Centroamérica y el Caribe se preparan para detener el ébola

Por Dialogo
octubre 24, 2014




Las naciones centroamericanas están coordinando esfuerzos e intercambiando información para prevenir brotes del letal virus del Ébola.

Las autoridades de bienestar social de la región desarrollaron estrategias para combatir su expansión durante la 30a. Reunión del Sector Salud de Centroamérica y República Dominicana (RESSCAD), que tuvo lugar el 17 y 18 de octubre en San Salvador. En los meses anteriores, también habían conversado acerca de formas de detener el letal virus en varias videoconferencias. La preparación ha puesto al sector sanitario en buena posición para combatir el ébola de manera efectiva.

“Con lo que tenemos ahora, estamos preparados [para] evitar que una persona con los síntomas del virus ébola cause una epidemia”, comentó Ricardo Cea Rouanet, director del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) durante la conferencia de RESSCAD.

Aunque sigue existiendo un bajo riesgo de que el virus pudiera introducirse en la región, las autoridades sanitarias permanecen alertas y están tomando las medidas necesarias.

“Cada país debe tomar medidas dentro de su jurisdicción, con los recursos disponibles”, declaró Carissa Etienne, directora general de la Organización Panamericana de Salud (OPS), tras la inauguración de RESSCAD.

Recomendaciones para evitar un brote de ébola


Las recomendaciones de la OPS para la región incluyen la creación de un fondo de emergencia de ébola, vigilancia para detectar casos sospechosos en centros de salud, aislamiento para control de los pacientes, análisis de laboratorio de acuerdo a protocolos de seguridad biológica, y comunicación de riesgos tanto con el público como con los comunicadores en posición de hacer pública la información sobre la enfermedad.

El gobierno nicaragüense ya ha creado una oficina de emergencia para combatir la epidemia. Las autoridades sanitarias del país pondrán en cuarentena a cualquier persona que haya visitado en los últimos 30 días un país con casos de ébola confirmados; inmigrantes ilegales y otros que pudieran estar infectados también serán aislados. La cuarentena durará por un mínimo de 21 días, que es el periodo de incubación durante el cual los síntomas se harían visibles en una persona infectada.

“[El ébola es] una amenaza real para el mundo entero”, expresó Rosario Murillo, coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía de la nación, el 11 de octubre.

El plan de emergencia nicaragüense también recomienda controles sanitarios estrictos en 10 puntos sensibles de entrada al país. Uno de ellos es Peñas Blancas, en la frontera con Costa Rica, el cual es utilizado a veces por inmigrantes africanos para entrar en Nicaragua y continuar hacia los Estados Unidos. Otras medidas de emergencia incluyen el aislamiento de aviones con casos sospechosos de ébola y la prohibición de que la gente desembarque de navíos en los que se sospeche que hay alguien a bordo infectado con el virus.

Vigilancia del ébola en aeropuertos


Las autoridades de salud hondureñas han estado realizando sus propios preparativos. Para monitorear casos sospechosos de ébola, Honduras estableció la Oficina Sanitaria de Vigilancia Internacional (OSVI) en el Aeropuerto Internacional Toncontín en Tegucigalpa. También se instalarán oficinas similares en aeropuertos en las ciudades de San Pedro Sula, La Ceiba y Roatán. La iniciativa forma parte de un plan nacional de emergencia, según un comunicado de la OPS, que proporciona apoyo técnico a las autoridades de Honduras.

El gobierno guatemalteco también está trabajando para combatir el ébola en aeropuertos: ha instalado cámaras térmicas en el Aeropuerto Internacional de La Aurora, en la capital de la nación, para detectar la temperatura corporal de los pasajeros. Un equipo de agentes trabajará con el equipo 24 horas al día; si identifican a alguien con fiebre, revisarán el pasaporte de la persona para ver si ha estado en África, y luego los enviarán a un chequeo médico. Dependiendo del caso, el viajero puede tener ser puesto en cuarentena, indicó el Ministerio de Salud Pública de Guatemala.

“Consideramos que [el aeropuerto de La Aurora] es uno de los lugares con posibilidades más altas de ingreso de alguna persona que haya contraído el virus. Para ello estamos tomando medidas de control y atención básica”, señaló el Presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, durante una visita al aeropuerto para inspeccionar las cámaras de vigilancia el 13 de octubre.

