Colombia propinó duro golpe al Clan del Golfo

Pretendían enviar drogas a Panamá con un dron con capacidad para trasportar 10 kilogramos de cocaína.
Julieta Pelcastre/Diálogo | 21 diciembre 2016

La Policía Nacional de Colombia decomisó 130 kilogramos de cocaína y las partes de un dron usado para enviar pequeños cargamentos a Panamá. (Foto: Policía Nacional de Colombia)

Las fuerzas de seguridad de Colombia asestaron un duro golpe al narcotráfico al incautar 130 kilogramos de cocaína que serían transportados por medio de un dron, un vehículo aéreo no tripulado, la nueva herramienta utilizada por el narcotráfico para transportar droga desde la región selvática colombiana hasta Panamá.

Luego de un operativo de inteligencia, un total de 50 hombres de la Policía Nacional de Colombia (PNC), la Fiscalía General de la Nación y la Armada Nacional de Colombia (ARC), lograron localizar el 15 de noviembre las partes de un dron listas para su montaje y la cocaína enterrada en una playa de la región costera de Bahía Solano, en el selvático departamento del Chocó. La droga incautada tenía el logotipo de una banda de rock.

Esta acción “es un contundente golpe contra el narcotráfico. El aparato tiene la capacidad para transportar 10 kilos de cocaína y recorrer una distancia de 100 kilómetros”, dijo el 12 de diciembre a Diálogo el General José Gerardo Acevedo, comandante de la Región de Policía Seis en la fecha del descubrimiento del dron.

Las autoridades sospechan que el Clan del Golfo utilizaba el dron para enviar pequeños cargamentos de cocaína al otro lado del país vecino, Panamá, en donde la recibían otros miembros de esa organización.

Este operativo es parte de la Operación Agamenón, lanzada el 2 de febrero de 2015, con 1.200 policías, para terminar con el Clan del Golfo, considerado por la policía como la mayor organización criminal de Colombia.

La Policía estima que 2.600 personas forman parte de esa estructura criminal, dedicada al tráfico de drogas, minería ilegal, extorsión y reclutamiento de menores de edad.

La Operación Agamenón fue desarrollada por las direcciones de Inteligencia, Antinarcóticos, Antisecuestros y Antiextorsión, y de Investigación Criminal e Interpol, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y la Fuerza Aérea de Colombia (FAC).

Los avances en las técnicas policiales de interceptación de estupefacientes han obligado a los narcotraficantes a buscar nuevos métodos para evitar ser detectados. “Esta es la primera vez que localizamos partes de un dron vinculado a las actividades del narcotráfico, otra modalidad para transportar droga”, comentó el Gral. Acevedo.

“Hablamos de un equipo híbrido de fibra de carbón que usa baterías y combustible, y con una autonomía de vuelo de dos horas”, comentó a Diálogo Rafael Vides, fundador de la empresa colombiana Soluciones Robóticas Integrales S.A.S., desarrolladora de un dron capaz de detectar minas antipersonas desde el aire mediante una nariz electrónica.

“Esta aeronave de pequeñas dimensiones escapa de los controles de los radares. El equipo localizado por los elementos de seguridad, tiene un valor de US$ 10.000 aproximadamente”, agregó Vides

En la actualidad, el sistema de drones es utilizado por las fuerzas de seguridad en labores de patrullaje aéreo, apoyo en desastres naturales, actividades de búsqueda y rescate, control de fronteras y carreteras, en la lucha contra la minería ilegal y en el apoyo al desarrollo rural.

Los narcotraficantes colombianos utilizan drones con capacidad para transportar 10 kilogramos de cocaína en cada viaje. (Foto: Policía Nacional de Colombia)

El uso de drones para vigilar las fronteras no es nuevo en la región. Las autoridades mexicanas advirtieron en 2011 que los narcotraficantes hacían uso de drones o aeronaves no tripuladas para traficar droga hacia los Estados Unidos. El Clan del Golfo ha sido uno de los principales proveedores de estupefacientes del Cartel de Sinaloa en México.

Colombia es considerado como el mayor productor de cocaína, según el informe de Monitoreo de Territorios Afectados por Cultivos Ilícitos en Colombia, emitido por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, en julio de 2016. Hasta 2015, el país había incrementado el territorio de cultivos ilícitos en 39 por ciento, de 69.000 hectáreas en 2014 a 96.000 hectáreas en 2015, dice el informe.

Autoridades de la ARC estiman que un kilogramo de cocaína tiene un valor aproximado de US$ 5.000 en Colombia, que aumenta a US$ 20.000 en México y es vendida hasta por US$ 37.000 en los Estados Unidos.

Con lo que cuesta construir un submarino para contrabandear droga, un narcotraficante puede operar alrededor de 24 drones, publicó la revista electrónica Robotics Business Review, el 22 de mayo de 2014.

“No debemos permitir el uso de estas aeronaves en actividades ilegales. El mal uso de estos aparatos pone en riesgo la seguridad de la región,” comentó Vides. “Los drones pueden llegar a ser utilizados por grupos delictivos para perpetrar ataques terroristas”.

Otros medios utilizados por el narcotráfico para evadir los controles y el accionar de la ley son el uso de aviones ultraligeros, torpedos, semisumergibles, lanchas rápidas, radio boyas, contenedores, frutas enlatadas, productos agrícolas y hasta personas [mulas de drogas] que ingieren cocaína empacada en cápsulas de látex que luego expulsan.

Aunque estos métodos y medios ponen a prueba la adaptabilidad de las autoridades para luchar contra el tráfico de drogas, “tenemos el antídoto y los medios tecnológicos para combatir estas amenazas”, indicó el Gral. Acevedo.

La corporación Alta Tecnología para la Defensa de Colombia participa activamente en el desarrollo de radares “que nos permiten la detección de este tipo de tecnología emergente”, dijo a Diálogo el Teniente Coronel Andrés Niño, subdirector de Operaciones de Defensa de la FAC.

La FAC inició los primeros vuelos en este tipo de aeronaves en 2005. Hasta marzo de 2016, la FAC contaba con 18.000 horas de vuelo en sistemas aéreos no tripulados. “Tenemos establecidos procedimientos para lograr de una u otra forma la captura de estos artefactos utilizados para hacer cosas fuera de la ley”, enfatizó el Tte. Cnel. Niño.

Las fuerzas de seguridad colombianas han propinado duros golpes al narcotráfico. Durante los 700 días que lleva la Operación Agamenón contra el Clan del Golfo, las fuerzas de seguridad han arrestado a 906 personas vinculadas a esa agrupación, además de 279pertenecientes a otras organizaciones criminales transnacionales, reportó la PNC en un comunicado de prensa del 21 de noviembre.

“La delincuencia nunca ha imperado en nuestro país, todos han caído; desde el capo más grande hasta los cabecillas que los secundan, aquí la delincuencia no puede operar a sus anchas”, concluyó el Gral. Acevedo.

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