los escuadrones del GAULA son un componente clave de la estrategia antisecuestros


El éxito de Colombia en la lucha contra los secuestros se puede atribuir a diversos factores, según un informe sobre la Política de Defensa de la Libertad Personal 2011-2014 elaborado por el Ministerio de Defensa de Colombia.

Entre los factores se incluyen nuevas leyes que aumentan las penas para el delito de secuestro, programas para mejorar la concientización y la cooperación ciudadana para denunciar secuestros, mayores recursos para que los tribunales y fiscales puedan procesar a los secuestradores, y un mayor control oficial de zonas rurales por parte de fuerzas de seguridad a fin de restringir el movimiento de los grupos de secuestro organizados.

Según el informe, un elemento clave en la lucha contra el secuestro ha sido la creación de equipos antisecuestros de élite, altamente entrenados, conocidos como Grupos de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA).

Creadas en 1996, las unidades del GAULA actualmente llegan a 33 unidades operativas, de las cuales 16 están bajo el comando del Ejército, en tanto que otras dos dependen de la Armada. En su conjunto, dichas unidades cuentan con 1.200 efectivos.

Otras 15 unidades del GAULA están bajo el comando de la Policía Nacional. Tanto las unidades del Ejército como las de la Policía Nacional están bajo el comando del MInisterio de Defensa.

Si bien las unidades del GAULA que dependen del Ejército y las de la Policía Nacional trabajan en conjunto, las primeras operan por lo general en zonas rurales remotas y de difícil acceso, en tanto que las segundas generalmente operan en zonas metropolitanas. Tanto los efectivos policiales como militares del GAULA trabajan estrechamente con el Ministerio Público y el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS).

Independientemente de la fuerza de la cual dependen, todos los grupos GAULA son unidades de élite cuyo personal ha recibido extenso entrenamiento tanto en combate rural como urbano, manejo de crisis, manejo de armas, instrucción especializada para francotiradores y brecheros, redadas, métodos de detención y recopilación de datos de inteligencia.

Rescate y liberación de víctimas de secuestros


No obstante, la mayor parte del trabajo de las unidades GAULA está vinculada con personas comunes que resultan víctimas de secuestradores. Por ejemplo, en diciembre de 2014, un escuadrón GAULA del Ejército asistido por efectivos militares puso en marcha un operativo para rescatar a un fiscal local que había sido secuestrado por asaltantes desconocidos en el Departamento de Cauca. Gracias a la presión por parte de la operación del Gaula, los secuestradores liberaron a su víctima ilesa el día siguiente.

En otro hecho reciente en noviembre de 2014, efectivos del GAULA rescataron a un ingeniero agrónomo de 74 años que había sido secuestrado en el Departamento de Tolima, al norte del país, por delincuentes comunes que exigían el pago de un elevado rescate. Actuando en base a información de inteligencia entregada por residentes locales, las tropas del GAULA lograron encontrar a la víctima sana y salva en un plazo de dos días.

En total, los escuadrones GAULA rescataron o asistieron en los rescates de 84 víctimas de secuestro en 2014, según la dirección antisecuestro, en tanto que detuvieron a casi 600 secuestradores. Otros 133 secuestrados fueron liberados por sus captores, 16 fallecieron en cautiverio, 11 fueron liberados bajo presión por parte de las fuerzas de seguridad y nueve escaparon por sus propios medios, según datos del Ministerio de Defensa.

Pero el éxito de los GAULA en la lucha contra los secuestradores no es gratuito. Desde 2005, 28 oficiales de los escuadrones han muerto en el cumplimiento de su deber.

Elogios para el Ejército y la Policía Nacional


El Ejército y la Policía Nacional merecen gran parte del crédito por la disminución de los secuestros en todo el país, según Yadira Gálvez, analista de seguridad de la Universidad Autónoma de México (UNAM).

“Este cambio significativo en la reducción del secuestro en Colombia es muy importante; es el resultado de una presencia cada vez más sólida de las fuerzas de seguridad tanto de la Policía Nacional como del Ejército”, en áreas donde las FARC, el ELN y otros grupos ilegales han estado activos, señaló la analista.





Los esfuerzos conjuntos del Ejército Nacional de Colombia, la Policía Nacional y organizaciones civiles han logrado reducir los secuestros en Colombia en más de un 90% en los últimos 14 años, según las estadísticas recopiladas por la dirección antisecuestro del país.

En el año 2000 se registraron 3.572 secuestros, lo que equivale a casi diez personas por día, según los datos estadísticos de la Dirección Antisecuestro y Antiextorsión de la Policía Nacional de Colombia.

Sin embargo, en 2014 el número anual de secuestros extorsivos o con fines políticos y terroristas descendió a menos de 300, informó el organismo, cifra que ha permanecido relativamente constante en los últimos tres años.

Menos secuestros por parte de grupos terroristas


Además de la marcada declinación en la cantidad de secuestros, las estadísticas demuestran que la naturaleza de los secuestros en Colombia ha cambiado drásticamente en la última década y media.