Panamá y Costa Rica, listas para combatir el ébola


Mientras tanto, en Panamá y Costa Rica, las autoridades sanitarias también confían en que están listas para responder a casos de ébola.

El gobierno panameño asignó recientemente $10 millones (USD) para adaptar el sistema de salud para posibles casos de la enfermedad. El objetivo de las autoridades sanitarias es aislar a los pacientes a fin de que no presenten ningún riesgo para la comunidad, según un comunicado del Ministerio de Salud de Panamá.

“En Panamá, a pesar de ser un país de tránsito, las probabilidades de que una persona con Ébola llegue a nuestro territorio es bastante baja”, afirmó el ministro de Salud de Panamá, Francisco Javier Terrientes, durante una visita de trabajo a la ciudad de Metetí, en la provincia de Darién, el 16 de octubre. “Nuestros puertos, aeropuertos y fronteras están siendo vigiladas por personal de Salud, identificando a las personas que potencialmente sean sospechosos para descartar esa posibilidad”.

Costa Rica también ha hecho preparativos: invertir en equipo de seguridad biológica, designar centros de atención médica de referencia, mejorar protocolos de vigilancia, capacitar a técnicos médicos y realizar campañas de información pública.

“Costa Rica le ha hecho frente en el pasado a la epidemia del cólera, a la epidemia de H1N1, y a los brotes de dengue que, a pesar de presentar muchos casos, la letalidad es una de las más bajas en América Latina”, destacó María del Rocío Sáenz, presidenta de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). “Eso responde específicamente a los esfuerzos que se hacen para la detección temprana”.

Controles rigurosos en la República Dominicana y Surinam


Al igual que muchos de sus vecinos centroamericanos, la República Dominicana está trabajando para detener el ébola en sus fronteras. La nación ha adoptado una resolución oficial que prohíbe la “entrada al territorio nacional de las personas que en el plazo de 30 días previos hayan visitado cualquiera de los países afectados por casos endémicos de ébola, y aquellos nuevos países que la Organización Mundial de la Salud (OMS) identifique”.

La nación caribeña también requiere que los barcos y aerolíneas informen a empleados de puertos y aeropuertos sobre cualquier pasajero a bordo que haya visitado países afectados por la enfermedad durante el último mes. Toda persona que presente síntomas de la enfermedad, como fiebre, vómitos o dolores musculares será llevada a un centro médico “bien equipado”.

Surinam es otro país que prohíbe la entrada de viajeros que hayan visitado áreas de riesgo de ébola. Los extranjeros que hayan estado en Sierra Leona, Guinea, o Liberia hasta 21 días antes de la fecha de viaje tendrán prohibida la entrada al país a menos que presenten un certificado de reconocimiento internacional demostrando que no tienen la enfermedad. Los extranjeros que hayan estado en los países de riesgo y que ya hayan entrado a Surinam serán monitoreados o puestos en cuarentena por las autoridades sanitarias, según corresponda en cada caso.

Falsas alarmas


La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reportado más de 9.900 casos de infecciones de ébola. Más de 4.500 de esos pacientes han fallecido; casi todas las infecciones se produjeron en África Occidental. Sin embargo, a finales de octubre, el virus no ha llegado a Centroamérica a pesar de varias falsas alarmas.

Por ejemplo, en El Salvador, las autoridades sanitarias investigaron en las últimas semanas cuatro presuntos casos de ébola en personas procedentes de África. Las cuatro personas incluían a dos soldados salvadoreños que habían participado en una misión de paz en Liberia y dos monjas de la República Democrática del Congo.

Siguiendo los protocolos de la OMS, las autoridades sanitarias salvadoreñas pusieron en cuarentena a los soldados que regresaron en agosto y septiembre, y a las misioneras congoleñas en septiembre y octubre. Sin embargo, ninguno de los cuatro resultó infectado con ébola.





Las naciones centroamericanas están coordinando esfuerzos e intercambiando información para prevenir brotes del letal virus del Ébola.

Las autoridades de bienestar social de la región desarrollaron estrategias para combatir su expansión durante la 30a. Reunión del Sector Salud de Centroamérica y República Dominicana (RESSCAD), que tuvo lugar el 17 y 18 de octubre en San Salvador. En los meses anteriores, también habían conversado acerca de formas de detener el letal virus en varias videoconferencias. La preparación ha puesto al sector sanitario en buena posición para combatir el ébola de manera efectiva.

