Marina de Brasil entrena 2.250 militares en región amazónica

La Operación Ribeirex se realiza anualmente e integra a militares del norte de Brasil en ejercicios de seguridad y defensa de las aguas y tierra de la Amazonia.
Andréa Barretto/Diálogo | 23 junio 2017

Capacitación y Desarrollo

Los comandos de los distritos navales 4 y 9 de la Marina de Brasil realizan anualmente la Operación Ribeirex, que incluye el entrenamiento de desembarque y de control del tráfico fluvial en la región amazónica. (Foto: Marinero Primero Jhoni Saulo da Silva Guimarães, Marina de Brasil)

Las corrientes fluviales y los regímenes de trasbordes de los ríos de la Amazonia son algunos de los aspectos que particularizan la actuación de la Marina de Brasil en esa región, sin mencionar la naturaleza y la configuración de las orillas terrestres, la presencia de obstáculos naturales sumergidos o flotantes en las aguas y la existencia de animales venenosos y enfermedades tropicales. “Todo eso puede restringir la movilidad de las fuerzas navales en las vías acuáticas, además de exigir medidas adicionales de planificación, vacunación y adiestramiento en primeros auxilios”, declaró el Teniente Coronel Robson Clair da Silva, comandante del 2.º Batallón de Operaciones Ribereñas, unidad subordinada al Comando del 4.º Distrito Naval.

La operación prevé también ejercicios de primeros auxilios y el simulacro del desplazamiento de heridos hacia un lugar adecuado. (Foto: Marinero Primero Jhoni Saulo da Silva Guimarães, Marina de Brasil)

Para mantener sus tropas preparadas para actuar en ese ambiente, los comandos de los distritos navales 4 y 9 realizan anualmente la Operación Ribeirex. Juntas, las dos unidades abarcan casi todos los estados del norte brasileño, a excepción de Tocantins, y dos estados del nordeste (Maranhão y Piauí).

En 2017 la operación se llevó a cabo en dos localidades cercanas a la ciudad de Santarém, en el estado de Pará, con la participación de 2.250 militares de los dos comandos, entre los cuales 200 eran infantes de marina del 2.º Batallón de Operaciones Ribereñas, que se encuentra en Belém, Pará. En la primera etapa del ejercicio, ejecutada entre los días 25 y 27 de abril, el objetivo fue embarcar a los infantes de marina, que saldrían de Belém hacia Santarém, adonde también se desplazaron los ocho buques empleados en el entrenamiento.

Durante todo el tránsito hacia el área de la operación la tripulación realizó actividades a bordo, como combate a incendios, control de reparaciones en los buques y estudios de navegación. “Los adiestramientos de navegación tienen el objetivo de familiarizar a los oficiales de maniobras con las peculiaridades de la navegación en ríos de la Amazonia, caudalosos y con bancos que cambian de posición con mucha frecuencia”, explicó el Capitán de Navío Ricardo Jacques Ferreira, comandante de la Agrupación de Patrulla Naval del Norte, unidad subordinada al Comando del 4.º Distrito Naval.

Asimismo, en ese período se desarrollaron algunos ejercicios que incluyeron el lanzamiento de las embarcaciones de apoyo que se usarían en la segunda etapa de la Operación Ribeirex. “El objetivo de toda la primera etapa fue elevar el grado de adiestramiento de los buques para operar en grupos de trabajo, de manera tal que se aumente su eficiencia durante la realización de la segunda etapa de la operación, cuando se llevó a cabo la operación ribereña propiamente dicha”, contó el Cap. de Nav. Ferreira.

Desembarque ribereño

Mientras se dirigían al área donde se realizaría la operación ribereña, los militares participaron en ejercicios a bordo de las embarcaciones, como la realización de estudios de navegación y la reparación de averías. (Foto: Marinero Primero Jhoni Saulo da Silva Guimarães, Marina de Brasil)

La segunda etapa de la operación, que duró del 28 de abril al 1.º de mayo, tuvo dos enfoques: el ejercicio del desembarque ribereño y el control del tráfico en el río Amazonas. En el desembarque las tropas de infantes de marina dejaron los buques para avanzar hacia el territorio a orillas del río, con el fin de conquistar el espacio y mantener los objetivos determinados para cada grupo participante. “Esa actividad exige un elevado grado de coordinación, control y rapidez para que se ejecute de una manera eficaz y segura”, explicó el Tte. Cnel. Clair.

Durante el ejercicio los militares tuvieron además el desafío de simular la llamada “evacuación de bajas”, teniendo que dar cuenta de procedimientos de primeros auxilios y el desplazamiento del participante “afectado” hacia clínicas mejor equipadas. El lugar elegido para la operación ribereña fue los alrededores del Lago Grande do Curuai, un lago de aguas turbias como las del río Amazonas, al que se conecta al norte de Santarém. “Se eligió el área de operación por las características naturales de la zona, considerándose un régimen de transborde del río Amazonas”, dijo el Cap. de Nav. Ferreira

Además de las embarcaciones, se usó un helicóptero Esquilo (UH-12) del 3.er Escuadrón de Helicópteros de Empleo General de la Marina como apoyo a la operación. “La unión entre los medios y las tropas de los dos comandos proporcionó un aumento de la interoperabilidad y del conocimiento mutuo de las capacidades y limitaciones en operaciones”, evaluó el Cap. de Nav. Ferreira.

El Tte. Cnel. Clair también consideró positivos los resultados de la edición 2017 de la Operación Ribeirex. “Considero que la operación obtuvo un éxito completo, ya que se pudo mantener un alto nivel en la preparación de las tropas de la Marina en la región amazónica, sin que haya ocurrido ningún incidente que comprometa la seguridad del personal ni del material”. Asimismo, señaló otro punto: “También fue importante que los infantes de marina pudieran experimentar las características de nuestra Amazonia.”

Control del tráfico fluvial

El control del tráfico fluvial atiende a las responsabilidades de la Marina de promover la seguridad de la navegación, la prevención de la contaminación hídrica y la protección de los que usan el agua en su vida cotidiana, acciones que se vuelven más complejas debido a las características amazónicas. Uno de esos factores es el ancho del río Amazonas, según el Cap. de Nav. Ferreira También comentó sobre la existencia de agujeros y lagos en la región, un hecho que exige que los militares diversifiquen las maneras de realizar el control del tráfico fluvial, buscando nuevas estrategias de actuación y ampliando la capacidad de la presencia de la Marina.

De modo general, operaciones como la Ribeirex se orientan por una determinación constitucional. “Las Fuerzas Armadas, según el artículo 142 de la Constitución Federal de 1988, se destinan a la defensa de la patria, a la garantía de los poderes constitucionales y, por iniciativa de cualquiera de ellos, a la ley y el orden”, afirmó el Tte. Cnel. Clair. “Para la defensa de la patria las Fuerzas Armadas tienen que estar bien adiestradas y tener credibilidad de empleo, capaces de oponerse con rapidez y éxito a una agresión. Por ende, solo con un adiestramiento continuo, que se obtiene en los entrenamientos internos y en operaciones como Ribeirex, nos podemos capacitar para cumplir nuestro papel constitucional y disuadir una amenaza interna o externa”, concluyó el Tte. Cnel. Clair.

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