Justicia brasileña condena a ocho acusados de terrorismo

Este es el primer fallo que dicta la justicia brasileña en base a la Ley Antiterrorista creada en marzo de 2016.
Andréa Barretto/Diálogo | 12 junio 2017

Amenazas Transnacionales

El plenario de la Cámara de los Diputados en el momento en que debatían la propuesta que creó la ley para combatir el terrorismo, en 2016. (Foto: Marcelo Camargo, Agência Brasil)

Acusados de promover la organización terrorista Estado Islámico, además de otros delitos, ocho brasileños fueron condenados a hasta 15 años de prisión por la Justicia Federal de Brasil. El fallo, dictado el 4 de mayo por el juez Marcos Josegrei da Silva, del 14.º Juzgado Federal Criminal de Curitiba, estado de Paraná, fue el primero en el país sobre la base de la Ley n.º 13.260/2016, conocida como la Ley Antiterrorista.

La Policía Federal (PF) realizó las investigaciones que llevaron al proceso en 2016 en el ámbito de la Operación Hashtag. A partir de conversaciones telefónicas la policía rastreó información en redes sociales y páginas web, además de mensajes de un grupo llamado Jundallah (“soldados de Alá”) en la aplicación Telegram, en la que los integrantes manifestaban abiertamente su apoyo a las prácticas e ideas de la organización extremista islámica.

La Operación Hashtag reveló también conversaciones sobre la intención de un ataque terrorista durante los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro, que tuvo lugar entre el 5 y el 21 de agosto de 2016, y el objetivo de una reunión presencial entre los integrantes del grupo para la preparación y el entrenamiento para una futura migración a Siria y otras regiones bajo el control del Estado Islámico de Iraq y Siria (ISIS). Ante estos descubrimientos, la PF realizó un primer golpe el 21 de julio de 2016, dos semanas antes del inicio del evento deportivo, cuando se detuvieron a los 10 sospechosos.

“Logramos dar una respuesta satisfactoria a lo que estaba ocurriendo, tanto por medio de los arrestos en la víspera de los Juegos Olímpico, como ahora con el fallo, que expresó un juicio proporcional a la gravedad de las acciones”, declaró el fiscal de la República, Rafael Brum Miron, de la Fiscalía de la República en Paraná. Miron fue el responsable de la denuncia aceptada por el juez Marcos Josegrei, quien instauró el proceso en contra de algunos de los involucrados en las actividades descubiertas por la PF.

Para el fiscal, la Ley Antiterrorista, que cumplió un año en marzo, fue lo que hizo posible el combate previo a cualquier atentado terrorista. Pero, aun así, cree que la legislación tiene que avanzar más. “La ley podría haber avanzado con el fin de abarcar un rol más amplio de actos que configuran el terrorismo. Suelo decir que no tenemos que esperar a que el terrorista adquiera experiencia para combatirlo. Este es un tipo de mal que tenemos que cortar de raíz”, dijo Miron.

Promoción de organización terrorista y asociación criminal

La Operación Hashtag fue supervisada por la División Antiterrorismo de la Policía Federal (DAT), que forma parte de la Dirección de Inteligencia Policial de la institución. El trabajo de la policía brasileña contó con la colaboración del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, que envió a la DAT, el 6 de mayo de 2016, un memorando con información “relativa a personas situadas en Brasil y que utilizan sus cuentas en las redes sociales para expresar su apoyo al Estado islámico de Iraq y el Levante. El FBI considera que estas personas pueden suponer una amenaza para la seguridad nacional y los Juegos Olímpicos de 2016 en Rio de Janeiro”, según el texto del propio documento.

Entre los nombres que señaló el FBI, tres fueron detenidos en la Operación Hashtag. Se detuvo también a otros 12 sospechosos entre julio y octubre del año pasado en el contexto de la operación. Los individuos fueron enviados a la Penitenciaría Federal de Campo Grande, en Mato Grosso do Sul.

La llegada al aeropuerto de Brasilia de los sospechosos de planear un ataque terrorista durante los Juegos Olímpicos Rio 2016. (Foto: Valter Campanato, Agência Brasil)

De este total de 15 hombres investigados, ocho fueron denunciados y se convirtieron en reos en el proceso cuyo fallo se acaba de anunciar. El juicio concluyó que son culpables de los delitos de promoción de una organización terrorista y de asociación criminal.

Leonid El Kadre Melo, uno de los reos que aparecía en la lista del FBI, fue condenado también por el delito de reclutamiento con el propósito de practicar actos de terrorismo. Considerado por el juez Marcos Josegrei como el “líder máximo” entre los involucrados, Melo recibió la pena más alta: 15 años, 10 meses y cinco días de prisión.

“No hay ninguna duda en cuanto a su protagonismo y liderazgo en el grupo. Actúa por medio de sus mensajes constantes con el fin de fomentar, de una manera muy incisiva, acciones favorables a ISIS, y a menudo alienta a todos a actuar ‘con las manos’ a favor de la causa terrorista, unidos para cometer diversos crímenes y financiar acciones terroristas y su propia migración futura a la región del ‘califato’”, afirmó el juez en la sentencia.

Las demás condenas se limitaron a un máximo de seis años y 11 meses de prisión, una de ellas se le adjudicó a Alisson Luan de Oliveira, otro integrante de la lista del FBI. En su juicio se hace hincapié en que el reo “declaró más de una vez haber hecho el bayat [juramento al líder de ISIS]; también dijo que los Juegos Olímpicos serían una gran oportunidad para llevar a cabo ataques terroristas y sugirió la realización de un proyecto de exterminio en masa mediante la contaminación de una planta de tratamiento de agua en Rio de Janeiro durante el período de los juegos”.

La pena de seis años y cinco meses de prisión se le imputó a Luís Gustavo de Oliveira. Por otro lado, Levi Ribeiro Fernandes Jesús, Hortêncio Yoshitake, Israel Pedra Mezquita y Oziris Moris Lundi dos Santos Azevedo —los otros reos identificados por el FBI— fueron condenados a seis años y tres meses de prisión.

La pena menor se le aplicó a Fernando Pinheiro Cabral, quien deberá cumplir cinco años y seis meses de prisión por el crimen de promoción de organización terrorista. Él fue el único de los ocho acusados que no fue encontrado culpable del delito de asociación criminal, delito tipificado por el Código Penal brasileño que, de acuerdo con el juez del caso, “resultaría del hecho que los acusados constituían un grupo estable que tenía como finalidad cometer los más diversos crímenes”.

Una nueva denuncia

Además de la denuncia presentada a la justicia el año pasado contra las ocho personas condenadas ahora, el ministerio Público Federal, por medio del fiscal Miron, pidió en aquel momento la aplicación de medidas alternativas a otros seis investigados por la Operación Hashtag. “En esa ocasión no percibimos, sobre la base de las pruebas, la justificación para que fueran detenidos”, recordó el fiscal.

Miron contó que siguen sometidos a medidas alternativas, como el uso del grillete electrónico, con el fin de garantizar una supervisión mínima de sus acciones. “La PF ya terminó la Operación Hashtag y nos envió el informe. En este momento, analizamos el material para elaborar una nueva denuncia”, aclaró el abogado. Según lo que se tome en consideración en este documento, los seis investigados responderán, o no, por prácticas vinculadas al terrorismo.

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