En el año 2000, grupos terroristas contrarios al gobierno como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) fueron los responsables de la mayor parte de los secuestros del país, y solían levantar barricadas en caminos rurales para secuestrar gente en masa.

Sin embargo, en los últimos años se estima que los delincuentes comunes han sido responsables de aproximadamente el 75% de todos los secuestros en Colombia. En tanto, el 23% de los casos se adjudica a grupos guerrilleros como las FARC, que se han comprometido a dejar de lado el secuestro como táctica de acción.

Otro cambio drástico en la naturaleza de los secuestros en Colombia es que las víctimas están siendo rescatadas o liberadas con mucha mayor rapidez que en el pasado.

En el año 2000, los secuestrados generalmente eran mantenidos en cautiverio durante años. En 2014, en cambio, unas 190 víctimas de secuestro —más de la mitad del total anual— permanecieron cautivas por 30 días o menos, en tanto que la mayoría de ellas fueron retenidas solamente durante uno o dos días.

Los escuadrones del GAULA son un componente clave de la estrategia antisecuestros


El éxito de Colombia en la lucha contra los secuestros se puede atribuir a diversos factores, según un informe sobre la Política de Defensa de la Libertad Personal 2011-2014 elaborado por el Ministerio de Defensa de Colombia.

Entre los factores se incluyen nuevas leyes que aumentan las penas para el delito de secuestro, programas para mejorar la concientización y la cooperación ciudadana para denunciar secuestros, mayores recursos para que los tribunales y fiscales puedan procesar a los secuestradores, y un mayor control oficial de zonas rurales por parte de fuerzas de seguridad a fin de restringir el movimiento de los grupos de secuestro organizados.

Según el informe, un elemento clave en la lucha contra el secuestro ha sido la creación de equipos antisecuestros de élite, altamente entrenados, conocidos como Grupos de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA).

Creadas en 1996, las unidades del GAULA actualmente llegan a 33 unidades operativas, de las cuales 16 están bajo el comando del Ejército, en tanto que otras dos dependen de la Armada. En su conjunto, dichas unidades cuentan con 1.200 efectivos.

Otras 15 unidades del GAULA están bajo el comando de la Policía Nacional. Tanto las unidades del Ejército como las de la Policía Nacional están bajo el comando del MInisterio de Defensa.

Si bien las unidades del GAULA que dependen del Ejército y las de la Policía Nacional trabajan en conjunto, las primeras operan por lo general en zonas rurales remotas y de difícil acceso, en tanto que las segundas generalmente operan en zonas metropolitanas. Tanto los efectivos policiales como militares del GAULA trabajan estrechamente con el Ministerio Público y el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS).

Independientemente de la fuerza de la cual dependen, todos los grupos GAULA son unidades de élite cuyo personal ha recibido extenso entrenamiento tanto en combate rural como urbano, manejo de crisis, manejo de armas, instrucción especializada para francotiradores y brecheros, redadas, métodos de detención y recopilación de datos de inteligencia.

Rescate y liberación de víctimas de secuestros


No obstante, la mayor parte del trabajo de las unidades GAULA está vinculada con personas comunes que resultan víctimas de secuestradores. Por ejemplo, en diciembre de 2014, un escuadrón GAULA del Ejército asistido por efectivos militares puso en marcha un operativo para rescatar a un fiscal local que había sido secuestrado por asaltantes desconocidos en el Departamento de Cauca. Gracias a la presión por parte de la operación del Gaula, los secuestradores liberaron a su víctima ilesa el día siguiente.

En otro hecho reciente en noviembre de 2014, efectivos del GAULA rescataron a un ingeniero agrónomo de 74 años que había sido secuestrado en el Departamento de Tolima, al norte del país, por delincuentes comunes que exigían el pago de un elevado rescate. Actuando en base a información de inteligencia entregada por residentes locales, las tropas del GAULA lograron encontrar a la víctima sana y salva en un plazo de dos días.

En total, los escuadrones GAULA rescataron o asistieron en los rescates de 84 víctimas de secuestro en 2014, según la dirección antisecuestro, en tanto que detuvieron a casi 600 secuestradores. Otros 133 secuestrados fueron liberados por sus captores, 16 fallecieron en cautiverio, 11 fueron liberados bajo presión por parte de las fuerzas de seguridad y nueve escaparon por sus propios medios, según datos del Ministerio de Defensa.

Pero el éxito de los GAULA en la lucha contra los secuestradores no es gratuito. Desde 2005, 28 oficiales de los escuadrones han muerto en el cumplimiento de su deber.

Elogios para el Ejército y la Policía Nacional


El Ejército y la Policía Nacional merecen gran parte del crédito por la disminución de los secuestros en todo el país, según Yadira Gálvez, analista de seguridad de la Universidad Autónoma de México (UNAM).

“Este cambio significativo en la reducción del secuestro en Colombia es muy importante; es el resultado de una presencia cada vez más sólida de las fuerzas de seguridad tanto de la Policía Nacional como del Ejército”, en áreas donde las FARC, el ELN y otros grupos ilegales han estado activos, señaló la analista.


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