La industria siderúrgica guatemalteca enfrenta una presión sin precedentes provocada por la ofensiva comercial de China, indicó el medio digital guatemalteco Soy 502. Esta tensión, que ya desborda las capacidades locales de producción, es parte de una dinámica global.
Según el informe OECD Steel Outlook 2025 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCED), de Francia; Pekín utiliza su sobreproducción, apuntalada por subsidios estatales, como una estrategia de colocación masiva que distorsiona los mercados y relega a los productores locales.
“El exceso de capacidad de China le permite saturar fácilmente mercados relativamente pequeños, como los de Centroamérica, con una avalancha de acero barato, incluso de baja calidad”, dijo a Diálogo Henry Ziemer, investigador asociado del Programa de las Américas, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS). “El precio implica que muchos usuarios finales no puedan evitar comprar en China, en lugar de alternativas regionales más costosas”.
Frente al aumento sostenido de las importaciones a bajo costo, Guatemala inició un proceso antidumping contra el acero galvanizado chino en octubre de 2024. La investigación podría tomar hasta 18 meses, reportó el periódico guatemalteco Prensa Libre.
“Los gobiernos deben actuar con mayor rapidez y decisión, con medidas que nivelen el campo de juego y defiendan a nuestras industrias de prácticas desleales”, señaló a la Guía Minera de Chile Ezequiel Tavernelli, director Ejecutivo Asociación Latinoamericana del Acero (ALACERO). “Pero cada día que pasa sin una respuesta coordinada significa más empleos perdidos y una mayor dependencia del acero extranjero”.
Guatemala lideró la producción de acero en Centroamérica en 2024, con 249 500 toneladas. En contraste, China produjo 1005 millones de toneladas en ese mismo periodo, lo que representa cerca del 55 por ciento del total mundial, detalló Soy 502. La magnitud de esta brecha ilustra el desequilibrio estructural al que se enfrentan los productores regionales.
“La industria siderúrgica guatemalteca se ve además afectada por la falta de minas activas en el país, lo que obliga a las refinerías a obtener su materia prima de otros países”, agregó Ziemer. “[Esto] eleva los costos operativos en un momento en que corren el riesgo de quedar fuera del mercado por los precios”.
Pero la raíz de este fenómeno es estructural. La desaceleración económica en China y la caída de la demanda interna deja al país asiático con un exceso tenaz de capacidad industrial, incluyendo el acero.
El caso ACINDAR en Argentina
Argentina es un ejemplo de los impactos desastrosos de la sobreproducción china. Su histórica planta ACINDAR, propiedad del conglomerado indio ArcelorMittal, vive la crisis más delicada en años: detuvo el 80 por ciento de la producción en la ciudad de Villa Constitución, provincia de Santa Fe.
Con ello, paralizaron uno de los trenes laminadores y suspendieron a 500 operarios, quienes percibieron solo el 80 por ciento de sus salarios, indicó la cadena de noticias Infobae.
La empresa reconoció la importación de 1500 toneladas de acero procedente de China, lo que equivale a casi un mes de producción local. Y aunque los directivos de la planta aseguran que se trata de una “medida circunstancial”, los trabajadores confirmaron que el acero local se está reemplazando por el material de China. ACINDAR implementó una reestructuración que ya redujo su plantilla en más de 25 por ciento, explicó el diario local minero Agenda Industrial.
“La etiqueta dice claramente ‘Origen: China’. Abajo, figura como importador ACINDAR. Es muy grave. Esto puede escalar a todas las plantas”, alertó en el medio local BAE Negocios Matías Ruffini, delegado de la Unión Obrera Metalúrgica. “Ya lo dijimos: vamos a salir a denunciarlo en todos lados. ACINDAR vende acero chino. Huele a una maniobra muy rara. Lo paradójico es que ellos mismos lo advertían antes”.
El caso de ACINDAR refleja un fenómeno más complejo: el desplazamiento sistemático del acero regional por productos de China. Más que transformar las cadenas de valor en Latinoamérica esta dinámica, sumada a las decisiones empresariales orientadas a reducir costos y la ausencia de regulaciones que protegen la producción local, está desmantelándolas desde adentro y poniéndolas en jaque, informó Radio UNR de Argentina.
“Sin medidas antidumping y de mitigación más contundentes, Guatemala y Centroamérica en general verán sus sectores metalúrgicos cada vez más presionados, a medida que China recurre a los mercados internacionales para liquidar su exceso de producción”, advirtió Ziemer.
Impacto regional y empleo
Entre 2008 y 2024, las exportaciones indirectas de acero de China hacia Latinoamérica crecieron un 338 por ciento, impulsadas por el ingreso masivo de productos terminados como electrodomésticos, vehículos y maquinaria.
Este fenómeno no solo debilita la producción local de acero, sino que compromete a toda su cadena de valor, poniendo en riesgo más de 1,4 millones de empleos directos e indirectos en una industria clave para el desarrollo industrial y la autonomía productiva de la región, finaliza ALACERO.



