Las autoridades chilenas han descubierto abundantes plantaciones de marihuana en las regiones montañosas del centro del país. En los primeros dos meses del año fueron decomisadas 82 906 plantas y 1,2 toneladas de droga procesada, informó la Policía de Investigaciones (PDI) de Chile en un balance del Plan Cannabis 2022, publicado el 11 de marzo.
Eso indica que Chile ya no es solo destino importante para el cannabis, sino también un productor, advierten los especialistas del crimen organizado. “El cultivo de marihuana a gran escala en Chile indica que la producción nacional se estaría convirtiendo en una alternativa frente a la importación de cannabis, para abastecer el lucrativo mercado local del país”, informó la organización InSight Crime, especializada en crimen organizado en Latinoamérica y el Caribe.

El último decomiso de fincas con marihuana ocurrió a mediados de marzo, cuando agentes policiales incautaron unas 8600 plantas. La acción ocurrió en el sector Las Mollecas, al interior de la comuna de Canela, provincia de Choapa.
“El procedimiento fue calificado de ‘histórico’ para la zona, ya que se trata del primer hallazgo de cannabis en la comuna de Canela”, informó el diario chileno La Tercera. “El Teniente Manuel Riquelme, de la Subcomisaría de Los Vilos, comentó que gracias al procedimiento ‘se evita la comercialización de más de 10 millones de dosis’”, completó La Tercera. La plantación contaba con un sistema de regadío para minimizar los efectos de la sequía de la región.
También en marzo, Carabineros de la Sección OS-7 Aconcagua encontraron un cultivo de cannabis con 4126 plantas en la comuna de Cabildo. “Se decomisaron ocho canchas de fabricación artesanal con plantas del género cannabis en proceso de crecimiento, con un sistema de riego por manguera y goteo, abastecidas por una piscina de acopio de agua”, informó el Capitán Juan Guzmán, jefe de Carabineros OS-7 Aconcagua, al diario El Observador de Chile.
La mayor incautación ocurrió en febrero, cuando la PDI destruyó 27 000 plantas de marihuana en Coquimbo, informó el sitio chileno El Diario de los Vilos.
El ‘boom’ de la marihuana
La producción de cannabis en Chile refleja cambios en las dinámicas del narcotráfico en Sudamérica. Durante muchos años la marihuana consumida en Chile era importada desde Paraguay y Bolivia. Luego el mercado empezó a ser acaparado por la potente marihuana creepy traficada desde Colombia.
“Sin embargo, el contrabando de marihuana se hizo mucho más difícil después del cierre de las fronteras terrestres debido a la pandemia de COVID-19, por lo que algunos grupos criminales optaron por las rutas marítimas”, dijo InSight Crime. “La producción local de cannabis también ayudó a llenar dicho vacío”, precisó InSight Crime.
La tendencia de caída en la entrada de la marihuana de origen paraguayo se veía incluso antes de la pandemia. Entre 2016 y 2019, la marihuana incautada “en la ruta Paraguay-Argentina/Bolivia-Chile cayó en un 900 por ciento”, según el Informe 2020 del Observatorio del Narcotráfico del Ministerio Público de Chile.
La estructura de producción nacional de marihuana también cambió. Antes de la pandemia la actividad involucraba a pequeños cultivadores locales. Ahora las plantaciones utilizan técnicas de agricultura comercial para aumentar la producción, señaló InSight Crime.
“Hoy en día vemos que estos ‘narcoagricultores’ se han ido asociando principalmente en clanes familiares donde han ido formando una especie de cooperativa”, dijo a La Tercera Felipe Molina, subcomisario de la Brigada Antinarcóticos Metropolitana de la PDI. “[Eso] los lleva a trabajar de una manera consolidada, permitiéndoles una mayor producción de drogas”, completó el subcomisario Molina.