Colombia incauta laboratorio gigante para procesar coca

La operación de inteligencia de cuatro meses de duración incluyó análisis de imágenes infrarrojas tomadas desde vuelos nocturnos en la zona.
Myriam Ortega/Diálogo | 19 julio 2018

Amenazas Transnacionales

En el área de prensado del laboratorio clandestino fueron encontrados bloques de clorhidrato de cocaína listos para su comercialización. (Foto: Batallón Contra el Narcotráfico N.º 4, Ejército Nacional de Colombia).

Autoridades colombianas desmantelaron un laboratorio de cocaína perteneciente al grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN), en Tibú, departamento Norte de Santander. El resultado fue producto de una operación conjunta e interagencial de tropas de la Segunda División del Ejército Nacional de Colombia, la Brigada Especial Contra el Narcotráfico, la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) y la Fiscalía.

“La misión [es parte] del Plan Estratégico Militar Victoria Plus, que tiene como prioridad atacar el narcotráfico en las áreas de cultivo, los combustibles, insumos y precursores químicos que utilizan en la siembra y resiembra”, dijo a Diálogo el Brigadier General del Ejército Raúl Hernando Flórez Cuervo, comandante de la Brigada Especial Contra el Narcotráfico. “De igual forma se ataca el procesamiento, almacenamiento, distribución y transporte, y se brinda apoyo a la Fiscalía, y a la Policía Nacional, para desmantelar activos estratégicos, y evitar su lavado”.

Laboratorio gigante

El laboratorio, hallado a finales de mayo de 2018, tenía capacidad para producir 8 toneladas de clorhidrato de cocaína al mes. Estaba conformado por ocho estructuras distribuidas en un área aproximada de 200 metros cuadrados, organizadas en depósitos de insumos, alojamiento y áreas para la producción y el secado de alcaloides, informó el Ejército en un comunicado.

En el sitio encontraron 8000 galones de insumos líquidos y pasta base de coca equivalente a la producción de 4,3 toneladas de clorhidrato de cocaína. También hallaron 80 kilogramos de pasta base de coca lista para su comercialización.

“Es una zona bastante complicada, siempre lo ha sido y por eso estamos allá con todas las Fuerzas Militares en coordinación con el Gobierno”, dijo a Diálogo el Brigadier General Pablo Enrique García Valencia, comandante del Comando de Combate N.º 1 de la FAC. “Esta región tiene todos los problemas que puede haber en una frontera. El narcotráfico, motor de las economías ilícitas, no es la excepción”.

Un elemento del Ejército coloca una carga explosiva para destruir la prensa hidráulica, utilizada para crear los bloques de cocaína. (Foto: Batallón contra el Narcotráfico N.º 4, Ejército Nacional de Colombia).

Tras un trabajo de inteligencia de cuatro meses, se diseñó la operación que contó con el apoyo de aeronaves de la División de Aviación Asalto Aéreo y del Comando Aéreo de Combate N.º 1 de la FAC. “Es un trabajo importante de análisis de imágenes del terreno, de las imágenes infrarrojas, y de las que tomamos con cámaras de día”, puntualizó el Brig. Gral. García. “Ese es el éxito de la gente de inteligencia, tanto nuestra como del Ejército”.  

Enemigo cambiante

“Brazaletes y documentos nos permitieron deducir que el laboratorio era propiedad del ELN”, indicó el Brig. Gral. Flórez. “Significa que a las fuentes tradicionales de financiación del grupo como el secuestro, la extorsión a las multinacionales que explotan el petróleo y al cobro de cuotas a quienes delinquen con el narcotráfico, ahora se suman los ingresos que perciben con la producción y comercialización directa de droga”.

El laboratorio también deja ver los cambios que, según el Brig. Gral. Flórez, ha sufrido el narcotráfico en los últimos tiempos. En el pasado se sembraban grandes extensiones de tierra con promedios de producción de tres cosechas de hoja de coca al año. En la actualidad siembran cultivos fragmentados, y mediante manipulación biológica, logran cinco cosechas al año con mayor concentración de clorhidrato, que destruyen con rapidez los bosques y selvas por el uso de fertilizantes más dañinos.

“Entre 2015 y 2016, la coca se duplicó en Córdoba y Norte de Santander”, indica el documento Colombia, Monitoreo de territorios afectados por cultivos ilícitos 2016, publicado por la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito en julio de 2017. “Un factor importante para entender los hallazgos en las estimaciones de producción, es el aumento en la densidad foliar identificado en los lotes de coca localizados principalmente en Nariño, Putumayo y Norte de Santander. …En este ciclo las plantas producen mayor cantidad de hojas [biomasa] y mayor maduración de las mismas que repercute en un aumento en la concentración del contenido de alcaloide”.

“El narcotráfico es un enemigo cambiante, [es] necesario enfrentarlo con soluciones integrales a nivel interno, entre las Fuerzas Armadas, y con el apoyo del Gobierno, del sector privado y de las ONG”, dijo el Brig. Gral. Flórez. “Nosotros sabemos todas las implicaciones sociales, económicas; la afectación que tiene el delito y el terrorismo del narcotráfico. El compromiso es hacer este tipo de operaciones, y cada vez que encontramos al enemigo, lo combatimos con todo el peso de la ley”, finalizó.

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