China, Cuba y Rusia anteponen sus intereses frente al bienestar de Venezuela

La consigna de los tres países parece ser mantener a Nicolás Maduro en el poder sin importar el costo ni el daño.
Gustavo Arias Retana/Diálogo | 10 mayo 2019

Un avión Boeing 777 de la línea aérea rusa Nordwind Airlines fue descubierto el 29 de enero de 2019 en el Aeropuerto de La Guaria, cerca de Caracas, estacionado junto a la rampa N.º 4 destinada para el avión presidencial. La misteriosa aeronave con capacidad para 500 personas llegó sin pasajeros, solo con su tripulación. (Foto: Juan Barreto/AFP)

El mundo le da la espalda al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela y pide apoyar al presidente interino Juan Guaidó, para que realice una transición democrática. Mientras tanto China, Cuba y Rusia le brindan apoyo a un Gobierno calificado por la comunidad internacional como ilegítimo, que tiene sumergido al país sudamericano en una crisis sin fin.

Más de un millón de personas se reunieron en Caracas, Venezuela, el 23 de enero de 2019, para protestar por las recientes elecciones presidenciales. Durante la manifestación, el jefe del parlamento Juan Guaidó ascendió como presidente interino del país. Maduro fue desconocido como gobernante por la gran mayoría de los países del mundo. (Foto: Rodolfo Churión/AFP)

Las razones para apoyar a Maduro difieren entre los tres países, pero coinciden en que son naciones que menosprecian la catástrofe humanitaria que enfrentan los venezolanos como producto de la gestión de Maduro. Los problemas de acceso a condiciones mínimas de salud y alimentación o el éxodo de venezolanos hacia Latinoamérica obligados a huir de su país parecen ser secundarios. El aislamiento de Maduro lo convierte en una ficha fácil de manipular que le interesa a China, Cuba y Rusia.

Para José Ricardo Thomas, politólogo de la Universidad Central de Venezuela y doctor en Asuntos Internacionales en la Universidad de Pekín, el interés chino se debe a la oportunidad de que Venezuela se convierta en una nación bajo su mando en disputas geopolíticas. Esta situación coincide con su insaciable interés por ganar acceso a recursos naturales y aumentar la dependencia económica de los países latinoamericanos.

“El interés chino en Maduro está sobre todo en testar las aguas en Latinoamérica y usarlo como su ficha en el juego geopolítico con los Estados Unidos”, dijo Thomas a Diálogo. “La crisis hace que Maduro esté de hecho sometido a sus pocos aliados; a China lo que la mueve es poder aprovechar esa situación”.

Por otro lado, hay que recordar que muchas de las negociaciones de financiamiento entre China y Venezuela se han llevado a cabo en las sombras. El país asiático no da cuentas claras sobre los términos en que se dieron muchas inversiones tanto durante el mandato de Hugo Chávez, como en el de Maduro.

No existen números oficiales acerca del total de la deuda de Venezuela a China, y en un intento por mostrar solvencia, Maduro declaró a la prensa que los pagos se hacen con petróleo. Sin embargo, durante los últimos tres años, Pekín ha eximido a Maduro de repagar el principal de los préstamos y solo le ha cobrado los intereses.

Por su parte, el régimen cubano está interesado, según Alejandro Barahona, politólogo y analista internacional de la Universidad de Costa Rica, en que Maduro continúe en el poder, pues el dinero del chavismo es lo que ha mantenido a flote la economía de la isla en los últimos años. Además, la salida de Maduro le sumaría un fracaso más al modelo político cubano en Latinoamérica.

Un piloto venezolano pilota un avión chino al sureste de Caracas, durante maniobras militares para probar sistemas de lanzamiento múltiple de torpedos adquiridos de Rusia. (Foto: Juan Barreto/AFP)

“Lo de Cuba es más económico. Cuba logró en forma literal venderle su modelo a Venezuela a cambio de petróleo, y después lo amplió a la venta de servicios en áreas como educación, salud, asesoría militar y espionaje”, aseguró Barahona a Diálogo. “Además, Venezuela le trajo a Cuba muchos dividendos políticos en organismos multilaterales. Sin duda, Cuba hará lo que pueda para que Maduro siga en el poder porque es su soporte económico y político”.

El otro país que está detrás de Maduro es Rusia, una nación que según Thomas y Barahona es la más enfocada en sacarle beneficio militar a la decadencia del régimen chavista. Una de las últimas pruebas del interés militar de Rusia en Venezuela ocurrió el 10 de diciembre de 2018, con el envío de dos bombarderos supersónicos rusos Tu-160, uno de transporte militar y otro de carga.

“Rusia tiende a mostrar influencia política y militar más fuerte que la de China, un país que trata de impactar más en la parte económica. Lo de Rusia está claro, quiere tener más presencia militar en Latinoamérica; y Venezuela es una de sus puertas de entrada. Un cambio de gobierno le vendría mal porque nadie va a ser más manipulable y vulnerable que Maduro en la coyuntura actual”, agregó Thomas. 

Estados Unidos: cooperación regional

En contraste con las tres naciones a las que poco les importa el bienestar del pueblo venezolano, la cooperación estadounidense en Latinoamérica busca estrechar lazos de amistad y lograr un impacto humanitario en los diferentes países de la región, incluida Venezuela. Un ejemplo reciente es la misión humanitaria del Comando Sur de los EE. UU. Promesa Duradera 2018, a bordo del buque hospital de la Marina de los EE. UU. USNS Comfort. El buque hospital realizó escalas programadas en Ecuador, Perú, Colombia y Honduras durante 11 semanas, entre octubre y diciembre del 2018, para brindar asistencia humanitaria a poblaciones necesitadas de países amigos y aliviar la presión en los sistemas médicos nacionales, ocasionados en parte por el incremento de emigrantes venezolanos en sus territorios.

Dada la cercanía con Venezuela, el buque hospital tuvo dos escalas en el caribe de Colombia: en Turbo, Antioquia y en Riohacha, La Guajira. Cientos de técnicos y especialistas médicos militares y civiles de Colombia, los Estados Unidos, Argentina, Reino Unido y Chile atendieron a pacientes necesitados colombianos así como a migrantes venezolanos urgidos de cirugías, tratamiento médico general, medicina preventiva, exámenes dentales, servicios dermatológicos y de optometría, entre otros.

El Comfort volverá a desplegarse en junio de 2019 para llevar a cabo misiones de asistencia humanitaria en apoyo de países amigos en la zona y en respuesta al impacto regional de la crisis político-económica que vive Venezuela.

El interés internacional sobre lo que pasa en Venezuela es claro. La mayoría concuerda en el bienestar de los venezolanos y que superen la crisis en que los sumergió el chavismo. Sin embargo el interés de China, Cuba y Rusia es mantener a Maduro en el poder solo para mejorar sus posiciones económicas o militares. Los venezolanos no merecen que sus desacuerdos políticos sean aprovechados por algunos para sacar cualquier ventaja a costas del bienestar de su gente.

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