Militar brasileña recibió premio inédito de la ONU y regresa a Brasil

La Capitán de Corbeta de la Marina de Brasil (MB) Márcia Andrade Braga, primera brasileña en recibir el premio Defensora Militar de la Igualdad de Género, otorgado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ya está de regreso en su país.
Taciana Moury / Diálogo | 21 agosto 2019

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La Capitán de Corbeta de la Marina de Brasil Márcia Andrade Braga implementó una perspectiva de género en el componente militar de MINUSCA. (Foto: Organización de las Naciones Unidas)

Desde principios de julio, las autoridades asignaron a la oficial al Centro de Instrucción Almirante Sylvio de Camargo, en Río de Janeiro y se desempeñará en la Escuela de Operaciones de Paz Naval, que se encarga de la preparación de militares de la MB que participan en operaciones de paz de la ONU y de los compromisos internacionales firmados por la MB.

La interacción con los niños fue una de las actividades que promovió la Cap. de Corb. Márcia durante la misión. (Foto: Organización de las Naciones Unidas)

El premio, que entregó el Secretario General de la ONU António Guterres, el 29 de marzo de 2019, fue resultado del trabajo realizado como asesora militar de género en la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Centroafricana (MINUSCA en francés). La oficial permaneció en la República Centroafricana (RCA) desde abril de 2018 hasta abril de 2019.

En una entrevista con Diálogo, la Cap. de Corb. Márcia dijo que el premio era producto del empeño que había puesto durante su trabajo en MINUSCA. “Fue una lucha personal. Nunca le puse tanta dedicación a algo como a la protección de civiles”, dijo. “No podría cerrar el ciclo de mi misión en la RCA de una mejor manera. Que reconozcan mi trabajo es muy bueno, pero que sea a nivel internacional es algo que no me imaginaba ni en sueños”.

La oficial también recibió la Medalla de la Victoria, del Ministerio de Defensa, que le otorgó el presidente de la República Jair Bolsonaro, el 5 de abril de 2019.  “Esto muestra que Brasil, al igual que la ONU, reconoce la importancia de la cuestión de género en la protección a civiles”, dijo la Cap. de Corb. Márcia.

El objetivo de su misión fue emplear la perspectiva de género dentro del componente militar, para evitar las violaciones a los derechos humanos. Hasta el momento no había una actividad así en MINUSCA. “He elaborado un plan de acción desde cero, abordando desde la dotación de personal hasta el compromiso con la población local”.

Según la Cap. de Corb Márcia, se definieron cinco pasos en la línea de acción: formación de la fuerza de trabajo; entrenamiento de militares, incluyendo la visita a sectores y batallones para explicar la importancia del empleo de la perspectiva de género en el día a día de su trabajo; búsqueda de información; inserción de la perspectiva de género en los documentos y las órdenes de la misión; por último, entrenamiento y aplicación en el terreno junto a las comunidades.  “Fue un ciclo completo. Tuve la alegría de ver equipos mixtos, de hombres y mujeres trabajando para la protección de civiles”, destacó.

La Cap. de Corb. Márcia recibió el premio de manos del Secretario General de la ONU António Guterres. (Foto: Organización de las Naciones Unidas)

Conocimiento del terreno

Una parte fundamental del trabajo que desarrolló la Cap. de Corb. Márcia fue dimensionar y comprender zonas más sensibles de la región en donde estaban los grupos. El objetivo era documentar las características del terreno para asesorar a los comandantes militares sobre el mejor posicionamiento de tropas.

“El asesor de género debe estar en el terreno, junto a la población y al contingente, no en un escritorio”, afirmó. “Si sé que en un área hay grupos armados que reclutan niños; debo reforzar mi atención diaria a los niños, comprender cómo ocurren las violaciones y alertar a las tropas si hay que intervenir”.

Además, se realizaron actividades para la comunidad local y proyectos con el objetivo de reducir las amenazas. “Puedo asegurar que cuando hay militares en el lugar logramos evitar las violaciones. La patrulla, que generalmente está formada por hombres y mujeres comprometidos que escuchan a la comunidad, ha realizado un trabajo clave en la protección de civiles”.

Entre las principales dificultades que enfrentó la Cap. de Corb. Márcia estuvo el bajo número de mujeres con presencia en MINUSCA. “Solo había un 3,7 por ciento de mujeres. La media en las misiones es del 4 por ciento, incluyendo observadores militares, personal de equipo y tropas. [Es una] cantidad muy baja, si tenemos en cuenta lo importantes que son las patrullas mixtas para que trabajen con mujeres, principalmente con aquellas que fueron víctimas de violencia sexual”, destacó. “El tema del idioma fue otro obstáculo para acercarnos a la comunidad. Había batallones que no hablaban francés, idioma predominante en la región”.

A pesar de los desafíos que implica el trabajo en una misión de la ONU, la Cap. de Corb. Márcia sostiene que es una experiencia inolvidable. “Ante cada dificultad, tengo más fuerza para seguir luchando y ayudar a las personas. Nunca fui tan feliz en mi vida. Extraño África, ahora es parte de mí, parte de mi historia”, finalizó.

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