Compañías mineras chinas comprometen salud de jamaiquinos

China arriesga la salud de los pobladores de Jamaica con la contaminación causada por sus proyectos extractivos.
Julieta Pelcastre/Diálogo | 17 mayo 2019

Amenazas Transnacionales

Una mujer observa un “lago tóxico”, devastado por la contaminación de las refinerías de tierras raras que lo rodean, en las orillas de la ciudad China de Baotou. China procesa el 95 por ciento de las tierras raras utilizadas en el planeta. (Foto: Ed Jones/AFP)

Las actividades del grupo industrial del Estado chino Jiuquan Hierro y Acero (Jisco en inglés) ocasionan graves daños a la salud de los pobladores, que viven en las comunidades aledañas a su complejo de producción que incluye minas de bauxita y una refinería de aluminio en Nain, en la región de St. Elizabeth, Jamaica, comprometiendo la calidad del aire y el suministro de agua en las áreas afectadas.

“Las compañías chinas tienen un patrón de comportamiento sistemático: violentan los derechos humanos y ambientales tanto a nivel nacional como en el extranjero”, dijo a Diálogo Julia Cuadros, especialista en minería y miembro del consejo directivo de la ONG CooperAción de Perú. “Algunos agricultores abandonaron [los cultivos] debido a las emisiones peligrosas”.

Inversión y retroceso

El grupo Jisco invirtió USD 299 millones para adquirir el complejo metalúrgico Alpart en julio de 2016, y gastó más de USD 60 millones adicionales en su reapertura, informó a la prensa el Gobierno jamaiquino. Alpart tiene una capacidad de producción anual de 1,65 millones de toneladas y Jisco busca ampliar la producción de la refinería a 2 millones de toneladas anuales para fines de 2020, informa el Instituto de Bauxita de Jamaica.

Residentes en el Alto y Bajo Warminster en la parroquia del suroeste de St. Elizabeth, dicen que las actividades mineras comprometen la calidad del aire, lo que hace que los hogares tengan una espiral de costos de atención médica. El agua limpia ahora es menos accesible, dice la revista Diálogo Chino con base en Londres, en su artículo digital “Refinería de aluminio enferma a los jamaiquinos”, de marzo de 2019. “El futuro de la compañía es seguro pero, ¿qué hay del nuestro?”, preguntó un residente local en el artículo.

“Las inversiones chinas buscan trasladar sus industrias pesadas [extractivas y energéticas] contaminantes a las economías frágiles de América Latina y el Caribe”, aseguró Cuadros. “Contaminan el agua, la región y amenazan la salud de comunidades, tal como lo hacen en Perú, Ecuador, Bolivia y Brasil. No respetan los compromisos internacionales adquiridos”.

La isla caribeña cuenta con reservas de 2000 millones de toneladas de bauxita, según el estudio “Explotaciones mineras en el mundo de bauxita”, elaborado por Aurora Betzabé, jefa del Departamento de Minas de la Universidad Central de Venezuela. “China está dispuesta a invertir en Jamaica por dos razones: los recursos naturales y lo que representa en política para sus planes de expansión mundial”, agregó a Diálogo Daniel Pou, investigador asociado de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en República Dominicana.

Trabajadores chinos, trabajan en una fábrica de producción de aluminio en Zouping, al este de la provincia de Shandong, en China. (Foto: China Xtra/AFP)

“La presencia china en la isla no es halagüeña; uno de los principales problemas con los chinos es [la falta de] respeto a los derechos humanos, la baja calidad de inversión y la evasión fiscal. Lejos de representar un avance para Jamaica, el Caribe y América Latina, la inversión china puede significar un retroceso”, aseguró Pou.

A pesar de que Jisco asegura retribuir a las diversas comunidades en las que opera a través de educación, salud, deportes, agricultura y desarrollo general de las zonas, su modalidad no cambia, sobre todo la que se refiere a la violación de los derechos humanos. Sus donaciones o ayudas son “analgésicos” para la población, destacó Pou.

Tierras raras

China descubrió recursos naturales que quizá en algún momento no tuvieron la importancia debida, pero que hoy constituyen elementos fundamentales para el desarrollo de la industria de la electrónica. En el suelo jamaiquino se gesta una nueva industria de minerales, que traerá como consecuencia mayor intervención y contaminación china.

Desde hace varios años, investigadores de la isla caribeña encontraron trazas significativas de metales conocidos como tierras raras (nombre común de 17 elementos químicos) en el “lodo rojo”, derivado de la refinación de bauxita en aluminio, con extraordinarias propiedades ópticas, eléctricas y magnéticas. La concentración de elementos de tierras raras en Jamaica es mayor que lo que se conoce en otros sitios en todo el mundo, informó a la prensa el Gobierno jamaiquino.

Esto es un gran atractivo para China, pues uno de los pilares fundamentales de su industria es la alta tecnología. Con el 79 por ciento, China es el mayor importador de tierras raras, asegura la Unidad de Planeación Minero Energética, con base en Chile, en su informe “Tierras Raras”, de diciembre de 2018.

“Beijing aprovechará sus relaciones con Kingston para ampliar sus oportunidades de negocios sobre los yacimientos de estos minerales, sin importar el impacto negativo de su inversión sobre la salud y los derechos de los pobladores. Además de mantener el monopolio de las reservas, buscará retirar el producto de los mercados internacionales de manera agresiva para su beneficio”, destacó Pou.

China y Jamaica firmaron el 15 de abril un acuerdo de cooperación en materia de infraestructura. “China está dispuesto a apuntalar a Jamaica [si recibe] ayuda para fortalecer su nivel de influencia en el Caribe y América Latina. Jamaica está en manos chinas”, finalizó Pou.

Compartir
Comentarios:
Le Gusta la Historia? Si 139
Cargando las Conversaciones