Marina de Brasil realiza Operación Aspirantex 2018

Brazilian Navy Conducts Operation Aspirantex 2018

Por Taciana Moury/Diálogo
marzo 12, 2018

Los cadetes de la Escuela Naval de la Marina de Brasil se reunieron 21 días durante el mes de enero, para llevar a cabo la Operación Aspirantex 2018. El ejercicio contó con un total de 1336 militares, entre los cuales 207 eran cadetes de la Escuela Naval, y tuvo como objetivo perfeccionar el adiestramiento de los recursos navales y aeronavales, además de familiarizar a los alumnos con la vida en el mar.

De acuerdo con el Contraalmirante de la Marina de Brasil (MB) Fernando Ranauro Cozzolino, comandante de la 2.ª División de Escuadra y líder del Grupo de Tarea de Aspirantex 2018, los buques salieron de la Base Naval de Río de Janeiro hacia el Puerto de Montevideo, Uruguay, al Puerto de Mar Del Plata, Argentina, y a las ciudades de Río Grande y Itajaí, en Río Grande del Sur, Brasil. “La operación también ayudó a la orientación de los 168 cadetes que cursan el 2.º año de la escuela, para la elección del cuerpo (Armada, Intendencia e Infantería de Marina) y a su opción de especialidad militar (mecánica, electrónica y sistemas de armas)”, afirmó el Contralmte. Cozzolino.

Durante el período del 12 de enero al 1.º de febrero se realizaron ejercicios militares tales como operaciones con aeronaves, reabastecimiento de combustible en el mar y maniobras tácticas entre las embarcaciones. Los participantes también realizaron ejercicios de tiro, ejercicios de combate de incendios, navegación en canales desminados, transferencia de carga ligera diurna y nocturna, fast rope usado para el desembarque rápido de combatientes, inspección y retención de prisioneros, así como el desplazamiento en tierra y aire bajo amenazas.

“Participaron en la operación este año [2018] los buques de la [2.a] División de Escuadra; el buque de desembarque de vehículos de combate (NDCC en portugués) Almirante Saboia; el buque de desembarque multipropósito (NDM en portugués) Bahía; la fragata Unión; la fragata Liberal; el buque tanque Almirante Gastão Motta y los buques patrulla Guaporé y Benevente,”, reveló el Contralmte. Cozzolino. Asimismo, agregó que la Operación Aspirantex 2018 contó también con el empleo de seis aeronaves de la MB, como el helicóptero antisubmarino Seahawk S-70B (llamado SH-16 en el servicio brasileño), helicópteros UH-15 y UH-12/13, además de una aeronave de interceptación y ataque A-4 Skyhawk (llamada AF-1 en el servicio brasileño). La Fuerza Aérea Brasileña también estuvo presente con seis aeronaves, dos aeronaves de patrulla P-95 y cuatro aeronaves de ataque A-1.

La experiencia en el mar

El Contralmte. Cozzolino relató que durante las operaciones realizadas los cadetes pudieron experimentar lo que aprendieron en el salón de clases. “Perfeccionar el sentimiento marinero y conocer la rutina de los buques de la escuadra brasileña son algunos de los beneficios del adiestramiento”, aseguró.

Resaltó además la importancia de la visita de los alumnos a un puerto extranjero, con el propósito de observar cómo se realiza la operación en aguas y puertos internacionales. “Conviven con normas, condiciones, idiomas y costumbres distintas a las de Brasil, lo que lleva al conocimiento de nuevas culturas, así como al fortalecimiento de los lazos de cooperación y de amistad, factores esenciales para la garantía de la seguridad regional”, destacó.

Además de los ejercicios militares, durante la Operación Aspirantex 2018 los alumnos de la Escuela Naval pudieron asistir a conferencias y convivir con los militares de las distintas divisiones de los buques. “Tuvieron contacto directo con los soldados, los oficiales e incluso con los comandantes de las embarcaciones; pudieron comprobar la importancia de cada militar en la conducción de un recurso naval en una operación en el mar”, explicó el Contralmte. Cozzolino.

“El gran desafío para la realización de esta operación es la complejidad logística derivada de la necesidad de distribuir y acomodar a los cadetes en los buques, así como de proveerles la comodidad necesaria para los 21 días de duración de la comisión”, reveló el Contralmte. Cozzolino. El oficial también destacó la importancia del uso de buques con una capacidad de transporte de infantes de marina, como el NDCC Almirante Saboia y el NDM Bahia, para la viabilidad y el éxito de la operación.

Cuerpo femenino presente

En la Operación Aspirantex 2018 participaron seis cadetes del cuerpo femenino, que se embarcaron por primera vez en el NDM Bahía y no en el NDCC Almirante Saboia, como sucedió en los años anteriores. Para la Cadete Lara Corrêa de Oliveira, del 3.º año, la experiencia comprobó que es totalmente posible que haya mujeres a bordo.

La Cadete Lara Corrêa relató a Diálogo que la operación les permitió ver cómo es la vida del oficial intendente embarcado. “Participamos en ejercicios como el Light Line, un adiestramiento que se realiza entre dos buques, en el que se lanza un cable entre las proas de los buques en movimiento y se transfiere carga ligera. En ese caso, dos buques se acercan y mantienen el mismo rumbo y velocidad; a continuación se pasa un cable para evitar que cambie la distancia (ya que funciona como una regla), para después empezar la transferencia de carga con un trolley, que es un tipo de carretilla”, recordó.

“La principal lección de Aspirantex fue el fortalecimiento del liderazgo mediante el ejemplo, por el contacto que tuvimos con los oficiales y soldados”, relató la Asp. Lara Corrêa. La alumna participó también en ejercicios tales como transferencia de gasolina en el mar, control de averías, vuelo de helicóptero y conferencias con los oficiales embarcados.

Durante los días en el mar los cadetes del 4.º año siguieron la rutina de un oficial de su misma especialidad. El Cadete Rodrigo José Tavares Cavalcante estuvo al lado del encargado del control de averías. “Se simuló un incendio en un compartimiento determinado. Después de que la persona que descubre el siniestro informa el tipo de incendio, si hay heridos, y dónde sucedió el incidente simulado, se cumplen distintos procedimientos de seguridad hasta que se hace el combate del incendio propiamente dicho. El encargado del control de averías, como su propio nombre lo dice, tiene todo el control de la situación y exige la participación de los equipos, que tienen que estar bien adiestrados para que todo se lleve a cabo de una forma que proteja tanto al personal como el material”, relató.

“La Operación Aspirantex le permite al alumno tener contacto desde más temprano con la vida a bordo, pasar por las privaciones de la vida en el mar, tomarle gusto a las operaciones marineras, cosas que no pueden aprenderse en el aula”, reveló a Diálogo el Cadete Rodrigo Tavares. “La principal lección que aprendemos es que tenemos que estar siempre listos, no solo para lo previsible. Y para eso hace falta mucha dedicación, empeño y amor a la profesión”, concluyó.
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