“Con lo que tenemos ahora, estamos preparados [para] evitar que una persona con los síntomas del virus ébola cause una epidemia”, comentó Ricardo Cea Rouanet, director del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) durante la conferencia de RESSCAD.

Aunque sigue existiendo un bajo riesgo de que el virus pudiera introducirse en la región, las autoridades sanitarias permanecen alertas y están tomando las medidas necesarias.

“Cada país debe tomar medidas dentro de su jurisdicción, con los recursos disponibles”, declaró Carissa Etienne, directora general de la Organización Panamericana de Salud (OPS), tras la inauguración de RESSCAD.

Recomendaciones para evitar un brote de ébola


Las recomendaciones de la OPS para la región incluyen la creación de un fondo de emergencia de ébola, vigilancia para detectar casos sospechosos en centros de salud, aislamiento para control de los pacientes, análisis de laboratorio de acuerdo a protocolos de seguridad biológica, y comunicación de riesgos tanto con el público como con los comunicadores en posición de hacer pública la información sobre la enfermedad.

El gobierno nicaragüense ya ha creado una oficina de emergencia para combatir la epidemia. Las autoridades sanitarias del país pondrán en cuarentena a cualquier persona que haya visitado en los últimos 30 días un país con casos de ébola confirmados; inmigrantes ilegales y otros que pudieran estar infectados también serán aislados. La cuarentena durará por un mínimo de 21 días, que es el periodo de incubación durante el cual los síntomas se harían visibles en una persona infectada.

“[El ébola es] una amenaza real para el mundo entero”, expresó Rosario Murillo, coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía de la nación, el 11 de octubre.

El plan de emergencia nicaragüense también recomienda controles sanitarios estrictos en 10 puntos sensibles de entrada al país. Uno de ellos es Peñas Blancas, en la frontera con Costa Rica, el cual es utilizado a veces por inmigrantes africanos para entrar en Nicaragua y continuar hacia los Estados Unidos. Otras medidas de emergencia incluyen el aislamiento de aviones con casos sospechosos de ébola y la prohibición de que la gente desembarque de navíos en los que se sospeche que hay alguien a bordo infectado con el virus.

Vigilancia del ébola en aeropuertos


Las autoridades de salud hondureñas han estado realizando sus propios preparativos. Para monitorear casos sospechosos de ébola, Honduras estableció la Oficina Sanitaria de Vigilancia Internacional (OSVI) en el Aeropuerto Internacional Toncontín en Tegucigalpa. También se instalarán oficinas similares en aeropuertos en las ciudades de San Pedro Sula, La Ceiba y Roatán. La iniciativa forma parte de un plan nacional de emergencia, según un comunicado de la OPS, que proporciona apoyo técnico a las autoridades de Honduras.

El gobierno guatemalteco también está trabajando para combatir el ébola en aeropuertos: ha instalado cámaras térmicas en el Aeropuerto Internacional de La Aurora, en la capital de la nación, para detectar la temperatura corporal de los pasajeros. Un equipo de agentes trabajará con el equipo 24 horas al día; si identifican a alguien con fiebre, revisarán el pasaporte de la persona para ver si ha estado en África, y luego los enviarán a un chequeo médico. Dependiendo del caso, el viajero puede tener ser puesto en cuarentena, indicó el Ministerio de Salud Pública de Guatemala.

“Consideramos que [el aeropuerto de La Aurora] es uno de los lugares con posibilidades más altas de ingreso de alguna persona que haya contraído el virus. Para ello estamos tomando medidas de control y atención básica”, señaló el Presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, durante una visita al aeropuerto para inspeccionar las cámaras de vigilancia el 13 de octubre.

Panamá y Costa Rica, listas para combatir el ébola


Mientras tanto, en Panamá y Costa Rica, las autoridades sanitarias también confían en que están listas para responder a casos de ébola.

El gobierno panameño asignó recientemente $10 millones (USD) para adaptar el sistema de salud para posibles casos de la enfermedad. El objetivo de las autoridades sanitarias es aislar a los pacientes a fin de que no presenten ningún riesgo para la comunidad, según un comunicado del Ministerio de Salud de Panamá.

