China construye en Ecuador hidroeléctrica con grietas

El proyecto de generación hidroeléctrica Coca Codo Sinclair es inspeccionado para determinar la gravedad de más de 7600 fisuras detectadas.
Julieta Pelcastre/Diálogo | 15 febrero 2019

Amenazas Transnacionales

La central Coca Codo Sinclair financiada por la empresa china Sinohydro, tiene 7600 fisuras en los ocho distribuidores que inyectan agua a las turbinas, a causa del uso de materiales y soldaduras inadecuados en su construcción. (Foto: Corporación Eléctrica del Ecuador)

La Central Hidroeléctrica Coca Codo Sinclair (CCS), fue financiada por la empresa estatal china Sinohydro e inaugurada en noviembre de 2016. Una inspección de la estructura en noviembre de 2018, descubrió 7600 grietas en los ocho distribuidores que inyectan agua a las turbinas, como resultado del uso de materiales y soldaduras inadecuadas en su construcción. Ante esto el Gobierno de Ecuador dispuso que la firma alemana TÜV SÜD realice una evaluación integral a la central, que tardará un año.

“Esto pone en evidencia la pésima calidad de la construcción de los megaproyectos de infraestructura de empresas chinas, seis de los cuales son centrales hidroeléctricas”, dijo a Diálogo Fernando Santos, exministro de Energía de Ecuador. “En caso de que no se puedan reparar las fisuras será necesario reemplazar la casa de máquinas. Lo que empieza mal termina mal”.

TÜV SÜD evaluará las fallas estructurales y propondrá las soluciones adecuadas para efectuar una reparación integral en los distribuidores de la obra de ingeniería más grande en la historia de Ecuador. Las grietas encontradas, que van de dos milímetros a 38 centímetros de profundidad, fueron señaladas por la Contraloría General del Estado en un informe del 14 de noviembre de 2018.

El informe establece que desde 2014 se detectaron las primeras fisuras en la central hidroeléctrica, ocurridas a causa de que no se siguieron los procedimientos adecuados en la fabricación, transporte y ensamblaje de los componentes. Esto obligó a la empresa china a reparar las fallas en 2015 y en 2018, lo que ocasionó la fragilidad de la soldadura y el material de los distribuidores.

A esto hay que sumar el daño por la presencia de arena en los rodetes de dos de las turbinas de la hidroeléctrica. “La constructora china rechazó el requerimiento de la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC) para su reparación; China debe responder por la obra”, comentó Santos.

Coca Codo Sinclair es un proyecto federal de generación de energía que utiliza las aguas de los ríos Quijos y Salado en su confluencia para formar el río Coca, entre las provincias de Napo y Sucumbíos. Su potencia es de 1500 MW y tiene proyectado producir un promedio de 8734 GWh de electricidad al año, casi el 30 por ciento de la demanda del país, informó CELEC a la prensa. El Gobierno chino financió el 85 por ciento del costo de USD 2850 millones, por conducto del Banco de Exportaciones e Importaciones de China. 

Hasta el alma

En los últimos 10 años, la presencia del país asiático creció en Ecuador porque los bancos chinos financiaron seis de los ocho proyectos hidroeléctricos para el cambio de matriz energética. Las empresas chinas desarrollaron además otras obras de infraestructura como el edificio para la Plataforma Gubernamental de Gestión Financiera, que se inundó el primer día de su funcionamiento, el 15 de mayo de 2017, debido a la acumulación de material de construcción en sus drenajes. Construyeron también en varias provincias ecuatorianas 11 escuelas del proyecto Unidades Educativas del Milenio. “El diseño de estas escuelas no consideró las características climáticas, sociales o culturales de las zonas de influencia”, destacó Santos.

La hidroeléctrica Coca Codo Sinclair tiene fallas estructurales y corre el riesgo de que un terremoto pueda terminar con ella. (Foto: Corporación Eléctrica del Ecuador)

“China tiene intereses diferenciados. Su visión estratégica es a largo plazo para ganar confianza y más dinero. China no es un país benefactor”, dijo a Diálogo Milton Reyes, investigador del Instituto de Altos Estudios Nacionales del Ecuador. “En el tema del financiamiento puede estar la clave de los intereses políticos chinos para formar alianzas estratégicas frente al orden mundial”.

China se ha convertido en la primera fuente de financiamiento del Ecuador en diferentes megaproyectos en la amazonia enfocados en la energía hidráulica y la minería. “Préstamos que el Gobierno tiene problemas para pagar. Le debemos hasta el alma a China”, expresó Santos. “La asociación con China implicó numerosas tasas de intereses, venta anticipada de crudo hasta el 2024 y un modelo dudoso de inversión en infraestructura”. 

Inspectores implacables

La central hidroeléctrica que aún no ha sido recibida a conformidad por el Gobierno de Ecuador no solo está en tela de juicio; también corre el riesgo de que un terremoto pueda terminar con ella. “Este proyecto fue ubicado bastante cerca de la falla continental más activa del país, un lugar no apto para ese tipo de proyectos por su alta exposición a la amenaza sísmica”, dijo a Diálogo Hugo Yepes, geólogo investigador de la Escuela Politécnica Nacional (EPN) del Ecuador.

Según Yepes, él lideró el Instituto Geofísico de la EPN durante la planeación del proyecto de la hidroeléctrica y no recibió ningún requerimiento de información, aunque fuera para suministrar la base para realizar los estudios de diseño sismoresistentes. “En muchos de estos proyectos hidroeléctricos [las empresas chinas] utilizaron estudios de décadas anteriores”, aseguró.

En 1987, el terremoto de magnitud 6,9 con epicentro en el volcán Reventador, generó una serie de deslizamientos masivos que afectaron la estructura petrolera de la zona. “Los terremotos son inspectores implacables de obras civiles”, aseguró Yepes.

Otro riesgo para la CCS es su cercanía (30 kilómetros) al centro eruptivo activo del volcán Reventador. “Una de las afectaciones que puede tener la obra es la caída de ceniza que podría afectar a las turbinas por la actividad del volcán”, comentó a Diálogo Juan Carlos Singaucho, ingeniero especialista en vulnerabilidad sísmica de obras civiles de la EPN.

“El Gobierno ecuatoriano no recibirá de manera definitiva la Central Hidroeléctrica Coca Codo Sinclair hasta que la empresa china no aplique todos los correctivos que garanticen su operación normal y satisfactoria durante su vida útil de 50 años”, informó CELEC. “Aunque no será fácil librarse de China, Ecuador comenzó a fortalecer los lazos de amistad con los Estados Unidos para ampliar la cooperación en materia económica, seguridad y defensa”, finalizó Yepes. 

Compartir
Comentarios:
Le Gusta la Historia? Si 375
Cargando las Conversaciones