Colombia golpea al narcotráfico en el Pacífico

Colombia Strikes Narcorafficking in the Pacific

Por Myriam Ortega/Diálogo
noviembre 28, 2017

Dos embarcaciones ilegales que transportaban 1.415 kilogramos de clorhidrato de cocaína y 756 galones de combustible fueron interceptadas a finales de septiembre. Los seis tripulantes de las lanchas tipo flipper fueron detenidos por la Armada Nacional de Colombia cerca de Cabo Manglares, departamento de Nariño, en el Pacífico colombiano.

La incautación se logró tras una larga jornada de vigilancia en la madrugada. “Los narcotraficantes emplean especialmente la noche porque la falta de luz les da algunas facilidades que durante el día no se presentan”, dijo a Dialogo el Vicealmirante Luis Hernán Espejo Segura, comandante de la Fuerza Naval del Pacífico. “Es más difícil la detección visual y la detección desde el aíre, a menos que tengamos visores nocturnos.”

Las lanchas, el cargamento y los sospechosos fueron trasladados por la Armada Nacional de Colombia al municipio de Tumaco. Se calcula que el cargamento de cocaína tendría un valor superior a los US$ 47 millones en el mercado internacional, informó la Armada.

“La operación es fruto de la estrategia que tiene la Fuerza Naval del Pacífico”, dijo a Diálogo el Capitán de Fragata Antonio Espitia Porras, jefe del Departamento de Operaciones de la Fuerza Naval del Pacífico de la Armada de Colombia. “Ahí, con una muy buena inteligencia que se recopila a través de las diferentes agencias, el supervisor de operaciones que está en la fuerza planea y elabora una estrategia para poder hacer las incautaciones.”

Una más

Un día después y con una operación similar fue interceptada una tercera lancha donde fueron incautados 1.384 kilogramos de clorhidrato de cocaína. Los dos golpes al narcotráfico suman 2.799 kilogramos interceptados del alcaloide. “Fueron dos días seguidos, y las operaciones fueron casi calcadas, con resultados similares en cantidad”, indicó el Valmte. Espejo. “En dos golpes consecutivos en áreas muy cercanas, fuimos a afectar a esas embarcaciones.”

Las incautaciones en serie se deben a la vigilancia de 24 horas de los militares, quienes están alerta al modus operandi de los narcotraficantes. “Resulta que las organizaciones [delincuenciales] a veces piensan que por el hecho de que se cogió una lancha, el área queda libre, pero resulta que en la misma área siempre [tenemos más] unidades”, puntualizó el Cap. de Frag. Espitia.

Las autoridades colombianas han conseguido operaciones simultáneas en los ríos porque en esa zona costera hay muchos afluentes. “Un mismo río, por ejemplo, como el río Mira, puede salir a tres o cuatro bocas diferentes. Entonces las organizaciones emplean esta diversidad para proyectar salidas de droga”, precisó el Cap. de Frag. Espitia. “Los narcotraficantes proyectan una posible salida de droga por dos o tres esteros inclusive al mismo tiempo. Entonces la estrategia consiste en tener tan buena ubicación que, independientemente de la salida, nosotros podamos proyectar una operación sin importar de dónde esté saliendo.”

Los resultados

En 2017 la Fuerza Naval del Pacífico ha logrado entregar a las autoridades a 186 narcotraficantes para su judicialización, ha inmovilizado cerca de 79 embarcaciones al servicio del narcotráfico, confiscado más de 71.000 gal. de insumos líquidos y 62.000 kg. de insumos sólidos. Ha incautado 88.568 kg. de clorhidrato de cocaína, 3.548 kg. de marihuana y 25 kg. de heroína, de acuerdo con cifras suministradas a Diálogo por la Fuerza Naval del Pacífico.

Estas cifras reiteran la efectividad del control oficial que ha obligado a los delincuentes a modificar sus rutas. “Las aguas colombianas ya no son las rutas preferidas. La ruta preferida es salir por el sur, bordeando las islas Galápagos por el sur también, y ahí sí buscar el norte”, afirmó el Valmte. Espejo. “Son viajes que pueden durar hasta 15 días, con puntos de reabastecimiento en alta mar. Este reabastecimiento lo hacen pescadores artesanales. Es una travesía muy compleja, muy extensa.”

El apoyo recibido de países amigos del hemisferio ha sido fundamental, con ellos se han construido redes estrechas de cooperación, especialmente con Ecuador, Panamá, México, Honduras, Guatemala y los EE. UU. “Es supremamente importante lo que hacemos con la cooperación de nuestros aliados”, puntualizó el Valmte. Espejo. “Las proporciones [de los resultados] casi están en 50-50 [por ciento] de lo incautado, con recursos propios y mediante mecanismos de cooperación internacional.”

Pese a los resultados el reto es grande, ya que además de las lanchas, los narcotraficantes utilizan embarcaciones tipo sumergible o semisumergible, avionetas en pistas clandestinas y vehículos por tierra, entre otras modalidades. “Finalmente termina siendo una gama de formas de sacar el clorhidrato de cocaína”, indicó el Cap. de Frag. Espitia. “Esta es una lucha que es de todos, no es una lucha de un solo país, es una lucha contra un crimen transnacional que transgrede fronteras, que daña generaciones, daña juventudes.”
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