Fuerza Aérea de Chile realiza vuelo piloteado solo por mujeres

Un avión Boeing 737 es piloteado por primera vez por una tripulación femenina, tras 17 años del ingreso de la mujer a la Fuerza Aérea de Chile.
Carolina Contreras/Diálogo | 18 septiembre 2017

La Capitana de Bandada de la FACh Viviana Lillo comandó el primer vuelo piloteado solo por mujeres, en este Boeing 737 de transporte pesado. (Foto: Fuerza Aérea de Chile)

Dos oficiales de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), completaron el 14 de julio el primer vuelo piloteado solo por mujeres. Fue tripulado por la Capitana de Bandada de la FACh Viviana Lillo, como comandante, junto a la Capitana de Bandada de la FACh Dagny Cubillos, como copiloto. El avión Boeing 737 despegó de la pista del Grupo de Aviación N.º 10 de la FACh, en Santiago, con destino a Puerto Montt, en el sur del país.

El histórico viaje a cargo de la primera promoción de oficiales mujeres especialistas en medios de la aviación pesada registró 1.032 kilómetros de distancia en 160 minutos. “Fue una doble satisfacción profesional y personal integrar el primer equipo de tripulación femenina”, dijo a Diálogo la Cap. Lillo. “También porque fue mi primer vuelo como comandante de aeronave”.

“Hacer historia como parte del primer vuelo de mujeres de la FACh fue motivo de gran orgullo” dijo a Diálogo la Cap. Cubillos. “Siempre habíamos volado con comandantes hombres, este viaje fue especial”.

El Boeing 737 es un avión de origen estadounidense, turbo reactor, de 36 metros de largo y con capacidad para transportar 118 pasajeros. Está clasificado dentro de los medios de la aviación pesada, destinado al transporte de pasajeros y de carga. En la FACh cumple la misión de avión presidencial. También realiza misiones de apoyo a la comunidad en caso de catástrofes, desastres naturales, traslado de órganos y enfermos, entre otros.

Formación que rompe fronteras

Las primeras mujeres ingresaron a la FACh en el 2000. Ese mismo año la aspirante Lillo ingresó a la institución con el sueño de ser piloto de transporte. “Quería aportar al país desde mi trabajo, apoyar a la gente y a la comunidad”, dijo.

Egresó de la academia en 2003 y comenzó el curso de instrumentos en aviones de instrucción como el Pillán. Luego vino la formación táctica y también la especialización del medio aéreo para transporte, combate y helicóptero. Después comenzó a ganar experiencia en distintos tipos de misiones como copiloto en aviones menores como el Twin Otter, con capacidad para 12 personas. “Gracias al riguroso entrenamiento logras un nivel de autonomía y las herramientas necesarias para enfrentar este tipo de desafíos”, explicó la Cap. Lillo.

La Capitana de Bandada de la FACh Dagny Cubillos, con 15 años en la FACh, ha dedicado los últimos tres años a especializarse en volar este Boeing 737 en el Grupo de Aviación N.º 10 de la FACh. (Foto: Carolina Contreras/Diálogo)

Ingresó al Grupo de Aviación N.º 10 de la FACh en 2010 y comenzó su especialización con el Boeing 737, que culminó en 2017 como la primera mujer comandante de vuelo de transporte pesado del país. “Mi ejemplo es una forma de decirles a las mujeres que no tenemos límites”, dijo la Cap. Lillo. “Podemos avanzar y desarrollarnos de la misma manera que nuestros compañeros hombres”.

La fantasía de volar y el interés por el mundo militar llevaron a la Cap. Cubillos a hacer una carrera profesional en la FACh, que comenzó hace 15 años. Los últimos tres años los ha dedicado a volar el Boeing 737. Aún en formación para llegar a ser comandante, la copiloto de este primer vuelo de mujeres destacó que la institución a la que representa les dio siempre las mismas oportunidades que a sus compañeros hombres. “Con trabajo y mucha rigurosidad demostramos que tenemos las mismas capacidades”, dijo. “No hay mayores diferencias”.

Un viaje tranquilo

En el Departamento de Operaciones del Grupo de Aviación N.º 10 de la FACh surgió el requerimiento de un viaje a Puerto Montt, el 14 de julio, para trasladar personal militar. Fue asignado a las dos pilotos mujeres. En ese momento pusieron a prueba todos los conocimientos aprendidos. “No estamos exentos de una desgracia y por eso hay que ser muy acuciosos en esta tarea”, dijo la Cap. Lillo. “Es un trabajo en equipo, no sólo las dos pilotos, sino que hay un grupo de profesionales para cada vuelo”.

“Seguimos todos los pasos de seguridad y análisis meteorológicos para tener un vuelo tranquilo y un aterrizaje calmado y se cumplió”, explicó la Cap. Cubillos. “El estado de la aeronave, el estado de la ruta y del lugar de destino, son parte de los parámetros que debes analizar y controlar”.

Las horas de vuelo, también son un requisito esencial para ser tripulante de cabina. En este caso, deben cumplir en el avión de su especialidad (modelo 737) como mínimo 400 horas y 900 horas en otros aviones intermedios.

Para ambas oficiales, también con experiencia en misiones de paz, de rescate y a la Antártica, si bien todos los viajes requieren la misma rigurosidad, algunos son más significativos que otros. Los vuelos de apoyo a la comunidad como el traslado de órganos y de enfermos, sobre todo de niños, son los más relevantes para ellas.

También lo son los incendios como los que afectaron la zona centro y sur de Chile en febrero de 2017, cuando trasladaron personal para combatir el fuego. “Recibir los agradecimientos de la gente de distintos lugares del país a la que hemos ayudado hacen que este trabajo sea muy significativo”, finalizó la Cap. Cubillos.

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