Marina de Brasil reúne infanterías de marina de Brasil y países amigos

La Operación Formosa contó con la participación de cerca de 1.700 militares que llevaron a cabo actividades complejas, con el uso de municiones reales en todos los armamentos.
Andréa Barretto/Diálogo | 6 diciembre 2017

La edición 2017 de la Operación Formosa contó con aproximadamente 1.700 participantes, entre brasileños y extranjeros, y el empleo de decenas de equipos militares. (Foto: Cuerpo de Infantería de Marina de Brasil)

Situado en un clima seco y con temperaturas elevadas, el Campo de Instrucción de Formosa se encuentra en el estado de Goiás (a 100 kilómetros de Brasília), en la zona central de Brasil. En ese paisaje casi desértico se lleva a cabo anualmente la Operación Formosa, el mayor adiestramiento realizado por la Fuerza de Infantes de Marina (FFE, en su sigla en portugués) de la Marina de Brasil (MB).

En la operación se usaron todos los tipos de armamentos existentes en el arsenal del Cuerpo de Infantería de Marina de Brasil, siempre con municiones reales. (Foto: Cuerpo de Infantería de Marina de Brasil)

Uno de los principales objetivos de la operación es poner a prueba “la capacidad logística de la Fuerza de Infantes de Marina y la solidez del infante de marina”, explicó el Teniente Coronel del Cuerpo de Infantería de Marina (CFN, por su sigla en portugués) de Brasil Helcio Blacker Espozel Junior, oficial de Operaciones del Comando de la FFE. Se eligió el Campo de Formosa por tener un entorno de clima austero y porque se encuentra lejos de la sede de la FFE ubicada en Río de Janeiro.

Asimismo, el ejercicio tiene como objetivo desarrollar misiones en las que intervenga un número elevado de militares, que se adiestrarán en las técnicas de tiro de la mayor variedad de armamentos posible. La edición 2017 de la Operación Formosa se realizó entre el 4 y el 16 de octubre e involucró aproximadamente a 1.700 militares. Esa cifra incluye profesionales de la MB, dos militares de la Fuerza Aérea de Brasil y 15 militares extranjeros provenientes de los Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Colombia, Paraguay, Perú y Francia.

Participación extranjera

Los oficiales extranjeros actuaron como observadores del ejercicio, intercambiando experiencias en los sectores en los que tenían experiencia. Los militares estadounidenses fueron la excepción, pues  participaron activamente en “la planificación y desarrollo de los batallones de Artillería, de Control Aéreo Táctico y de Defensa Aérea del CFN de Brasil, además de que contribuyeron con la unidad médica expedicionaria”, dijo el Capitán del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. José M. Negrete, oficial de relaciones públicas del Cuerpo de las Fuerzas de Infantería de Marina de los EE. UU., Sur.

Los Estados Unidos están presentes en la Operación Formosa desde 2013 y cada año mandan entre seis y 20 participantes. “Consideramos que esta operación es una excelente oportunidad para que el Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. construya una mejor capacidad e interoperabilidad con Brasil, a la vez que fortalece el estado de preparación de las dos fuerzas”, subrayó el Cap. Negrete.

El Cap. Negrete también destacó los factores que reafirman la importancia del trabajo conjunto entre países del continente americano. “Los patrones climáticos devastadores han tenido un impacto significativo en toda la zona a lo largo de los últimos años, y pusieron de manifiesto la necesidad de realizar esfuerzos de socorro coordinados”, declaró el Cap. Negrete. “Por esa razón seguimos mejorando nuestra integración con las fuerzas brasileñas por medio de ejercicios como la Operación Formosa”.

La operación estaba equipada con un hospital de campaña, uno de los sectores en los que colaboraron los militares del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. (Foto: Cuerpo de Infantería de Marina de Brasil)

Desplazamiento y demostración

El viaje entre la base de la FFE en Río de Janeiro y el Campo de Instrucción Formosa se considera la primera etapa de la operación. En 2017 se hizo el recorrido de 1.600 km en cuatro días. A lo largo del camino había puntos de descanso y tres destacamentos de servicios de apoyo al combate, que se encargan de efectuar el mantenimiento necesario de los medios desplazados.

Ya en Formosa, los tres primeros días de operación fueron dedicados a adiestramientos dirigidos a la etapa final del ejercicio, que consiste en el desarrollo del denominado tema táctico, en el que los participantes deben poner su conocimiento en acción simulando una situación real. Luego se realizó una demostración operativa para exponer al público externo –militares y periodistas, entre otros–, un resumen de lo que sucede durante la Operación Formosa.

Durante más de tres días los militares se ocuparon del campo de combate. Teniendo como base el contexto de una operación anfibia, la misión de los equipos era de resolver el problema que habían planteado los coordinadores de Formosa. “Durante esta etapa los militares estuvieron acompañados de miembros de un grupo de control para que pudieran evaluar los procedimientos y repasar las lecciones aprendidas. Estas lecciones se difunden para que los procedimientos se puedan perfeccionar”, dijo el Tte. Cnel. Espozel.

Una operación anfibia se caracteriza por el hecho de que se despliega desde el mar sobre una región costera, por medio del desembarque de tropas orientadas a avanzar en el terreno y encargarse de determinados objetivos. Como en Formosa no existe mar, se imagina su existencia por medio de mapas. “Para que podamos simular la realización de una operación anfibia se preparan mapas con el contorno del mar bordeando el área del Campo de Instrucción de Formosa”, explicó el Tte. Cnel. Espozel. “Tomando como base este mar simulado se hace la planificación de la misma forma que en una operación real, llevando a cabo todas las etapas de acuerdo a lo planeado”.

En la etapa final de las actividades se emplearon de manera integrada varios equipos, como por ejemplo vehículos de combate, aeronaves, vehículos blindados, vehículos anfibios y aeronaves piloteadas remotamente, en maniobras militares ofensivas y defensivas. Además, la Operación Formosa puso a disposición todos los armamentos existentes en el arsenal del CFN de la MB, que usaron municiones reales, entre los que sobresalió la Batería de Lanzadores Múltiples de Cohetes.

“El Cuerpo de Infantería de Marina es una tropa profesional de uso inmediato y de carácter expedicionario por excelencia. Es básico el adiestramiento con el uso de munición real para el desempeño profesional del infante de marina”, afirmó el Tte. Cnel. Espozel. Según lo evaluó el oficial, el desempeño de los militares en la etapa final de la Operación Formosa sobrepasó las expectativas.

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