“En Panamá, a pesar de ser un país de tránsito, las probabilidades de que una persona con Ébola llegue a nuestro territorio es bastante baja”, afirmó el ministro de Salud de Panamá, Francisco Javier Terrientes, durante una visita de trabajo a la ciudad de Metetí, en la provincia de Darién, el 16 de octubre. “Nuestros puertos, aeropuertos y fronteras están siendo vigiladas por personal de Salud, identificando a las personas que potencialmente sean sospechosos para descartar esa posibilidad”.

Costa Rica también ha hecho preparativos: invertir en equipo de seguridad biológica, designar centros de atención médica de referencia, mejorar protocolos de vigilancia, capacitar a técnicos médicos y realizar campañas de información pública.

“Costa Rica le ha hecho frente en el pasado a la epidemia del cólera, a la epidemia de H1N1, y a los brotes de dengue que, a pesar de presentar muchos casos, la letalidad es una de las más bajas en América Latina”, destacó María del Rocío Sáenz, presidenta de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). “Eso responde específicamente a los esfuerzos que se hacen para la detección temprana”.

Controles rigurosos en la República Dominicana y Surinam


Al igual que muchos de sus vecinos centroamericanos, la República Dominicana está trabajando para detener el ébola en sus fronteras. La nación ha adoptado una resolución oficial que prohíbe la “entrada al territorio nacional de las personas que en el plazo de 30 días previos hayan visitado cualquiera de los países afectados por casos endémicos de ébola, y aquellos nuevos países que la Organización Mundial de la Salud (OMS) identifique”.

La nación caribeña también requiere que los barcos y aerolíneas informen a empleados de puertos y aeropuertos sobre cualquier pasajero a bordo que haya visitado países afectados por la enfermedad durante el último mes. Toda persona que presente síntomas de la enfermedad, como fiebre, vómitos o dolores musculares será llevada a un centro médico “bien equipado”.

Surinam es otro país que prohíbe la entrada de viajeros que hayan visitado áreas de riesgo de ébola. Los extranjeros que hayan estado en Sierra Leona, Guinea, o Liberia hasta 21 días antes de la fecha de viaje tendrán prohibida la entrada al país a menos que presenten un certificado de reconocimiento internacional demostrando que no tienen la enfermedad. Los extranjeros que hayan estado en los países de riesgo y que ya hayan entrado a Surinam serán monitoreados o puestos en cuarentena por las autoridades sanitarias, según corresponda en cada caso.

Falsas alarmas


La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reportado más de 9.900 casos de infecciones de ébola. Más de 4.500 de esos pacientes han fallecido; casi todas las infecciones se produjeron en África Occidental. Sin embargo, a finales de octubre, el virus no ha llegado a Centroamérica a pesar de varias falsas alarmas.

Por ejemplo, en El Salvador, las autoridades sanitarias investigaron en las últimas semanas cuatro presuntos casos de ébola en personas procedentes de África. Las cuatro personas incluían a dos soldados salvadoreños que habían participado en una misión de paz en Liberia y dos monjas de la República Democrática del Congo.

Siguiendo los protocolos de la OMS, las autoridades sanitarias salvadoreñas pusieron en cuarentena a los soldados que regresaron en agosto y septiembre, y a las misioneras congoleñas en septiembre y octubre. Sin embargo, ninguno de los cuatro resultó infectado con ébola.


Felicito esta proteccion, a nivel internacional, esa es la proatividad humanas de los lideres de este planeta. Creo,quedebe, chequiarse, con cuidados las exportaciones de productos de y objetos o articulos traidos, de esos paises infectados, y que deben iginizarse, porque esos chequeos no debe ser solamentes a los humanos, las correspondencias y los expresos aereos de articulos, las pacas de ropas y tener equipos especiales, de igienizacion sanitarias, carnes estrangeras, etc, etc., y los cientificos medico, crear una crema especial para lapiar anti-infecion contagiosa, saludar, como los japones, solo con una inclinacion de la cabeza, no saludar con las manos, evitar contactos fisicos. y que DIOS, PROTEJA ESTE PLANETA CON UN MANTO DE PROTECION A NUESTRO PROJIMO DE AFRICA, Y TODOS LOS PAISES DEL MUNDO. GRACIAS POR PERMITIRME UNA OPINION, LO APLAUDO.
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