Marineros chilenos apoyan la misión del USNS Comfort

Los oficiales chilenos formaron parte del equipo internacional del buque hospital.
Felipe Lagos/Diálogo | 8 enero 2019

Relaciones Internacionales

El Sargento Segundo de la Armada de Chile Juan Pinilla atiende a una paciente en un centro de salud en tierra, en Turbo, Colombia. (Foto: Cortesía del Sgto. 2.º Pinilla)

Tres unidades de la Armada de Chile formaron parte de la tripulación del buque hospital USNS Comfort para apoyar la misión humanitaria Promesa Duradera 2018, patrocinada por el Comando Sur de los EE. UU. Los militares chilenos se juntaron a la jornada médica en la segunda mitad del recorrido del buque por Latinoamérica.

El Capitán de Corbeta de la Armada de Chile Sanidad Dental Jaime Gaete sonríe con un paciente a bordo del buque hospital USNS Comfort. (Foto: Cortesía del Cap. de Corb. Gaete)

Los tres elementos de la Armada de Chile, el Capitán de Corbeta Sanidad Dental Jaime Gaete, la Teniente Primero Sanidad Dental Valentina Martínez y el Sargento Segundo Juan Pinilla, embarcaron el buque el 16 de noviembre. Los militares, que se desempeñaron brindando servicios odontológicos y como técnicos médicos, permanecieron a bordo hasta finales de diciembre cuando el buque regresó a su puerto de origen en Norfolk, Virginia, EE. UU.

A través de la participación de sus unidades, la Armada de Chile buscó aprender sobre una misión de amplio alcance e intercambiar conocimientos. Asimismo, el apoyo de la institución chilena fue una muestra de la amistad entre las fuerzas amigas.

“Estamos cooperando con la Marina de los EE. UU. en lo que más podemos”, dijo a Diálogo el Cap. de Corb. Gaete. “La idea es aprender de ellos en el tema de logística y organización, pero también aportar con lo que nosotros sabemos y hemos aprendido durante este tiempo. Sabemos cuáles son los cánones de la Dirección de Sanidad de la Armada [de Chile] y la idea es regirnos por eso, haciendo las cosas lo mejor posible”.

Aliviar la presión

Entre octubre y diciembre de 2018, el USNS Comfort llevó a cabo una misión humanitaria de 11 semanas en Centroamérica y Sudamérica proporcionando atención médica a bordo y en centros de salud en tierra. La misión permitió aliviar la presión en los sistemas médicos nacionales ocasionados en parte por el incremento de migrantes venezolanos, que escapan de la situación en su país.

La tripulación de más de 900 miembros de personal médico, entre militares estadounidenses y de naciones amigas y voluntarios de organizaciones no gubernamentales, examinaron a miles de pacientes en Ecuador, Perú, Colombia y Honduras. Los elementos de sanidad chilenos se juntaron a la misión en el puerto de Turbo, Colombia, tras una invitación formal extendida por la Embajada de los EE. UU. en Chile.

“Nos tocó llegar a un buque organizado, que tiene mucha cooperación de varios países, donde todo se ha desarrollado con normalidad”, dijo el Cap. de Corb. Gaete. “Por su tamaño el buque no puede recalar en ningún puerto, y todo el desembarque es por helicóptero o por bote”, agregó el oficial destacando la eficiencia de la operación.

La Teniente Primero de la Armada de Chile Sanidad Dental Valentina escucha a una paciente antes de realizarle una limpieza dental. (Foto: Cortesía del Cap. de Corb. Gaete)

Brindar atención

Durante más de un mes a bordo, los oficiales chilenos beneficiaron a miles de personas en Turbo y Riohacha, Colombia, así como en Trujillo, Honduras, con atención dental como parte del equipo odontológico de 15 personas. Por su parte, el Sgto. 2.º Pinilla se desempeñó como especialista de transfusiones en el banco de sangre.

“Lo que más me ha sorprendido durante esta misión es la cantidad de pacientes que viven en zonas aisladas y que no tienen acceso a servicios médicos”, dijo el Sgto. 2.º Pinilla. “[Me ha sorprendido] ver también pueblos indígenas que por su idioma no pueden ser atendidos y el apoyo que ha dispuesto el Gobierno [de Colombia] estando presente en estas zonas vulnerables y apoyando con todos los recursos necesarios”.

Muchos de los casos dentales, explicó el Cap. de Corb. Gaete, fueron básicos e incluyeron limpiezas y extracción de muelas. Sin embargo, algunos pacientes necesitaron atención más urgente.

“[Hubo] muchas restauraciones, muchos niños y un par de casos de cáncer de lengua que han debido ser derivados al buque para poder extirpar el cáncer”, detalló el oficial. “La gente en general está agradecida. Tratamos de aliviar todos los dolores lo más que podamos y eliminar la infección, que es lo más importante. […] Ver gente muy agradecida, que entiende lo que estamos haciendo, es gratificante”.

Para los oficiales chilenos, las escalas en Colombia sobresalieron ya que los militares pudieron observar diferencias entre los pacientes de cada región. “Ha sido muy distinto”, explicó el Cap. de Corb. Gaete. “Turbo es un pueblo con mucha población colombiana de bajos recursos y Riohacha es una ciudad limítrofe a una hora de Venezuela. Es una población venezolana totalmente desvalida que vive en condición de calle y sin acceso a la salud”.

La experiencia ha sido muy gratificante y los marineros se consideran afortunados al haber vivido esta misión humanitaria. Para el Cap. de Corb. Gaete, el privilegio ha sido doble ya que el oficial participó de la misión del USNS Mercy en países de Asia y el Pacífico en abril de 2018.

“En términos personales ha sido una experiencia única ya que me ha permitido ampliar mis conocimientos en el área profesional, el poder conocer otras culturas, la atención en el terreno de las diferentes patologías existentes en cada ciudad que hemos estado”, concluyó el Sgto. 2.º Pinilla. “Como miembro de la Armada de Chile, ha sido una gran experiencia. El cariño y afecto de la gente que hemos ayudado sin duda serán unos de los mejores recuerdos que tendré de esta misión por el resto de mi vida”.

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