Autoridades caribeñas piden programas de tratamiento para combatir el uso indebido de drogas

Caribbean Officials Urge Treatment Programs to Combat Drug Abuse

Por Dialogo
marzo 26, 2012



El creciente problema del narcotráfico en el
Caribe podría ser mitigado a través de mejores programas de tratamiento para
los adictos, sostiene el asesor de salud pública regional Marcus Day. Esto
reduciría también el hacinamiento en las cárceles, en las que del 60 al 70
por ciento de los reclusos están encerrados por posesión de drogas o delitos
menores relacionados con las drogas.
Debido en parte a la explosión del uso de
cocaína crack desde mediados de la década de 1980, cuando los traficantes
comenzaron a pagar a sus representantes locales en especie, los sistemas de
Justicia Penal en todo el Caribe han sido inundados con casos de drogas,
sostuvo Day, director del Instituto de tratamiento contra el alcohol y las
drogas del Caribe de Santa Lucía.
"Algunos usuarios de drogas se dedican a
actividades criminales para sostenerse el uso de drogas. Si se les quita la
utilización de drogas, la delincuencia desaparece. Otros usuarios serán
criminales, ya sea que usen drogas o no", afirmó Day, cuyo instituto
fue establecido en 2004. T
Los verdaderos delincuentes pertenecen a un
entorno de prisión donde se aplican medidas punitivas, expresó Day, quien es
consejero de la Asociación de directores de servicios penitenciarios y
correccionales del Caribe. Por otro lado, los adictos no violentos que
sostienen su adicción a través de robos de menor cuantía deben ser colocados
en programas de tratamiento y reintegrados, quizás a través de un centro de
reinserción social, agregó.
"Tienes que ser capaz de suministrarles a
las personas una intervención en el ciclo de delincuencia y drogadicción en
el que están", indicó Day. Señaló que al menos el 60 por ciento de los
adictos tienen una enfermedad psiquiátrica concurrente, lo que hace que sea
un argumento más convincente para los programas de prevención y tratamiento.
"Si no se tratan los problemas psiquiátricos, no se llega al problema
real. El uso de drogas es sólo un síntoma".

Las actitudes oficiales cambian lentamente en toda la región

En Granada, las autoridades tenían como
objetivo un mayor equilibrio entre el procesamiento y el tratamiento. Pero
ese programa terminó en 2004 después de que el huracán Iván destruyó el
único centro de tratamiento contra las drogas de la isla, sostuvo Dave
Alexander, director del Consejo Nacional de Granada sobre Fiscalización de
Drogas. Desde entonces, los magistrados no han tenido la opción de enviar a
los delincuentes menores de drogas a tratamiento, y los planes para
reconstruir el centro de tratamiento permanecen en el aire.
Alexander indicó que a los granadinos les
resulta fácil distinguir entre los simplemente adictos y los verdaderos
criminales, debido a que la isla sólo tiene 105.000 habitantes.
"Básicamente conocemos a todo el
mundo", señaló. "Es relativamente fácil para nosotros saber quién
es un criminal endurecido y quién está comenzando en la delincuencia".

En Barbados, a medida que crece la
concientización oficial sobre los problemas sociales asociados con la
adicción a las drogas, los magistrados han tendido a ser más abiertos a
tratar a los delincuentes en lugar de castigarlos, sostuvo Jonathan
Yearwood, portavoz del Consejo nacional sobre abuso de sustancias.
"Ha habido un movimiento hacia una
respuesta de tratamiento para que las autoridades de la justicia penal
tengan opciones respecto a dónde enviar a los delincuentes" indicó.


Demasiada cocaína, en todas partes

A mediados de la década de 1980 los
traficantes de drogas comenzaron a saturar el Caribe, el cual anteriormente
era sólo una ruta comercial a los Estados Unidos y Europa, con más cocaína
de la que podían inhalar los usuarios relativamente prósperos de la variedad
de polvo.
"He oído hablar de fiestas en barrios
ricos donde literalmente había montículos de cocaína sobre las mesas",
afirmó Day.
El exceso de oferta les dio a los
intermediarios basados en la isla la motivación para crear un mercado para
un producto más asequible. Esto originó la crisis creada por la cocaína
crack relativamente barata en todo el Caribe.
De acuerdo con la Oficina de las Naciones
Unidas contra la Droga y el Delito, en 2009 entre 110.000 y 330.000 personas
en el Caribe usaron cocaína, aproximadamente 1,2 por ciento de la población.
Esto en comparación con los 440.000 a dos millones de personas que utilizan
marihuana, señaló la UNODC.
Aunque el número de usuarios de crack es
relativamente pequeño, esa droga ha tenido un efectivo negativo
desproporcionadamente alto sobre la sociedad de la isla debido a la
violencia armada y otros delitos relacionados con su tráfico. En San
Cristóbal & Nieves, por ejemplo, la tasa de homicidios asciende ahora a
64 por cada 100.000 habitantes, casi tan alta como en El Salvador y superior
a la de Guatemala, indicó la UNODC.

Tratar a las víctimas de la droga en lugar de castigarlas

En general, la respuesta de las autoridades ha
sido fuerte en cuanto a la justicia penal y débil en cuanto a la salud
pública, afirmó Day, lo cual crea circunstancias en las que los ciclos de
drogadicción y delincuencia son ininterrumpidos. Esto conduce a elevados
índices de delincuencia, que a su vez alimentan el malestar social, agregó.

"Necesitamos modelos de comunidades
terapéuticas con buenos programas de integración que pongan en práctica
apoyos sociales," sostuvo Day.
Mientras que los defensores de la prevención
y el tratamiento han pasado tiempos difíciles vendiendo su punto de vista a
un público dispuesto a ser "suave con la delincuencia", una amarga
ironía es que en algunas islas los adictos son encerrados, mientras que los
distribuidores de drogas que están en la jerarquía superior del negocio del
tráfico de drogas y que no necesariamente usan drogas, a menudo no reciben
ningún castigo debido a la corrupción y la influencia económica.
La pobreza es otro factor que contribuye a la
adicción entre los niños que a veces sienten que no tienen nada más por qué
vivir, expresó Day. Afirmó que una reducción en la ayuda extranjera para el
Caribe Oriental se ha traducido en una reducción correspondiente en los
servicios sociales, lo cual contribuye a crear un caldero de problemas
sociales y económicos en los que puede reproducirse la adicción.
Otro obstáculo a la rehabilitación, agregó
Day, es la falta de un sustituto de la cocaína de la variedad de polvo o
crack. En definitiva, sostuvo el experto, un enfoque en la rehabilitación
requiere que se ofrezcan alternativas a los adictos.
"Nuestro trabajo", dijo, "es
mantener a las personas vivas hasta que puedan ayudarse a sí mismas".

La droga y el alcohol destruyen nuestra esperanza. Buen blog
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