Chile realiza operación conjunta antidrogas

Chile Undertakes Joint Counter-Narcotics Operation

Por Francisco Pereira/Diálogo
octubre 04, 2016

La Armada de Chile, los Equipos de Operaciones Subacuáticas y la Brigada Antinarcóticos de la Policía de Investigaciones (PDI), el Servicio Nacional de Aduanas y los Carabineros realizaron una nueva operación antidroga en la terminal portuaria de Tres Puentes, Punta Arenas, una de las terminales más importantes del país, el pasado 25 de agosto. La operación tuvo como objetivo detectar el transporte y tráfico de sustancias ilícitas en embarcaciones nacionales e internacionales. Con el apoyo de perros detectores de drogas y sustancias prohibidas, los agentes especializados de cada departamento revisaron varios vehículos y equipos a bordo del carguero Ferry Yaghan que se dirigía a Puerto Williams. Legislación antidrogas Chile cuenta con una legislación antidroga bastante estricta que prohíbe el tráfico de mercancías ilícitas a través de sus puertos. La Ley de Drogas y Estupefacientes N.º 20.000 se enmarca dentro del Plan Nacional de Seguridad Pública para intensificar las acciones conjuntas entre distintos órganos institucionales destinadas a la prevención y el control de los delitos vinculados a dicha normativa. El narcotráfico es el principal problema en los puertos nacionales, lo que exige una mayor actividad para la prevención, tanto en el espacio marítimo como en los muelles del puerto. Los narcotraficantes utilizan las embarcaciones como medio de transporte sin que los propietarios o la misma tripulación sepan del transporte ilícito. Tras ser descubiertas las embarcaciones, estas son retiradas del trabajo marítimo y se aplican las sanciones jurídicas correspondientes, lo que les impide reincorporarse a la actividad comercial por todo el tiempo que estipule la ley. Como parte de sus obligaciones, la legislación nacional adoptó el desarrollo de estudios de seguridad en los puertos de tráfico internacional, lo que se traduce en un plan de seguridad aprobado por la administración marítima. Las principales instalaciones portuarias cuentan con modernos sistemas de control de acceso para personas, sistemas de vigilancia integrados a circuitos cerrados de televisión y barreras de control de acceso de vehículos. El Teniente de Fragata Rafael Quijada Córdoba, capitán del puerto, señaló que “la fiscalización conjunta obedece a una preocupación por parte de las autoridades y de los gobiernos provinciales motivada por el aumento del tráfico de drogas en la ciudad de Puerto Williams, en este caso específico, así como en los demás puertos del país”. El Tte. de Frag. Quijada añadió que “el trabajo coordinado entre los distintos organismos no solamente busca controlar las sustancias ilícitas, sino que además sirve como maniobra disuasiva para que la comunidad tenga conocimiento de que se están realizando dichas fiscalizaciones aleatorias para intentar identificar y frenar este delito, no solamente en la ciudad, sino en toda la región de Magallanes y de la Antártica chilena”. Estrategias de prevención Entre las estrategias de prevención se encuentran la revisión periódica de los cascos de las embarcaciones nacionales como extranjeras que sean sospechosas y que reúnen determinadas características o perfiles en función de la información criminal emanada por la policía. Su objetivo es detectar partes falsas en la estructura de las embarcaciones. Dichas técnicas ya se emplean en otros países de la región, como Perú y en Ecuador, ya que es el método más utilizado por las organizaciones criminales en los puertos latinoamericanos. “Esta es una labor preventiva, coherente con la estrategia conjunta que la PDI está implementando en el país, y que consiste de la revisión de posibles barcos o buques que desempeñen una función importante en la trayectoria nacional, de objetos sospechosos que atraviesan puertos… y [pueden ser] utilizados por organizaciones criminales”, dijo el comisario Luis Díaz Valencia, jefe de la Brigada Antinarcóticos de la PDI de San Antonio. “Dicha estrategia no podría implementarse si no contáramos con el apoyo de la Gobernación Marítima y de la Armada de Chile”. Los objetos considerados sospechosos por la operación son aquellos que se acoplan por partes en el fondo del barco, una práctica común en diversos puertos internacionales. En los puertos que no cuentan con una estructura para la fiscalización, los delincuentes llegan a las embarcaciones por debajo del agua e instalan en sus cascos objetos que no forman parte de la estructura original y dentro de los cuales colocan sustancias ilícitas tales como cocaína, la droga más común por su elevado precio. El tráfico marítimo de drogas ha aumentado en todo el mundo, lo que implica un esfuerzo integrado y coordinado cada vez más intenso por parte de distintos órganos de seguridad para realizar labores preventivas, no solamente en los puertos chilenos sino también en toda la comunidad internacional. Para Díaz, es importante que haya “coordinación en todos los ámbitos de la labor de investigación”.
Share