Ejército de Brasil entrena a periodistas para actuar en zonas de conflicto

Treinta y ocho profesionales de la comunicación de todo Brasil recibieron instrucción teórica y práctica para protegerse durante coberturas periodísticas en zonas de conflicto armado.
Nelza Oliveira/Diálogo | 14 julio 2017

Capacitación y Desarrollo

Los participantes aprendieron de los profesionales cómo actuar en lugares en los que existan agentes químicos, biológicos, radiológicos y nucleares en la Escuela de Instrucción Especializada. (Foto: CCOPAB)

Entre el 19 y el 23 de junio el Ejército de Brasil (EB) patrocinó un adiestramiento en el Centro Conjunto de Operaciones de Paz de Brasil (CCOPAB), en Deodoro, Río de Janeiro, para preparar a periodistas para actuar en zonas de conflicto. El curso reunió a 38 profesionales de diversos medios de comunicación de todo Brasil, entre los que se contaron reporteros, fotógrafos, cineastas, productores y editores de periódicos, radio, televisión y sitios web, e inclusive una colaboradora de Diálogo.

“El curso se diseñó para transmitir conocimientos a los periodistas que actúen en zonas de conflicto armado donde exista la presencia de tropas de las operaciones de paz de las Naciones Unidas. Con seguridad, los profesionales de la prensa utilizarán en su vida cotidiana muchas de las nociones impartidas aquí”, explicó el Mayor del EB Anderson Félix Geraldo, coordinador del adiestramiento. “El curso está compuesto de una parte teórica y otra práctica. El objetivo del adiestramiento es ofrecer a los profesionales de la prensa la información y las precauciones necesarias para realizar reportajes de forma segura en esos entornos operativos”, añadió el May. Félix.

El curso, denominado Práctica de Preparación para Periodistas y Asesores de la Prensa en Zonas de Conflicto, es un evento anual del CCOPAB, creado en 2010 con la misión de preparar a militares, efectivos policiales y civiles brasileños, así como también de países amigos, para actuar en misiones de paz de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Esta institución es conocida también como Centro Sérgio Vieira de Mello, en homenaje al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, que fue víctima de un atentado en Bagdad en 2003. Los periodistas fueron elegidos mediante el análisis de las inscripciones recibidas o por invitación del propio EB.

Entre los temas abordados en la porción teórica por parte de profesionales civiles y militares, la mayoría de los cuales cuentan con experiencia en misiones de paz de la ONU, se encuentran: Análisis y Mitigación de Riesgos en Coberturas Periodísticas, con el Capitán Jorge Smith, instructor invitado del Ejército de Chile; Comunicación y Negociación, con el Sargento Mayor del EB Ádamo Adriano de Paula, que abarca situaciones de secuestro y crisis con rehenes, negociación y supervivencia en cautiverio; y Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario con la fiscal de Justicia Militar Najla Palma.

“Lamentablemente nos hemos percatado de que la profesión de periodista es una de las más peligrosas del mundo, por lo cual, en la agenda internacional de hoy en día se encuentra el avance de la protección de estos profesionales, especialmente en el combate a la impunidad ante crímenes perpetrados contra ellos”, aseveró Palma. “Gracias a la labor de los periodistas, en ocasiones podemos prevenir que ocurran nuevas violaciones a los derechos internacionales y podemos sacar a la luz o gritar al mundo que están ocurriendo estas violaciones”, recordó.

Superar los temores

En el campo de actividades exteriores se pusieron a prueba los límites de los periodistas. En el Centro de Instrucción Especializada de Bomberos, los participantes, además de aprender acerca de las técnicas de combate en caso de incendio, cómo desplazarse en estructuras colapsadas, primeros auxilios y atención prehospitalaria en zonas remotas, también pasaron por la prueba de control de pánico. Los grupos conformados por cuatro alumnos se adentraban en un galpón cuya estructura interna simulaba una situación de incendio, oscuridad con humo, presencia de distintos obstáculos y ruidos inherentes a las situaciones de este tipo, tales como gritos y alarmas, hasta encontrar la salida de dicho laberinto.

En la Escuela de Instrucción Especializada, los participantes recibieron instrucción en cuanto a procedimientos de seguridad adoptados en campos minados o en lugares donde existan agentes químicos, biológicos, radiológicos y nucleares, y además tuvieron la experiencia de encontrarse dentro de una cámara con gas lacrimógeno. Al entrar, los periodistas llevaban puestas máscaras y se quitaban el equipo de protección para conocer la sensación del gas y controlar el pánico. En seguida volvían y realizaban la segunda parte del ejercicio: entrar sin máscara y colocarse el equipo una vez dentro de la cámara con gas.

