Ejército y policía de Colombia cierran operaciones ilegales de minería y refinería

Colombia Army and police shut down illegal mining and fuel refining operations

Por Dialogo
julio 31, 2014



El 12 de junio, el Ejército colombiano desmanteló una refinería de combustible clandestina en el departamento de Nariño, municipio de Barbacoas.
El operativo del Ejército fue parte de una amplia campaña de las fuerzas de seguridad colombianas para cerrar refinerías de combustible ilegales y operaciones mineras ilícitas de oro y minerales por parte de grupos del crimen organizado y el grupo terrorista Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), así como el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Tales operaciones ilegales no solamente proporcionan fondos para grupos delictivos y terroristas, sino que también dañan el medio ambiente.
La minería representa un 2,3% del producto interior bruto de Colombia, el cual en 2012 fue de 369.000 millones de dólares.
A mediados de junio, las fuerzas de seguridad colombianas ya habían incautado 87 kg de oro y un kg de platino extraídos ilegalmente, según el Ministerio de Defensa. Las fuerzas de seguridad han incautado la mayor parte del oro y platino obtenidos mediante la minería ilegal en Antioquia, Chocó y el Valle del Cauca.

El Ejército cierra una refinería ilegal

El exitoso operativo de cierre de la refinería ilegal de combustible en Barbacoas fue realizado por el Batallón Selva 53, dirigido por el coronel Francisco José Gonzáles. Los soldados destruyeron la refinería tras encontrar una válvula de combustible que los llevó al descubrimiento de las instalaciones, operadas por el grupo de las FARC conocido como Daniel Aldana.
Los agentes de Daniel Aldana robaban y procesaban petróleo crudo del oleoducto Trasandino.
Las FARC dependen de empresas delictivas, como las refinerías de combustible ilegales, para armarse y financiar sus actividades terroristas, dijo Néstor Rosanía, Director del Centro Colombiano de Estudios en Seguridad, Defensa y Asuntos Internacionales (CESDAI). Las FARC solían depender mayormente de la producción y el tráfico de cocaína, pero han ampliado su cartera criminal.
“Se dieron cuenta de que el oro, la minería ilegal y robar combustible generan buenos ingresos para comprar armas y explosivos que utilizan en sus actividades terroristas”, afirmó Rosanía. “La comercialización del oro y el combustible es activa y rápida, mientras que la de la coca requiere un largo proceso desde el cultivo hasta que se vende la droga en el mercado. Las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) están diversificando sus actividades ilegales para financiar sus operaciones. Los recursos naturales se han convertido en recursos estratégicos para estas organizaciones delictivas”.
Las FARC y otros grupos del crimen organizado también extorsionan a mineros legítimos. Les cobran una tarifa inicial de hasta cinco millones de pesos por una pieza de maquinaria pesada y luego una cuota mensual de dos millones de pesos para continuar trabajando.
En Norosí, una ciudad en el departamento de Bolívar, integrantes del crimen organizado supuestamente cobran a mineros legales un “impuesto” del 50% de los minerales que extraigan.
El Ejército continúa intensificando sus operativos por todo el país para capturar a los miembros de las FARC y otros grupos del crimen organizado que roban recursos naturales para comprar armas y explosivos.

Operativos de la Policía Nacional de Colombia

Además de las operaciones actuales del Ejército, la Policía Nacional de Colombia (PNC) está desmantelando también operaciones de minería ilegal realizadas por grupos del crimen organizado, principalmente por medio de su Estrategia de Intervención Integral contra la Explotación Ilícita de Yacimientos Mineros.
El 29 de mayo en Nariño, miembros de las Fuerzas Policiales de El Tambo, en coordinación con la policía de Sandona, capturaron a tres sospechosos, de 60, 52 y 48 años, quienes supuestamente estaban extrayendo ilegalmente minerales de una mina local. También incautaron una serie de herramientas valuadas en $435.000. Los sospechosos fueron entregados al Fiscal local en Tambo, para ser juzgados por minería ilegal.
El gobierno colombiano está adoptando una postura agresiva contra la minería ilegal, no solamente a causa del alto costo económico y ambiental, sino también por el costo humano que implica. Los grupos del crimen organizado no tienen consideración por el bienestar de los mineros que extraen recursos naturales. Las operaciones de minería legal son peligrosas para la gente que trabaja en ellas.
Por ejemplo, el 30 de abril, una mina ilegal colapsó en Santander de Quilachao, provocando la muerte de al menos 16 mineros.

Una nueva iniciativa de seguridad

El 24 de junio, el Ministerio de Defensa anunció que una nueva unidad para combatir la minería ilegal estaba lista para comenzar.
La Unidad Nacional de Intervención contra la Minería Criminal (UNIMIC) involucrará a la policía y a representantes de los ministerios de Defensa, Interior, Ambiente, y Minas y Energía para combatir a los que intentan extraer ilegalmente, traficar y vender productos de minería.
La cooperación entre diferentes agencias gubernamentales es una buena idea, según el analista de seguridad Rosanía. Las FARC, el ELN y otros grupos del crimen organizado están trabajando juntos para progresar en sus empresas delictivas.
“Hoy, las FARC están haciendo negocios con sus exenemigos. Las pandillas criminales están compartiendo rutas y logísticas con las FARC”, agregó Rosanía. "Reunir inteligencia sobre cómo estas empresas criminales están cambiando ayudará a las fuerzas de seguridad a combatirlos con éxito”.

El gobierno está determinado a combatir la minería ilegal

Durante una rueda de prensa en 2013, el ministro de Defensa colombiano Juan Carlos Pinzón anunció que el gobierno estaba determinado a desbaratar las operaciones de minería ilegal.
“La minería ilegal no sólo afecta el medio ambiente sino los recursos naturales de Colombia y, además, genera una economía de lavado de dinero y de financiamiento de actividades terroristas. No podemos permitir que esto continúe y por eso debemos combatir dicha actividad con todo lo que tenemos”, manifestó Pinzón.







Share