Colombia acorrala al Clan del Golfo

Agamenón II destruirá a una de las mayores organizaciones del narcotráfico en el país.
Julieta Pelcastre/Diálogo | 24 julio 2017

Elementos del Ejército colombiano propinaron un duro golpe al Clan del Golfo al localizar y destruir un megalaboratorio de producción de cocaína. (Foto: Ejército de Colombia)

El Gobierno colombiano busca atacar de manera estructural toda la organización del Clan del Golfo, una de las organizaciones narcotraficantes más grandes del país, mediante la segunda fase de la ofensiva integral “Agamenón” en el noreste del territorio nacional. Para ello, el Ministerio de Defensa dispuso de 1.500 hombres más de las Fuerzas Militares y de la Fuerza Pública, con un total de 3.200 efectivos para desarrollar la operación, con el propósito de “terminar con la organización delictiva, ubicar su patrimonio económico, destruir sus laboratorios y desmantelar sus rutas criminales hasta incautar la mayor cantidad de droga posible y dar con el paradero de sus cabecillas y testaferros.”, dijo a Diálogo el General Jorge Hernández Nieto Rojas, director general de la Policía Nacional de Colombia.

El operativo militar-policial lanzado el 1.º de junio comenzó a dar resultados. Gracias a las labores de inteligencia militar, tropas de la Décima Primera Brigada, perteneciente a la Séptima División del Ejército, en coordinación con la Policía Nacional, capturaron el 30 de junio en Tierralta, Córdoba, a Leonardo Fabio Puertas, alias “Leopardo 5”, o “Lorica”, cabecilla de un grupo especial perteneciente al Clan del Golfo. Leopardo 5 era el encargado de brindar la seguridad a todos los laboratorios y cristalizadores dedicados al procesamiento de pasta base de coca en el departamento norteño de Córdoba, informó el Ejército colombiano en un comunicado de prensa.

De igual forma el Ejército propinó un duro golpe al Clan del Golfo el 28 de junio al localizar y desmantelar un laboratorio de producción de clorhidrato de cocaína en el oriente antioqueño, con capacidad para producir cerca de una tonelada mensual de estupefacientes. Los departamentos de Antioquia y Chocó son las zonas de mayor influencia de la organización delictiva por sus amplias zonas selváticas y por su cercanía al mar Caribe y al océano Pacífico.

Las operaciones en las que participan las Fuerzas Armadas y la Fuerza Pública son comandadas por primera vez por un solo oficial de la Policía Nacional, el General Jorge Luis Vargas, director de Investigación Criminal. Su misión es la de optimizar los resultados contra las estructuras criminales dedicadas al tráfico de drogas, minería ilegal, extorsión y reclutamiento de menores de edad.

“La Policía tiene mucha experiencia en este tipo de operaciones por los golpes asestados a los carteles y las demás organizaciones criminales. Si se tiene en cuenta el tamaño y las diversas e ingeniosas maneras como los carteles actúan, no puede entonces desvirtuarse el papel que ha desempeñado la Policía”, dijo a Diálogo Juan Carlos Chaparro, analista de seguridad y profesor de la Universidad Nacional de Colombia.

“Hoy en día tenemos un vasto cúmulo de información que nos permite afirmar que más temprano que tarde ‘Otoniel’, ‘Gavilán’, ‘El Indio’ y demás integrantes de este clan mafioso correrán la misma suerte que Pablo Escobar; los siete capos del cartel de Cali, sus lugartenientes y otras organizaciones al margen de la ley. La operación integral está diseñada para atacar al Clan del Golfo en todos sus frentes”, agregó el Gral. Nieto.

La autoridad policial indicó que en el marco de la primera fase de Agamenón, realizada de febrero de 2015 a mayo de 2017, se redujo a la mitad al Clan del Golfo. En 2012 tenía unos 4.200 integrantes, hoy no supera los 2.000. En ese lapso, las fuerzas de seguridad realizaron 384 operaciones de asalto, capturaron 59 cabecillas, incautaron 527 bienes inmuebles y 448 armas de fuego.

El Ejército en coordinación con la Policía de Colombia capturó a Leopardo 5 en desarrollo de la operación Agamenón II. (Foto: Ejército de Colombia)

“Es cierto que las Fuerzas Militares y de la Policía han capturado a miles de integrantes de esa organización, incluyendo a varias decenas de mandos medios, y que han incautado decenas de toneladas de cocaína, pero cierto también es que esa organización sigue actuando”, comentó Chaparro. “El Clan del Golfo [comandado por Dairo Úsuga, también conocido como ‘Otoniel’], es una organización acorralada y en plena decadencia”, agregó el Gral. Nieto. “Sus cabecillas se encuentran huyendo en el monte”.

Nuevos recursos contra el crimen organizado

Además de las capacidades en inteligencia, investigación criminal y combate tanto terrestre como aéreo con que cuentan los integrantes del operativo Agamenón II, se incorporaron cinco de los 10 nuevos helicópteros del tipo Sikorsky U-H60A Black Hawk, adquiridos por el Gobierno colombiano para dar con el paradero de los líderes y demás integrantes de la banda criminal. “Estas aeronaves son apenas la expresión física, tecnológica y presupuestal primero, de la voluntad del Estado colombiano de combatir al crimen organizado, para proteger la legitimidad y legalidad y segundo, para proteger el proceso de paz”, dijo en un informe de prensa el ministro de Defensa Luis Carlos Villegas, durante el anuncio oficial de la entrada en servicio de los helicópteros estadounidenses.

Otras iniciativas para contrarrestar al crimen

“Para optimizar la ofensiva contra las organizaciones del crimen se requiere que la persecución y confrontación sea permanente y exista una mayor y permanente colaboración de parte de otros gobiernos en tanto que el problema del tráfico de drogas no es exclusivamente nacional”, resaltó Chaparro. Otros cuerpos élite militares y policiales desplegados en el resto del país trabajan de manera coordinada con integrantes de Agamenón II para contrarrestar potenciales alianzas criminales del Clan del Golfo con otras organizaciones.

La Policía tiene en marcha otras cuatro operaciones de alto impacto contra el crimen organizado: “Aquiles”, en el bajo Cauca y el noreste antioqueño; “Atenea”, en los Llanos Orientales; “Esparta”, en Norte de Santander, y “Poseidón”, en la zona del Pacífico. Todas confluyen en un cuerpo élite de las más altas capacidades profesionales.

“La operación Agamenón II tendrá que garantizar la permanente presencia de los efectivos militares y policiales para que el fenómeno no retorne. La lucha contra las drogas no es una misión exclusivamente policial; ésta también demandada la presencia orgánica de la institucionalidad estatal en la región”, indicó Chaparro.

“Tenemos objetivos claros y los vamos a cumplir. Las tropas continuarán la misión sin descanso para garantizar a los habitantes la seguridad y la tranquilidad. Pronto el país conocerá resultados contundentes”, finalizó el Gral. Nieto. Aparte del Clan del Golfo, para las autoridades colombianas son también prioridad organizaciones criminales como “Los Pelusos”, “Los Puntillero” y el Ejército de Liberación Nacional.

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