“¡Es terrible, terrible, terrible! Lo siento en la piel y en los ojos”, exclamaba la periodista Gabriela Pavão, del portal de noticias G1 (www.G1.globo.com) del estado de Mato Grosso del Sur, al tiempo que corría con los brazos abiertos en dirección contraria al viento para atenuar el efecto del gas. “Considero que la importancia de este adiestramiento es saber realmente que existen equipos como este [la máscara de protección], que nos permiten desempeñar nuestra labor en una zona de conflicto, en un lugar donde hay gas, por ejemplo, con la seguridad que necesitamos. En el momento, uno siente desesperación, pero se da cuenta de que en realidad cuenta con la seguridad del equipo”, añadió después de superar el efecto del ejercicio.

Periodistas con chalecos y cascos especiales reciben capacitación en una pista de obstáculos simulando un desplazamiento en una zona urbana bajo un cruce de fuego. Los cascos están equipados con sensores que detectan cuándo y dónde reciben disparos. (Foto: Nelza Oliveira, Diálogo)

Durante la instrucción de avance en carretera en zona edificada en el Centro de Evaluación de Adiestramiento del Ejército, los periodistas simularon un desplazamiento en una zona de conflicto armado, acompañados por militares de la ONU. Utilizaron chalecos y cascos equipados con sensores que detectan cuándo y dónde recibían disparos, los participantes atravesaron una zona urbana bajo fuego cruzado.

De visita en Carana

Los patrocinadores del curso inclusive crearon un país ficticio para dar mayor realismo al adiestramiento. Se trataba de Carana, una excolonia francesa que vivía un conflicto armado, con divisiones de grupos étnicos que se disputan el territorio y el poder. Las coyunturas sociales y políticas de la historia de Carana se revelan a los alumnos a través del periódico Carana’s News. En el penúltimo día de la práctica se insertó a los periodistas en un escenario actual de Carana, en el que se vivía una crisis humanitaria y con una misión de la ONU que intentaba hacer cumplir un acuerdo de paz firmado entre el gobierno del país y las fuerzas rebeldes.

Antes de partir a la misión, que consistió en llegar a la Base de Operaciones donde estaban los observadores de la ONU y realizar una entrevista, los periodistas aprendieron con el Capitán del EB Lucas Barros de Souza sobre los tipos de armas y sus efectos, y con el Sargento Primero del EB Allan Barbosa Alves aprendieron a preparar las raciones de campaña que consumen los militares en misión y que se sirven inmediatamente como la comida del día. Realizaron todas estas actividades usando todo el tiempo el chaleco antibalas, que pesa alrededor de 15 kilos, y el casco de protección de unos 2 kg.

Los periodistas llegaron a Carana exhaustos. De acuerdo con el Coronel del EB Carlos Augusto Ramírez Teixeira, comandante del CCOPAB, esa es justamente la idea, para que los participantes aprendan a responder bien ante situaciones de riesgo y estrés, además de sensibilizarlos a las condiciones en las que actúan los militares en las misiones.

En un área de 2 kilómetros cuadrados, los organizadores instalaron cuatro escenarios con utilería bastante realista de Carana, en los que los periodistas tenían que poner en práctica todo lo que aprendieron durante los días anteriores. Había hasta una banda sonora de la zona urbana de Carana. Los militares realizaban actuaciones convincentes, con maquillaje bien logrado. La simulación cinematográfica involucró a 60 militares, al 75 por ciento de los efectivos del CCOPAB, generadores, tiendas de campaña, camiones, ambulancia, vehículos blindados y material sanitario.

Los participantes avanzaron por una carretera en medio de un tiroteo y prestaron socorro a víctimas de un accidente automovilístico y de la explosión de una mina, antes de llegar a la Base de Operaciones. Por el camino a Carana hubo otras sorpresas, pero el EB prefiere que se mantengan en secreto para no interferir con los próximos cursos. Solo podemos decir que incluye sustos, sangre, adrenalina y realismo.

“Uno de los aspectos más geniales del curso es que nos pone en contacto con una parte práctica, una realidad que difícilmente enfrentaríamos, a no ser que nos encontremos en una situación en la vida real. Así que tener ese contacto, esa experiencia previa en caso de afrontar una situación así algún día, es muy importante”, apuntó el periodista Tiago Eltz, de TV Globo.

Para el Teniente General Otávio Santana do Rêgo Barros, jefe del Centro de Comunicación Social del EB, ese acercamiento entre militares y periodistas que promueve la práctica, beneficia a ambas partes. “Preparamos a los periodistas para que se conduzcan adecuadamente en entornos de conflicto, ya sea de conflicto en nuestro propio país o en otra oportunidad, en el extranjero. Y la mejor forma de hacer llegar nuestras noticias, sean buenas o malas y, en este último caso, para poder afrontarlas, es mediante ese vínculo invisible con los periodistas”, concluyó el Tte. Gral. Rêgo Barros.

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