En un contexto donde la migración irregular y el crimen organizado transnacional amenazan cada vez más la seguridad del continente, Chile y los Estados Unidos han consolidado una alianza estratégica que se proyecta como un pilar de estabilidad ante desafíos regionales. Ambos países están comprometidos conjuntamente con el fortalecimiento de la seguridad fronteriza chilena, impulsando una colaboración sin precedentes para combatir estructuras criminales como el Tren de Aragua y proteger a la ciudadanía.
El norte de Chile, históricamente una zona de tránsito, se ha convertido en una ruta crítica para la migración irregular y un imán para estas organizaciones criminales que explotan las vulnerabilidades en regiones como Tarapacá, Arica y Antofagasta, según indicó InSight Crime, organización dedicada al estudio del crimen organizado en Latinoamérica.
El motor de la cooperación: tecnología e inteligencia compartida
La naturaleza duradera de esta asociación se ejemplifica mejor con el Programa de Alerta de Migración Transnacional con Identificación Biométrica (BITMAP). Este programa piloto, que permite el intercambio recíproco de información biométrica entre el Departamento de Seguridad Nacional de los EE. UU. y las fuerzas de seguridad chilenas, se ha consolidado como una herramienta clave para detectar a personas vinculadas a redes criminales o terroristas.
La continuidad de la alianza se reafirmó recientemente en julio de 2025, con la visita oficial de la secretaria de Seguridad Nacional de los EE. UU. Kristi Noem, quien viajó a Santiago en una gira que también incluyó Argentina y Ecuador. La secretaria Noem y el ministro de Seguridad Pública chileno Luis Cordero, reafirmaron su compromiso al firmar una carta de intenciones para continuar con el sistema BITMAP y trabajar hacia una alianza plena y a largo plazo.
El prefecto inspector Cristian Sáez, jefe nacional de Migraciones y Policía Internacional de la PDI, explicó el impacto operativo. “Cuando se detecta a una persona que haya ingresado por un paso no habilitado o que sea sospechosa de haber cometido un delito se le aplica esta tecnología: se le toman fotografías y se realiza un escaneo biométrico dactilar”, explicó a Diálogo. “Esta información se comparte con los EE. UU., que responde indicando si dicho individuo tiene antecedentes penales ya sea en ese país o en otros que también utilicen el sistema”.
La información compartida es muy valiosa. Como señaló el prefecto Sáez, “la principal ventaja de BITMAP es que permite a la PDI determinar, en base a esa retroalimentación, el curso de acción más adecuado […]. Es un complemento clave a la seguridad migratoria, que funciona bajo el principio de compartir información, alineado con el Plan Estratégico de Desarrollo Policial de nuestra institución”. El alcance del programa se ha ampliado recientemente con la integración de la Gendarmería de Chile al sistema, sumándose a Carabineros y la PDI.
El valor del Visa Waiver Program
El programa de exención de visado, el Visa Waiver Program (VWP), subraya la naturaleza recíproca de la alianza de seguridad. El programa, que permite a ciudadanos chilenos viajar a los EE. UU. sin necesidad de visa, ha sido objeto de escrutinio debido al aumento del llamado “turismo delictual”. Sin embargo, el compromiso de Chile de permanecer en el programa ha impulsado una cooperación continua y activa.
El ministro Cordero destacó este compromiso y señaló que el VWP fue una parte clave de la conversación con la secretaria Noem. “Este era un tema que inquietaba a muchos de nuestros ciudadanos. Aquí como país hemos tenido una colaboración activa con mejoras que hemos incorporado para mantenernos en el programa”, dijo Cordero. Este compromiso se formalizó en 2023 con un acuerdo complementario, que amplió la información que Chile proporciona para el VWP.
Desafíos conjuntos y el futuro de la seguridad regional
Para los responsables de la seguridad en ambos países, el desafío sigue siendo profundizar la identificación de personas y fortalecer la cooperación internacional. El prefecto Sáez destacó el impacto acumulativo: “Cuando los Estados, junto con sus organismos policiales y de seguridad, trabajan de manera coordinada, avanzamos un paso más en el combate contra estas redes delictuales, que lamentablemente operan de forma transnacional y requieren una respuesta conjunta”.
La cooperación entre Chile y los Estados Unidos se afianza como un modelo de respuesta integral ante amenazas complejas, consolidando una red de confianza y tecnología al servicio de la seguridad hemisférica.


